Rescate de fauna silvestre en Bogotá: el trágico saldo del tráfico ilegal en vacaciones

 

En un reciente operativo liderado por la Secretaría Distrital de Ambiente, dos monos ardilla fueron rescatados en la localidad de Kennedy, tras ser hallados abandonados dentro de una caja en un parque público. Los animales presentaban condiciones críticas, incluyendo deshidratación severa, desnutrición, lesiones cutáneas y niveles agudos de estrés. Estas afectaciones son el resultado directo de las redes de tráfico ilegal, las cuales extraen a la fauna de sus hábitats naturales para comercializarlos como mascotas, ignorando el sufrimiento y el daño irreparable que causan a los especímenes.

Tras el hallazgo, los monos fueron trasladados de urgencia al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre. En este centro especializado, el equipo veterinario realiza exámenes clínicos y pruebas genéticas detalladas para determinar el origen geográfico de los ejemplares. El proceso de rehabilitación es largo y complejo, con el objetivo de devolverles la salud necesaria para considerar, en una etapa futura, su retorno a la libertad, siempre que las condiciones biológicas y comportamentales lo permitan tras el maltrato recibido.

La secretaria de Ambiente, Adriana Soto, subrayó la gravedad de esta problemática al señalar que, durante la administración del alcalde Carlos Fernando Galán, se han recuperado 14.375 animales silvestres, de los cuales 1.370 son víctimas directas del tráfico ilegal. La funcionaria enfatizó que estas acciones de rescate no solo salvan vidas individuales, sino que son fundamentales para la recuperación de los ecosistemas de origen, los cuales sufren un deterioro constante debido a la sustracción masiva de especies que cumplen roles ecológicos vitales.

La temporada de vacaciones de mitad de año representa un periodo de alerta máxima para las autoridades ambientales. El incremento en el flujo de viajeros es aprovechado por redes criminales que movilizan fauna extraída de departamentos como Bolívar, Cesar, Magdalena, Cundinamarca, Meta, Tolima y Atlántico. Estos grupos delincuenciales ven en los animales mercancía de fácil comercialización, ya sea como mascotas exóticas o recuerdos de viaje, sin considerar el impacto negativo en la biodiversidad y el bienestar de los animales.

Para combatir este delito, la Secretaría de Ambiente ejecutó seis operativos de control estratégico en puntos críticos de la ciudad. Las intervenciones se concentraron en las localidades de Kennedy, Usme y Usaquén, además de puntos clave como la Terminal Salitre y el Aeropuerto El Dorado. Como balance positivo de estas jornadas, se lograron recuperar 18 animales silvestres, incluyendo loros cabeciamarillos, loras amazónicas, pericos bronceados, canarios costeños y tortugas morrocoy, además del decomiso de 265 gramos de carne de tingua azul.

El rigor judicial frente al tráfico de fauna ha sido reforzado mediante la aplicación de los artículos 328 y 328A del Código Penal. Durante los operativos, fueron capturadas dos personas que enfrentan cargos penales con penas de prisión entre cinco y once años, además de multas económicas sustanciales que ascienden a los 75.500 millones de pesos. Paralelamente, la autoridad ambiental inició procesos administrativos sancionatorios que podrían derivar en multas adicionales de hasta 175.000 millones de pesos, buscando desincentivar drásticamente esta práctica ilegal.

Las estadísticas reflejan una realidad preocupante: el perico bronceado, el canario costeño y la tortuga morrocoy encabezan la lista de las especies más afectadas por el tráfico ilegal en Bogotá. Muchos de estos animales son capturados siendo crías, lo que los separa prematuramente de sus madres y los condena a condiciones de transporte que les provocan lesiones graves. Incluso al ser rescatados, la rehabilitación es un camino tortuoso, pues muchas de estas especies desarrollan alteraciones físicas y comportamentales que limitan su capacidad de supervivencia futura en libertad.

La administración distrital hace un llamado urgente a la ciudadanía para no ser cómplice de este delito mediante la compra o tenencia de animales silvestres. La protección de la biodiversidad depende de las decisiones individuales, evitando convertir a la fauna en mercancía doméstica. Cualquier denuncia sobre tenencia, comercialización o transporte ilegal de fauna puede ser canalizada a través de las líneas telefónicas 318 827 7733, 318 712 5560 y (601) 377 8854, o mediante el correo electrónico fauna@ambientebogota.gov.co, garantizando así la posibilidad de devolver la libertad a cientos de animales.

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