El Ministerio de Defensa Nacional emitió un comunicado oficial para informar a la opinión pública sobre una importante operación militar desarrollada en la noche del pasado lunes 10 de agosto de 2026. Las acciones castrenses se llevaron a cabo en la zona rural comprendida entre los municipios de Tibú y San Calixto, en el departamento de Norte de Santander, afectando directamente las estructuras logísticas y armadas de una organización criminal perteneciente al Ejército de Liberación Nacional.
Como resultado directo de esta ofensiva coordinada por las Fuerzas Militares, las autoridades confirmaron la neutralización de dos presuntos integrantes pertenecientes a dicha estructura armada ilegal. Los uniformados desplegaron capacidades tácticas y de inteligencia para cercar el área de influencia del grupo subversivo, logrando desarticular parcialmente sus capacidades de acción delictiva en la conflictiva subregión del Catatumbo durante el desarrollo de las operaciones militares previstas.
Durante la rigurosa intervención táctica, las tropas estatales lograron la incautación de aproximadamente 1,5 toneladas de sustancias explosivas y una gran variedad de material de guerra. Entre los elementos decomisados sobresalen 440 granadas especialmente adaptadas para ser lanzadas mediante dispositivos aéreos no tripulados, además de equipos sofisticados de comunicaciones y elementos de intendencia militar utilizados por los insurgentes para su operatividad clandestina.
El balance operacional incluyó también la ubicación y posterior destrucción controlada de dos búnkeres subterráneos y cinco áreas campamentarias que servían como refugio y centro de acopio para esta estructura criminal. Las construcciones ilegales albergaban víveres, pertrechos y documentos de interés para la inteligencia militar, debilitando significativamente la retaguardia logística del grupo armado en esa zona fronteriza del país.
Desde la cartera de defensa se enfatizó que toda la operación fue planeada y ejecutada bajo el estricto cumplimiento de los principios y normas aplicables del Derecho Internacional Humanitario. Los mandos militares observaron rigurosamente las reglas de distinción, proporcionalidad, precaución y humanidad, priorizando siempre la protección absoluta de la población civil, las personas protegidas y sus bienes, así como la integridad física de los uniformados participantes.
Asimismo, el Ministerio de Defensa precisó una aclaración fundamental respecto a la ubicación exacta de los hechos, indicando que las acciones se desarrollaron en la zona rural general de Tibú y San Calixto, y no específicamente en la vereda El Sinaí, tal como había sido señalado de manera imprecisa en algunas publicaciones difundidas recientemente a través de diversas redes sociales y plataformas digitales.
Las autoridades nacionales destacaron que este contundente golpe militar demuestra el compromiso permanente del Estado con la seguridad regional y la desarticulación de las economías ilícitas que financian el terrorismo. Las fuerzas del orden mantendrán desplegadas sus unidades en el departamento para garantizar la tranquilidad de los habitantes y prevenir retaliaciones por parte de las estructuras criminales afectadas por la operación.
El Gobierno nacional reiteró su llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa y confiar en la labor constitucional de la fuerza pública en las regiones vulnerables. Las operaciones de control territorial continuarán intensificándose en todo el departamento de Norte de Santander para consolidar el restablecimiento del orden público y neutralizar las amenazas persistentes de los grupos armados ilegales.
