Las Fuerzas Militares y la Policía Nacional mantienen un muy amplio despliegue operativo e integral para atender las graves emergencias generadas por el reciente terremoto en diversas regiones del territorio nacional. Ante la magnitud de la crisis humanitaria, los uniformados han intensificado las labores de búsqueda de sobrevivientes, el despeje de vías terrestres obstaculizadas por escombros y la entrega oportuna de suministros esenciales destinados a las miles de familias damnificadas por el fuerte movimiento telúrico.
Como una gran muestra absoluta de solidaridad institucional, los valientes uniformados adscritos a la Tercera Brigada del Ejército Nacional acudieron masivamente al Hospital Universitario del Valle para donar sangre y reabastecer los bancos médicos locales. Esta valiosa iniciativa busca garantizar existencias suficientes para atender las urgencias quirúrgicas derivadas de los múltiples traumas sufridos por las víctimas rescatadas de entre los escombros en los sectores urbanos y rurales más fuertemente golpeados por la terrible catástrofe natural.
Paralelamente a las donaciones voluntarias de sangre, la Fuerza Aérea Colombiana ejecutó el traslado humanitario de un nuevo vuelo cargado con más de 10 toneladas de ayudas altamente imprescindibles hacia la hermosa ciudad de Pereira. Las provisiones, despachadas desde Bogotá gracias a la iniciativa castrense, incluyen alimentos no perecederos, pañales infantiles y equipos de construcción indispensables para aliviar las difíciles condiciones de vida que afrontan los habitantes locales que lo perdieron todo durante el sismo.
Para potenciar las labores de búsqueda en los puntos más complejos, el Ejército Nacional incorporó tecnología de punta mediante el uso estratégico y permanente de drones de reconocimiento aéreo. Estas modernas aeronaves no tripuladas sobrevuelan los sectores afectados recopilando información visual en tiempo real, lo que permite a los rescatistas identificar estructuras con inminente riesgo de colapso, establecer rutas de acceso seguras y optimizar de forma adecuada la toma de decisiones operativas en el terreno.
El amplio despliegue logístico implementado también ha permitido enviar importantes ayudas humanitarias muy específicas hacia el departamento del Chocó para socorrer de manera prioritaria a las familias damnificadas que habitan en zonas apartadas. Los ingenieros militares trabajan sin descanso removiendo obstáculos y habilitando pasos provisionales para que la asistencia estatal llegue sin mayores contratiempos a las comunidades más vulnerables que reclaman el acompañamiento permanente de las instituciones del Estado central en esta dura crisis humanitaria.
En el Parque La Libertad, situado en el histórico corazón de Pereira, las labores articuladas de búsqueda y remoción de escombros avanzan sin tregua con la participación conjunta de soldados, policías, bomberos y la defensa civil nacional. La comunidad local se ha sumado hombro a hombro a estas tareas de rescate humanitario, demostrando un profundo sentido de corresponsabilidad y hermandad ciudadana frente a la adversidad provocada por el violento fenómeno natural que sacudió la región.
El Ministerio de Defensa Nacional reiteró firmemente que el compromiso institucional de los soldados y policías continuará muy activo hasta lograr la recuperación completa de las zonas afectadas y garantizar la estricta seguridad de los sobrevivientes. Las capacidades humanas, técnicas y logísticas de la fuerza pública se mantendrán plenamente enfocadas en mitigar los estragos de la emergencia, brindando protección integral y esperanza a todos los colombianos afectados por esta dolorosa tragedia en el occidente nacional.
Consolidar una respuesta solidaria y altamente tecnificada ratifica la vocación permanente de servicio de los hombres y mujeres que integran los abnegados cuerpos de seguridad del Estado. La estrecha colaboración cotidiana entre la ciudadanía y los organismos de socorro acelera notablemente la pronta reconstrucción de los tejidos sociales quebrantados por el sismo. Mantener la presencia operativa en los territorios siniestrados garantiza una protección continua para las familias que buscan levantarse tras la devastación material sufrida.

