En una contundente operación conjunta ejecutada por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional en el municipio de Jamundí, las autoridades lograron abatir a alias Max Max. El sujeto era señalado de ser el principal explosivista e instructor de la estructura criminal Jaime Martínez, acumulando una trayectoria delictiva cercana a los diez años dentro de las filas de los grupos armados ilegales que operan con total violencia en la compleja región del suroccidente del país.
Por información de inteligencia militar que permitiera la precisa ubicación y rápida captura de este peligroso cabecilla, el Ministerio de Defensa Nacional ofrecía una jugosa recompensa monetaria de hasta 500 millones de pesos colombianos. La caída de este sujeto representa un golpe estratégico y de proporciones muy mayores contra las redes financieras y armadas subordinadas al mando criminal de alias Mordisco, debilitando severamente su capacidad terrorista en los departamentos del Valle del Cauca y Cauca.
El extenso y violento prontuario criminal de alias Max Max incluye su participación directa en múltiples atentados terroristas de alta gravedad contra la infraestructura militar y civil del país. Entre sus acciones más recordadas figuran los ataques perpetrados contra las instalaciones del Batallón Pichincha, la Base Aérea Marco Fidel Suárez ubicada en Cali y las diversas acciones armadas ejecutadas de manera indiscriminada en el sector de El Túnel, situado en la municipalidad caucana de Cajibío.
Las labores de inteligencia militar y policial permitieron rastrear los movimientos clandestinos del instructor de explosivos hasta su ubicación exacta en la zona rural de Jamundí, donde se preparaban nuevas acciones criminales contra la población. Durante el desarrollo de la operación táctica, los uniformados enfrentaron resistencia armada, logrando neutralizar al peligroso cabecilla y logrando la incautación oportuna de material bélico de uso privativo de las fuerzas armadas que estaba destinado a atentar contra la seguridad.
Altos voceros castrenses destacaron que este muy importante resultado operacional demuestra la absoluta efectividad de la articulación interagencial para desarticular los mandos medios encargados de entrenar de manera totalmente clandestina a nuevos integrantes en tácticas de guerra irregular. La estructura Jaime Martínez, principal tentáculo de las disidencias en la zona de cordillera, pierde a uno de sus hombres de mayor confianza técnica y experiencia en el manejo de artefactos explosivos improvisados y letales minas antipersonal.
La ofensiva militar en el suroccidente colombiano continuará desplegándose con toda la intensidad requerida para garantizar el pronto retorno de la tranquilidad a las comunidades campesinas e indígenas que han sido históricamente golpeadas por el accionar de estos grupos armados. Las autoridades reiteraron su llamado a la ciudadanía para seguir utilizando las líneas de denuncia segura, recordando que la colaboración ciudadana resulta vital para neutralizar a los máximos cabecillas del crimen organizado en la región.
Bloquear totalmente las fuentes de financiamiento ilícito y neutralizar a los expertos en explosivos constituye la columna vertebral fundamental de la actual estrategia de seguridad implementada en los departamentos del Cauca y del Valle del Cauca. La desarticulación paulatina de estas peligrosas células terroristas evidencia el compromiso constante del Estado por recuperar el control territorial absoluto y someter ante la justicia a todos los actores generadores de violencia que operan permanentemente en la subregión andina.
Neutralizar amenazas de alto impacto ratifica la decidida capacidad de respuesta táctica de la Fuerza Pública frente a las organizaciones criminales que desafían la legalidad institucional en el país. Las operaciones de control territorial se mantendrán reforzadas en todo el corredor geográfico para evitar retaliaciones y proteger a los habitantes locales. La neutralización de este cabecilla marca un punto de inflexión en la pacificación definitiva de las zonas rurales más disputadas por las economías ilícitas.
