Tolima reporta daños moderados en municipios y arreglos en vías del departamento tras terremoto

 

El fuerte terremoto de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, dejó múltiples afectaciones en el departamento del Tolima. La Gobernación, a través de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, activó de manera inmediata los sistemas municipales para consolidar un balance oficial que abarca daños en infraestructura vial, viviendas, templos religiosos y centros educativos de la región.
De acuerdo con el reporte preliminar entregado por las autoridades departamentales, 28 municipios sufrieron daños de diversa consideración a lo largo de sus territorios. Entre las localidades con mayor impacto estructural se encuentran Chaparral, Ibagué, Dolores, Ataco y Ortega. A pesar de la magnitud del movimiento telúrico y de las afectaciones materiales reportadas, los organismos de socorro confirmaron afortunadamente la ausencia de personas fallecidas o lesionadas en el departamento.
El balance consolidado por la administración seccional detalla que 254 viviendas sufrieron daños estructurales en 25 municipios, además de afectaciones menores en tres iglesias y en veintiuna instituciones educativas, de las cuales diez registran prioridad alta de intervención. Asimismo, las autoridades reportaron interrupciones temporales en el servicio de energía eléctrica en siete poblaciones, incluyendo a Ortega, Suárez, Armero Guayabal, Palocabildo, Cajamarca, Roncesvalles y San Antonio.
En materia de conectividad vial, el sismo provocó deslizamientos de tierra que obstaculizaron el tránsito en corredores estratégicos tan importantes como la vía Ibagué–Cajamarca, el eje Fresno–Manizales y las rutas del municipio de Palocabildo. Paralelamente, la emergencia se vio agravada por la aparición de quince incendios forestales activos en el departamento, concentrando los esfuerzos operativos de los bomberos y la Policía en la conflagración registrada en el municipio de San Luis.
Ante este complejo panorama, la Secretaría de Salud del Tolima decretó la alerta naranja en toda la red hospitalaria pública y privada como medida preventiva de respuesta. El titular de la dependencia confirmó que los principales centros asistenciales mantienen sus servicios esenciales operativos, aunque se identificaron grietas superficiales sin compromiso estructural crítico en sedes como el Hospital Federico Lleras Acosta, Chaparral, Purificación y el hospital de Lérida.
Como parte de las acciones institucionales, equipos técnicos y de ingeniería realizaron inspecciones exhaustivas piso por piso en el edificio principal de la Gobernación del Tolima, descartando daños graves en la estructura física. No obstante, por estrictas razones de seguridad preventiva y para continuar con las revisiones especializadas, la administración departamental determinó suspender temporalmente la atención presencial al público en dichas instalaciones administrativas.
La gobernadora Adriana Magali Matiz lideró un Consejo Departamental de Gestión del Riesgo para evaluar los daños y coordinar la ayuda humanitaria, anunciando una nueva sesión de trabajo para este martes 11 de agosto con el fin de adoptar decisiones adicionales. La mandataria reconoció la ardua labor de los organismos de socorro y reiteró que la prioridad absoluta de su administración es proteger la vida y la integridad de todos los habitantes del territorio tolimense.
Finalmente, las autoridades departamentales hicieron un llamado reiterado a la ciudadanía para mantener la calma ante las réplicas sísmicas, verificar el estado de sus viviendas y consultar únicamente los canales oficiales de información. Para la atención oportuna de cualquier emergencia o reporte de nuevas afectaciones, la Gobernación habilitó de manera permanente la línea telefónica institucional 3132934649 y la línea única de emergencias 123.

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