Las autoridades ambientales del distrito y los organismos de socorro atienden de manera oportuna un incendio de cobertura vegetal registrado en una zona de preservación contigua al río Bogotá, logrando controlar el ochenta por ciento de la conflagración ubicada en el costado suroriente y norte del ecosistema, según confirmaron los funcionarios distritales durante las labores de mitigación ejecutadas en la actual temporada seca de 2026.
El reporte inicial de la emergencia ingresó a través de la línea de emergencia a las 11 y 40 de la mañana del treinta de julio, presentándose dificultades operativas iniciales para el ingreso de los vehículos institucionales debido a las complejas condiciones del terreno, la presencia de raíces profundas y diversos obstáculos físicos localizados en el área perimetral protegida administrada por la Secretaría de Ambiente.
Un equipo integrado por 21 bomberos oficiales, seis máquinas extintoras y una unidad de soporte preventivo trabaja arduamente en la zona utilizando agua y herramientas manuales, complementando las maniobras de control con sobrevuelos de drones especializados para monitorear en tiempo real la extensión del fuego y la dirección de las llamas en el humedal Jaboque durante la emergencia ambiental reportada.
Las labores de contención cuentan además con el valioso apoyo operativo de operarios encargados de la construcción de barreras cortafuegos, así como la participación articulada de delegados de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, la Defensa Civil y el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático, quienes coordinan acciones interinstitucionales para evitar la reactivación de los focos ígneos en el sector.
Los primeros indicios recopilados por las autoridades señalan que el siniistro ambiental pudo ser provocado presuntamente por una persona que realizaba la quema deliberada de hojas secas utilizando sustancias inflamables, huyendo posteriormente en bicicleta del lugar al percatarse de la presencia de los equipos de vigilancia que realizaban recorridos preventivos habituales en el área ecológica ubicada en la capital colombiana.
Una vez finalizadas por completo las labores de enfriamiento y garantizadas las condiciones seguras de ingreso, los especialistas ambientales realizarán una evaluación exhaustiva para determinar con exactitud las afectaciones sufridas por la flora y la fauna nativa que habita en este importante cuerpo de agua estratégico para la biodiversidad de Bogotá, informaron los portavoces oficiales de la entidad distrital encargada de la supervisión.
Las autoridades hicieron un llamado enérgico a la ciudadanía para evitar cualquier tipo de quema a cielo abierto, recordando que las actuales condiciones climáticas caracterizadas por fuertes vientos y escasez de precipitaciones facilitan la rápida propagación del fuego, poniendo en grave riesgo los frágiles ecosistemas naturales que componen el patrimonio ambiental de los habitantes en todo el territorio de la sabana.
La administración distrital reiteró la importancia de reportar de inmediato cualquier columna de humo o fogata sospechosa a la línea única de emergencias 123, instando a la comunidad a sumarse activamente a las labores de protección y vigilancia para salvaguardar los espacios ecológicos urbanos de futuras conflagraciones provocadas por la imprudencia humana durante las épocas de sequía prolongada registradas este año.
