La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD, presentó este jueves 13 de agosto de 2026 el balance oficial más actualizado del terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia tres días atrás. El reporte fue entregado por David Santiago Tamayo, director de la entidad, durante una rueda de prensa en la que se detallaron con precisión las afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico del lunes 10 de agosto. Las cifras son las más altas registradas hasta el momento: 281 fallecidos, 3.971 heridos, 379 desaparecidos según cifras de la Fiscalía General de la Nación, 44.936 familias afectadas y 102.105 personas damnificadas en 15 departamentos y 426 municipios del país.
El detalle del manejo de los fallecidos revela el trabajo silencioso que se desarrolla en paralelo a los rescates. De los 281 muertos confirmados, 250 han ingresado a Medicina Legal, 228 han sido reconocidos y 194 cuerpos han sido entregados a sus familias. También se reportan 348 personas rescatadas con vida, un dato que las autoridades presentan como una señal de esperanza en medio de la tragedia. Los 379 desaparecidos siguen siendo el foco principal de los esfuerzos del Estado, con equipos de rescate activos en múltiples puntos de las ciudades más golpeadas del occidente colombiano.
El impacto sobre la infraestructura habitacional es uno de los datos más reveladores del balance. La UNGRD reporta 12.584 viviendas destruidas y 74.873 averiadas, para un total de 87.457 unidades habitacionales afectadas. Esa cifra confirma que la emergencia habitacional del terremoto del 10 de agosto es la más grave que ha enfrentado Colombia en su historia reciente. Además, se reportan 172 edificios colapsados, 2.198 centros educativos afectados, 216 centros de salud con daños, 825 centros comunitarios comprometidos, 71 acueductos afectados, 29 entidades bancarias con daños y 5 aeropuertos fuera de operación normal.
El balance también registra un dato poco habitual en los reportes de emergencia: 242 animales afectados y 99 rescatados, que permanecen en albergues con atención veterinaria. Esa cifra refleja la dimensión total de una catástrofe que no distingue entre seres humanos y animales de compañía, y que ha movilizado también a organizaciones de protección animal para garantizar que los rescatistas no sean los únicos en recibir ayuda en medio de los escombros.
Entre las herramientas tecnológicas más destacadas que la UNGRD está utilizando para evaluar las zonas afectadas está la alianza con la NASA, a través de la cual se han procesado 166 imágenes satelitales de alta definición de Cali, Cartago, Manizales y Pereira. Además, 85 municipios fueron priorizados para toma de fotografías aéreas con aviones y drones, proceso que al corte de este reporte se ha completado en 13 de ellos, ubicados en Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío. Esa capacidad de monitoreo satelital y aéreo permite identificar zonas de riesgo adicional y priorizar los esfuerzos de rescate con precisión que los reportes en tierra no siempre pueden alcanzar.
Aunque el terremoto constituye la prioridad nacional, el director Tamayo precisó que la UNGRD mantiene atención simultánea sobre otras situaciones críticas activas en el territorio. La entidad trabaja en paralelo frente al sismo, la actividad volcánica y los incendios forestales. En el caso del volcán Puracé, que continúa en alerta naranja, una comisión técnica de la UNGRD permanece en la zona desde el pasado fin de semana para evaluar su actividad y verificar las condiciones de los albergues del área de influencia ante una eventual evacuación de su población.
En Pereira, la ciudad con mayor número de fallecidos del país, el escenario de las operaciones está cambiando de naturaleza. Las labores de rescate de sobrevivientes están dando paso gradualmente a la recuperación de cuerpos, un proceso que marca el final de la fase de rescate activo y el inicio de una etapa dolorosa pero necesaria para que las familias puedan cerrar sus duelos. La ciudad tiene 66 edificios colapsados totalmente y 26 parcialmente, con el aeropuerto Matecaña aún con operación restringida y el sistema de comunicaciones parcialmente recuperado tras el colapso total de los primeros días.
El balance de la UNGRD de este jueves 13 de agosto consolida la imagen más completa disponible hasta ahora de una tragedia que Colombia todavía está procesando. Con 281 muertos, 3.971 heridos, 379 desaparecidos, 87.457 viviendas afectadas y 172 edificios colapsados en 15 departamentos y 426 municipios, el terremoto del 10 de agosto de 2026 se confirma como la mayor catástrofe natural que ha golpeado al país en la última década. El director Tamayo anunció que la UNGRD continuará actualizando sus reportes a medida que avancen las evaluaciones en los municipios que aún no han sido completamente censados, y que el monitoreo de réplicas y otras emergencias activas se mantendrá de manera permanente hasta que la situación en todas las zonas afectadas sea plenamente estabilizada.
