El Departamento Administrativo Nacional de Estadística presentó el informe oficial del Producto Interno Bruto correspondiente al segundo trimestre de 2026, revelando una expansión anual del 3,5% en su serie original. El desglose sectorial muestra que la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca crecieron un 3,2%, mientras que la explotación de minas y canteras registró una variación negativa del 1,5% debido a la contracción en la extracción de carbón y petróleo crudo.
Las actividades secundarias reportaron desempeños mixtos según el informe técnico entregado por la autoridad estadística. La industria manufacturera avanzó un 2,1% anual, impulsada por la fabricación de productos químicos y alimenticios, al tiempo que la construcción experimentó una caída del 0,8% por el menor dinamismo en obras civiles y edificaciones residenciales. Por su parte, el suministro de electricidad, gas y agua aumentó un 3,4%, garantizando la cobertura y el soporte energético para los hogares y los centros industriales.
El sector terciario, que representa la mayor proporción de la estructura macroeconómica, consolidó los mejores resultados del periodo analizado. El comercio al por mayor y al por menor, junto con el servicio de reparación de vehículos, registró una variación anual del 4,2%. Asimismo, el transporte, el almacenamiento y las actividades de alojamiento y servicios de comida experimentaron un crecimiento del 3,8%, beneficiados por el flujo constante de pasajeros y la recuperación del turismo interno nacional.
Las actividades financieras y de seguros presentaron un aumento del 2,9%, respaldadas por la estabilidad en la cartera de créditos y las operaciones de intermediación bancaria. Las actividades inmobiliarias crecieron de manera estable un 2,2%, mientras que los servicios profesionales, científicos y técnicos avanzaron un 3,1% gracias a la demanda por consultorías empresariales. Estas cifras demuestran que la economía nacional mantiene un comportamiento diversificado que mitiga los choques externos presentados en los mercados internacionales globales.
El Indicador de Seguimiento a la Economía de junio de 2026 reportó una variación anual del 3,5% en su serie original y del 3,6% en la serie ajustada por efecto estacional y calendario. Las actividades primarias aumentaron un 2,8% en junio, las secundarias registraron un repunte del 1,9% y las terciarias lideraron con un crecimiento del 4,0%. No obstante, el índice mensual mostró una contracción del 0,9% frente al mes de mayo de 2026.
La administración pública y defensa, los planes de seguridad social obligatoria, la educación y las actividades de atención de la salud humana registraron una sólida tasa de crecimiento anual del 4,8%. Este sector representó la contribución más alta al Producto Interno Bruto del trimestre, impulsado por el gasto social y la ejecución de programas institucionales. Las actividades artísticas, de entretenimiento y recreación también aportaron positivamente al dinamismo de los servicios gubernamentales y sociales.
Los analistas económicos advierten que, a pesar del balance trimestral favorable, persisten desafíos estructurales importantes como la informalidad laboral y las asimetrías de productividad entre regiones. La inversión extranjera directa y la articulación entre el sector público y privado continúan siendo herramientas indispensables para consolidar la recuperación durante el segundo semestre. La disciplina fiscal del Gobierno central se mantiene como el principal blindaje ante la volatilidad financiera internacional prevista.
Los datos consolidados del DANE reafirman que la economía colombiana avanza por una senda de estabilidad moderada, requiriendo un monitoreo técnico riguroso de las cuentas nacionales. Las proyecciones de los gremios productivos sugieren que potenciar la innovación tecnológica y diversificar las exportaciones no mineras garantizará un desarrollo inclusivo a largo plazo. Preservar la rigurosidad estadística optimiza la toma de decisiones monetarias para beneficio de todos los habitantes del país.
