Un total de 45 profesionales del sector agropecuario de Cundinamarca avanzan en un proceso de formación como implementadores de Buenas Prácticas Agrícolas, BPA, con el propósito de llevar asistencia técnica especializada a productores de diferentes municipios. La iniciativa busca fortalecer conocimientos relacionados con producción, inocuidad y acceso a mercados. Los participantes pertenecen a alcaldías y entidades privadas y desarrollan herramientas que posteriormente podrán aplicar en sus labores de acompañamiento al sector agropecuario departamental.
El proceso de formación contempla conocimientos teóricos y actividades prácticas orientadas a facilitar la implementación de las BPA en las unidades productivas. Después de completar 2 jornadas de capacitación teórica, los profesionales participaron en un Día de Campo, espacio destinado a aplicar los conceptos adquiridos y conocer herramientas para acompañar directamente a los productores. La actividad permitió trasladar los contenidos de formación a situaciones relacionadas con los procesos productivos que se desarrollan en los municipios.
La capacitación es desarrollada conjuntamente por la Secretaría del Agrocampesinado de Cundinamarca, el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, y el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA. La participación de estas entidades busca proporcionar conocimientos y herramientas técnicas a quienes tienen responsabilidades de acompañamiento al sector agropecuario. De acuerdo con la información departamental, el objetivo es que los profesionales puedan orientar posteriormente a productores en la implementación de prácticas que contribuyan a mejorar sus procesos productivos y comerciales.
Durante la jornada práctica, los participantes trabajaron específicamente en la implementación de las Buenas Prácticas Agrícolas y en su aplicación dentro de la asistencia técnica que prestan en los municipios. El ejercicio permitió revisar herramientas que podrán ser utilizadas posteriormente con productores. La formación está dirigida a fortalecer la capacidad de quienes acompañan al sector agropecuario, de manera que los conocimientos adquiridos durante las jornadas puedan trasladarse a los territorios donde se desarrollan las actividades productivas.
Christian Zarta, director de Cadenas y Sistemas Productivos, explicó que uno de los propósitos centrales consiste en lograr que los conocimientos obtenidos durante la capacitación lleguen posteriormente a los territorios. Según señaló, la aplicación de estas herramientas puede contribuir a mejorar los procesos de producción, fortalecer la inocuidad y favorecer la obtención de alimentos de calidad para los consumidores. La estrategia plantea así una conexión entre la formación profesional y las necesidades concretas de los productores rurales.
Las Buenas Prácticas Agrícolas constituyen un conjunto de procedimientos que permiten mejorar diferentes etapas de los procesos productivos. De acuerdo con la Gobernación, su implementación también permite responder a las exigencias de los mercados locales y nacionales. Para los productores, la adopción de estas prácticas puede ampliar las oportunidades de comercialización al fortalecer aspectos relacionados con la calidad y seguridad de los alimentos. La capacitación busca que los profesionales puedan orientar ese proceso desde la asistencia técnica municipal.
Otro componente destacado de la iniciativa es la orientación hacia prácticas de producción más seguras y sostenibles. La formación pretende que los profesionales vinculados a alcaldías y entidades privadas dispongan de conocimientos suficientes para acompañar a los productores durante la implementación de las BPA. Con ello, el proceso busca generar capacidades técnicas que permanezcan en los territorios y faciliten una asistencia más especializada para quienes desarrollan actividades agrícolas y requieren responder a condiciones de producción, calidad e inocuidad.
La formación de los 45 profesionales representa una estrategia para fortalecer el acompañamiento técnico al sector agrícola de Cundinamarca y conectar las capacidades institucionales con las necesidades de los productores. Tras las jornadas teóricas y el Día de Campo, los participantes cuentan con herramientas orientadas a trasladar las Buenas Prácticas Agrícolas a sus respectivos municipios. La Gobernación espera que este conocimiento contribuya a mejorar la producción, la inocuidad, la sostenibilidad y las posibilidades de comercialización de los alimentos departamentales.
