El presidente Abelardo De La Espriella regresó este viernes a Quibdó, apenas una semana después de asumir el cargo, para reafirmar el compromiso del Gobierno Nacional con el Chocó tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. Acompañado por varios ministros, el mandatario le aseguró a la gobernadora Nubia Carolina Córdoba y a los alcaldes del departamento que existe una oportunidad histórica para saldar una deuda que el Estado colombiano arrastra desde hace décadas con una región que ha calificado como abandonada.
El sismo, con epicentro en San José del Palmar, dejó en el Chocó un saldo de 13 personas fallecidas, 119 heridas y 1.467 afectadas, según cifras confirmadas por el propio presidente desde Quibdó. A nivel nacional, el terremoto golpeó además a Caldas, Valle del Cauca, Risaralda y Quindío, con ciudades como Cali, Pereira y Manizales entre las más afectadas, y una cifra de fallecidos que hacia este viernes superaba los 280 en todo el país, según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Entre las víctimas del Chocó está Mateo Valencia Valencia, un niño de 6 años e hijo del alcalde de Bahía Solano, Jairson Leonel Valencia Pinilla, y de la gestora social Yirley Valencia. El menor murió tras el colapso de un edificio en Quibdó, en el sector de Medrano, donde se encontraba al momento del sismo. La gobernadora Córdoba expresó su solidaridad con la familia del mandatario local y confirmó que, con este caso incluido, el departamento cerró formalmente la fase de búsqueda y rescate.
Durante su visita, De La Espriella anunció la designación de un gerente especial para el Chocó, encargado de articular ante el Gobierno Nacional las necesidades del departamento, además de un plan especial de reconstrucción. El mandatario le pidió a la gobernadora caracterizar a las víctimas para poder girar recursos con celeridad, y anticipó subsidios de arriendo para las familias cuyas viviendas, que superan las 1.400 afectadas, deban ser reparadas o reconstruidas en los próximos meses.
La primera dama, Ana Lucía Pineda, anunció la entrega de un vehículo Polaris a la gobernadora del Chocó para facilitar sus recorridos por los municipios afectados, además del envío de 12 camiones con ayudas humanitarias que incluyen alimentos, kits de aseo y kits nocturnos. Pineda, quien lidera la campaña Colombia Un Solo Corazón junto a las Tigresas de la Patria, invitó a los colombianos a seguir donando en los puntos de acopio habilitados en distintas ciudades del país.
La gobernadora Córdoba agradeció al presidente, a la primera dama y al vicepresidente José Manuel Restrepo por acompañar la emergencia desde el primer momento, y envió un mensaje de condolencias en nombre de los alcaldes del departamento. Destacó además el trabajo de los organismos de socorro: el Ejército, la Policía, la Defensa Civil, los bomberos, la Cruz Roja, la Iglesia y decenas de voluntarios que participaron en la fase de búsqueda, hoy cerrada en el Chocó.
Mientras el Chocó avanza hacia la reconstrucción, otras regiones del país continúan en fase activa de rescate, con cientos de personas todavía sin localizar en medio de la emergencia. El Gobierno Nacional declaró el estado de desastre nacional y una emergencia económica para atender la tragedia, y anunció la creación de un fondo destinado a canalizar recursos nacionales e internacionales para reconstruir hospitales, colegios, viviendas, vías y aeropuertos en las distintas zonas golpeadas por el sismo.
Con la fase de búsqueda cerrada, el Chocó entra ahora en una etapa distinta: la de contar a sus muertos, acompañar a las familias y empezar a levantar de nuevo lo que el sismo derrumbó en cuestión de segundos. El compromiso anunciado esta semana desde Quibdó tendrá, en los próximos meses, la prueba más exigente: que las promesas hechas en medio de la emergencia se traduzcan en obras concretas para un departamento que insiste en no querer ser, otra vez, el de siempre olvidado.
