Un bebé de 1 año, herido por múltiples impactos de arma de fuego, fue evacuado en un helicóptero UH-60 Ángel de la Fuerza Aeroespacial Colombiana desde Juradó, Chocó, hasta Carepa, Antioquia. El menor resultó lesionado en hechos ocurridos en la comunidad indígena Emberá Dobidá de Buenavista, circunstancias que son investigadas por las autoridades competentes. La gravedad de las heridas llevó a activar una misión de evacuación medicalizada para garantizar su traslado oportuno hacia un centro asistencial.
La operación humanitaria fue coordinada con el Centro Nacional de Recuperación de Personal, CENRP, que articuló las capacidades necesarias para realizar la evacuación desde el municipio de Juradó. Debido a la condición del menor, el objetivo principal fue reducir los tiempos de traslado y permitir que recibiera atención médica especializada. El recorrido terminó en Carepa, donde el bebé fue recibido para continuar con el tratamiento requerido por las lesiones ocasionadas durante el ataque registrado en territorio chocoano.
La misión se desarrolló durante la noche, lo que representó un desafío adicional para la tripulación encargada del vuelo aeromédico. Para superar las condiciones de baja visibilidad, la aeronave utilizó visores nocturnos, una capacidad que permitió mantener la operación bajo parámetros de seguridad durante el desplazamiento. La experiencia, el entrenamiento y la preparación de la tripulación fueron determinantes para ejecutar el vuelo y completar la evacuación en condiciones que exigían precisión durante las diferentes fases de la misión.
Durante el traslado, el bebé permaneció acompañado por su madre dentro de la aeronave. El personal médico mantuvo vigilancia permanente sobre su estado de salud y desarrolló las acciones necesarias para conservarlo estable durante el recorrido. La atención a bordo permitió responder ante posibles cambios en la condición del menor mientras el helicóptero avanzaba hacia Carepa. La misión combinó así capacidades aéreas, médicas y operativas para garantizar que el paciente llegara con condiciones adecuadas para continuar su atención hospitalaria.
Los hechos que provocaron las heridas del menor ocurrieron en la comunidad indígena Emberá Dobidá de Buenavista, en jurisdicción de Juradó. Hasta el momento, las circunstancias exactas del ataque permanecen bajo investigación de las autoridades competentes. La información disponible establece que el bebé recibió múltiples impactos de arma de fuego, por lo que fue necesaria la activación de la evacuación medicalizada. El caso genera especial preocupación debido a la edad del paciente y al contexto de vulnerabilidad de la comunidad donde ocurrieron los hechos.
Una vez trasladado a Carepa, el menor recibió la atención médica necesaria debido a la gravedad de sus lesiones. Las autoridades informaron posteriormente que permanece bajo tratamiento y presenta una evolución favorable. El equipo asistencial continúa realizando el seguimiento correspondiente para atender las consecuencias de las heridas y acompañar el proceso de recuperación. La evolución positiva representa un avance dentro de un caso que requirió una respuesta inmediata desde el momento en que se conoció la condición crítica del pequeño.
Además de la atención médica, el caso activó medidas de protección para garantizar el acompañamiento integral del menor. La Comisaría de Familia y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, asumieron las actuaciones relacionadas con su protección y bienestar. Estas entidades deberán acompañar el proceso mientras avanza la recuperación y se esclarecen las circunstancias en las que resultó herido. La intervención institucional busca garantizar los derechos del bebé y establecer las condiciones necesarias para su protección durante esta etapa.
La evacuación evidencia la importancia de mantener capacidades de respuesta médica y aérea para atender emergencias en territorios donde las distancias y las condiciones geográficas pueden dificultar el acceso oportuno a servicios especializados. En este caso, la utilización de un helicóptero UH-60 Ángel permitió trasladar al bebé durante la noche y llevarlo desde Juradó hasta Carepa para continuar su atención. Mientras permanece bajo tratamiento médico y con evolución favorable, las autoridades avanzan en la investigación de los hechos y en las medidas de protección correspondientes.
