Reyes, presidentes y aliados: la vitrina internacional de la posesión de De la Espriella

 

La posesión de Abelardo de la Espriella en Cali fue también uno de los eventos diplomáticos más significativos del año en América Latina. Entre los mandatarios asistentes estuvieron Javier Milei de Argentina, José Antonio Kast de Chile, Daniel Noboa de Ecuador, Santiago Peña de Paraguay y José Raúl Mulino de Panamá, junto con el canciller de Brasil, Mauro Vieira, y el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa. Felipe VI, rey de España, también asistió al acto. La composición de la delegación internacional fue leída por analistas como un mapa político del nuevo gobierno: la derecha regional llegó a Cali con sus figuras más visibles para respaldar el arranque de un mandato que comparte con ellos la orientación ideológica.

En la delegación de Estados Unidos participó el fiscal general interino Todd Blanche, acompañado por funcionarios de las áreas de Estado, Defensa, Justicia y la agencia antidrogas DEA. La presencia de Blanche, exabogado del presidente Donald Trump, fue leída como una señal de respaldo de Washington al nuevo gobierno colombiano y como el primer gesto concreto de la relación bilateral que De la Espriella ha prometido reconstruir tras el deterioro experimentado durante el mandato de Gustavo Petro. También asistió el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, cuya presencia añadió un perfil inesperado a la lista de invitados y fue ampliamente comentada en redes sociales.


El rey Felipe VI de España llegó al aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón en Palmira cerca de las 7:00 a.m. de ese 7 de agosto, donde fue recibido por militares y la canciller saliente, Rosa Villavicencio. La gobernadora Dilian Francisca Toro y el alcalde Alejandro Eder también estuvieron presentes a su llegada. La visita del monarca español tuvo una dimensión bilateral adicional: horas antes de la ceremonia, Felipe VI se reunió con De la Espriella en el Centro Cultural de Cali, donde el presidente colombiano recibió a los jefes de Estado y delegaciones internacionales en encuentros protocolarios que definirán la agenda diplomática de los primeros meses del nuevo gobierno.

El encuentro entre De la Espriella y el presidente argentino Javier Milei fue uno de los más comentados de la jornada previa a la posesión. El presidente argentino fue uno de los más ovacionados por los asistentes en la Arena USC, y tuvo un breve encuentro con De la Espriella, con quien se dio un efusivo saludo. La imagen de los dos mandatarios, ambos llegados al poder como outsiders con discursos de ruptura con el establecimiento político de sus respectivos países, fue una de las más reproducidas en redes sociales durante toda la jornada y reflejó la afinidad política y personal que los une.


Entre los expresidentes colombianos presentes estuvieron Álvaro Uribe, Andrés Pastrana e Iván Duque, así como el exmandatario y líder del Partido Liberal, César Gaviria. La presencia de los 4 expresidentes vivos de Colombia, con la notable ausencia de Gustavo Petro y Juan Manuel Santos, dibujó un escenario político elocuente: la derecha y el centro político colombiano cerraron filas alrededor del nuevo presidente, mientras el izquierdismo prefirió la distancia. Uribe, quien fue el gran impulsor de la candidatura de De la Espriella y cuya estrategia política contribuyó decisivamente a su victoria, tuvo un papel simbólico central en la jornada.

También confirmaron presencia en la ceremonia delegaciones de Costa Rica con la presidenta Laura Fernández Delgado, Honduras con el presidente Nasry Asfura, y las primeras damas de Panamá y Chile, así como los vicepresidentes de El Salvador y Guatemala y los cancilleres de Argentina, Costa Rica, Panamá, Chile, Honduras, Israel, Suecia y Brasil. La composición del listado de asistentes confirmó que la nueva Colombia de De la Espriella se alinea con el bloque de gobiernos de centroderecha y derecha que en los últimos años ha ganado terreno en América Latina, en una reconfiguración del mapa político regional que tiene en la posesión de Cali uno de sus momentos más visibles.

El presidente de Chile, José Antonio Kast, reunido con el gabinete entrante, dijo que “estamos planteando una agenda muy contundente para perseguir el crimen organizado, el terrorismo”. Esa convergencia entre los discursos de seguridad de los mandatarios presentes en Cali y el del propio De la Espriella fue otro de los mensajes que la jornada proyectó hacia el mundo: Colombia regresa al concierto de naciones que combaten el crimen organizado desde la contundencia institucional y no desde el diálogo con los grupos ilegales.

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