Tras el terremoto registrado el 10 de agosto, Bogotá avanza en la verificación estructural de sus puentes vehiculares y peatonales para descartar posibles afectaciones. El Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, activó desde el mismo día un plan de inspecciones por instrucción del alcalde Carlos Fernando Galán. Hasta el momento, los puentes revisados no han presentado daños estructurales, mientras los equipos técnicos continúan recorriendo diferentes corredores arteriales de la ciudad para completar las evaluaciones previstas.
El director del IDU, Orlando Molano, señaló que la meta de la entidad es revisar 233 puentes de Bogotá. Las inspecciones comenzaron en corredores como la avenida 68, la avenida Boyacá, la Autopista Norte, la carrera 30 y la Autopista Sur. El funcionario explicó que las verificaciones buscan identificar cualquier señal que pueda comprometer la estabilidad de las estructuras y permitir una respuesta oportuna en caso de encontrar alguna condición que requiera intervención o seguimiento especializado.
Entre las estructuras verificadas se encuentran 11 puentes vehiculares de la avenida 68, 8 de la avenida Boyacá, 6 de la Autopista Norte, 16 vehiculares y 23 peatonales de la carrera 30, además de 9 vehiculares y 11 peatonales de la Autopista Sur. El IDU también inspeccionó el puente vehicular que actualmente se encuentra en construcción en la Autopista Sur con avenida Bosa. En los recorridos realizados hasta ahora, la entidad no ha reportado daños estructurales asociados al movimiento telúrico.
Las revisiones están a cargo de ingenieros civiles especializados en estructuras, quienes realizan inspecciones visuales detalladas de los diferentes componentes de los puentes. Entre los aspectos examinados se encuentran la alineación de las vigas, el estado del tablero y los apoyos de neopreno, elementos que permiten absorber movimientos y vibraciones. Los especialistas también verifican el funcionamiento de las juntas de dilatación, así como posibles asentamientos o hundimientos en las pilas y cualquier señal que pueda requerir una evaluación más profunda.
Las inspecciones también incluyen la búsqueda de grietas que puedan comprometer la estabilidad de las estructuras y la revisión de las conexiones de elementos metálicos. Estos componentes son evaluados para determinar si presentan desplazamientos, deformaciones u otros indicios de afectación. El procedimiento permite establecer una primera valoración sobre las condiciones de seguridad de cada puente después del sismo. Cuando una inspección identifica una señal que requiere mayor análisis, los equipos pueden determinar las acciones técnicas necesarias para continuar con la evaluación.
Durante uno de los recorridos, encabezado por el director Orlando Molano, los equipos revisaron estructuras ubicadas tanto en el norte como en el sur de Bogotá. Entre ellas estuvieron los puentes de la Autopista Sur con avenida Villavicencio, los puentes de Matatigres, ubicados en la diagonal 40 sur con carrera 33, y estructuras de la Autopista Norte en las calles 116 y 134. También fue inspeccionado el puente en construcción localizado en la Autopista Sur con avenida Bosa, donde actualmente avanzan trabajos de infraestructura.
En este último proyecto, el IDU informó que la construcción supera el 47 % de avance y que las estructuras instaladas permanecieron estables después del sismo. El proyecto cuenta con torres de soporte capaces de sostener más de 100 toneladas, ancladas a placas de concreto. Además, 29 vigas se encuentran izadas y varias ya están aseguradas mediante cabezales de concreto. Según la inspección realizada por la entidad, ninguna de las vigas registró desplazamientos como consecuencia del movimiento telúrico.
Las verificaciones continuarán durante los próximos días en diferentes puntos de Bogotá, incluidos corredores de la carrera 30, las calles 80 y 26 y las avenidas de Las Américas y Primero de Mayo. La revisión busca completar progresivamente la meta de 233 puentes inspeccionados y mantener vigilancia sobre la infraestructura después del sismo. El seguimiento técnico permitirá contar con información sobre el estado de las estructuras y detectar oportunamente cualquier condición que pueda representar un riesgo para quienes utilizan diariamente estos corredores.
