Fundación Universitaria Konrad Lorenz despliega cerca de mil voluntarios para atender la salud mental de los damnificados

 

Las catástrofes naturales de la magnitud del terremoto del 10 de agosto de 2026 no solo destruyen edificios y vías: también dejan heridas que no aparecen en ningún censo de daños estructurales. El miedo persistente, la angustia por los seres queridos desaparecidos, la pérdida del hogar, el ruido de las réplicas y la incertidumbre sobre el futuro son experiencias que generan traumas psicológicos reales y duraderos en las poblaciones afectadas. Trastornos de estrés postraumático, ansiedad aguda, depresión reactiva e insomnio severo son algunas de las consecuencias que los especialistas en salud mental esperan ver en las semanas y meses siguientes en Cali, Pereira, Manizales, Quibdó y Armenia, ciudades donde decenas de miles de colombianos vivieron de cerca el horror de la tierra moviéndose bajo sus pies.

Ante ese panorama, la Fundación Universitaria Konrad Lorenz anunció la activación de un programa de atención psicológica gratuita para los afectados por el terremoto en el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y el Chocó. La vocera de la iniciativa es Nubia Villescas, decana de la Facultad de Psicología de la institución, quien coordina un despliegue sin precedentes en la historia de la universidad: 560 practicantes de psicología desde la sede Chapinero más 460 voluntarios, entre ellos 90 egresados de la institución, quienes estan dispuestas a acompañar emocionalmente a quienes más lo necesitan en este momento crítico.

La atención se prestará de manera telefónica y virtual, un modelo que responde a la realidad de una emergencia donde el desplazamiento físico hacia las zonas afectadas es complejo, las vías están comprometidas y muchos damnificados están alojados en albergues o zonas de difícil acceso. La modalidad remota también permite que los practicantes y voluntarios de Konrad Lorenz puedan atender simultáneamente a personas ubicadas en distintas ciudades y municipios afectados, multiplicando el alcance del programa sin depender de la logística que exigiría una intervención presencial masiva en territorios que aún están en proceso de estabilización tras el sismo.

Los canales habilitados para acceder a la asesoría psicológica gratuita son las cuentas de Instagram @ukonradlorenz y @cpc.konradlorenz, así como el WhatsApp institucional de la universidad. A través de esas plataformas, los afectados por el terremoto en el Valle del Cauca, el Eje Cafetero y el Chocó podrán solicitar su acompañamiento psicológico, que será atendido por los practicantes y voluntarios coordinados desde la Facultad de Psicología de la institución. La iniciativa está dirigida tanto a las personas que perdieron familiares o viviendas como a quienes, sin haber sufrido pérdidas materiales directas, experimentan síntomas de angustia, miedo o desorientación como consecuencia del impacto emocional del sismo.

La participación de 90 egresados de la Konrad Lorenz como voluntarios en este programa es uno de los elementos más significativos del anuncio. Los profesionales graduados que deciden retribuir su formación poniendo sus competencias al servicio de una emergencia nacional representan la dimensión más concreta del compromiso que las instituciones educativas tienen con la sociedad que las sostiene. Esa articulación entre practicantes en formación y egresados con experiencia clínica garantiza además que la atención tenga tanto la supervisión académica necesaria como la solidez profesional que una intervención en crisis requiere.

El apoyo psicológico en emergencias no es un lujo ni un complemento: es una necesidad de salud pública que los sistemas de atención a desastres suelen subestimar frente a la urgencia de las necesidades físicas inmediatas. La experiencia internacional en catástrofes sísmicas demuestra que las comunidades que reciben acompañamiento en salud mental desde las primeras semanas tienen una recuperación más rápida y sostenida que las que no lo reciben, con menores tasas de trastorno de estrés postraumático crónico, menor consumo de alcohol y sustancias como mecanismo de evasión y mayor capacidad de reconstruir sus redes de apoyo social. La intervención temprana de Konrad Lorenz apunta precisamente a ese horizonte.

El programa de la Konrad Lorenz se suma a los esfuerzos que otras instituciones de salud mental están desplegando en las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto. En los albergues de Pereira, Cali y Manizales, equipos de salud mental del Ministerio de Salud y de organizaciones como la Cruz Roja y la Defensa Civil ya están prestando atención psicosocial a los damnificados. La iniciativa virtual de Konrad Lorenz complementa esa red de atención presencial llegando a personas que por razones logísticas, de movilidad o de pudor no acceden a los puntos físicos de atención pero sí pueden buscar ayuda desde un teléfono o un computador.

Colombia necesita reconstruir sus edificios, sus vías y sus hospitales. Pero también necesita reconstruir la tranquilidad de las miles de personas que este 13 de agosto siguen temblando de miedo cada vez que sienten una réplica, que no pueden dormir pensando en los seres queridos que aún no aparecen, o que simplemente no saben cómo procesar el hecho de haberlo perdido todo en cuestión de segundos. La Fundación Universitaria Konrad Lorenz, con sus cerca de mil voluntarios y practicantes disponibles para escuchar, acompañar y orientar de manera gratuita, ofrece una respuesta concreta a esa necesidad que ningún decreto de emergencia económica puede resolver por sí solo.

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