Presidente electo De la Espriella respalda a los medios comunitarios, alternativos e independientes y sugiere cambio de nombre al MinTIC


El presidente electo Abelardo de la Espriella sorprendió este miércoles 22 de julio de 2026 en Montería con una declaración que desbordó el marco del empalme territorial con los alcaldes de Córdoba y tocó directamente la política de comunicaciones del gobierno entrante. En un encuentro con medios comunitarios, alternativos e independientes de la región, el mandatario electo dejó en claro su postura frente al ecosistema mediático colombiano y anunció que el actual Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, conocido como Ministerio de las TIC, podría cambiar de nombre bajo su administración.

“Que estas cosas son los medios que verdaderamente llegan al pueblo. Yo creo más en los medios regionales, alternativos e independientes que en los grandes medios nacionales. El verdadero termómetro del pueblo son ustedes”, afirmó De la Espriella ante los comunicadores reunidos en Montería, en una declaración que fue recibida con entusiasmo por un sector que históricamente ha reclamado mayor reconocimiento y apoyo institucional del Estado colombiano. La frase tiene un peso político significativo: el presidente electo está señalando que su gobierno no privilegiará a los grandes medios nacionales como interlocutores preferentes sino a los medios que tienen arraigo territorial y contacto directo con las comunidades.

El anuncio más concreto de la jornada fue el de un programa especial para medios comunitarios, alternativos e independientes que el nuevo gobierno tramitará a través del ministerio responsable de las comunicaciones. De la Espriella cuestionó de manera directa la denominación actual de la cartera: “¿Qué es eso de TIC? Eso no es serio. Ministerio de Comunicaciones y Tecnología”, planteó el mandatario electo, dejando en el aire la posibilidad de un cambio de nombre que devuelva a esa cartera una denominación más cercana a su función de comunicación. Ese cuestionamiento no es menor: implica una reorientación simbólica y programática del ministerio que el gobierno entrante deberá definir en sus primeras semanas.

Detrás de esa declaración hay una trayectoria de trabajo que explica por qué el presidente electo habló con esa convicción ante los medios comunitarios de Córdoba. Helga Lorena Angarita, quien acompañó a De la Espriella durante toda la campaña presidencial en la construcción del vínculo con los medios regionales, alternativos e independientes, se desempeña actualmente como jefa del equipo de empalme del sector de Tecnologías y Comunicaciones, y sigue asesorando al mandatario electo en su relación con ese ecosistema mediático. Su trayectoria como expresidenta de la Federación Colombiana de Sistemas Operadores de Televisión Comunitaria por Cable, FESCOM, y directora de la Revista Frecuencia le otorga una comprensión profunda de las necesidades y realidades de los medios que operan fuera de los grandes centros urbanos, y ese conocimiento ha permeado directamente la visión que De la Espriella expresó en Montería.

El cuestionamiento al nombre del Ministerio de las TIC tiene implicaciones que van más allá de lo semántico. Desde su creación en 2009, esa cartera ha estado orientada principalmente hacia la masificación de internet, la infraestructura de telecomunicaciones y la transformación digital del Estado. Que De la Espriella proponga devolverle el énfasis en comunicaciones al nombre del ministerio sugiere una reorientación de prioridades: menos tecnología como fin en sí misma y más comunicación como herramienta de conexión entre el Estado y los ciudadanos, con los medios comunitarios y regionales como actores centrales de esa política pública.

El anuncio llega días después de que se conociera la designación de Alexandra Falla Zerrate como ministra de TIC del nuevo gobierno, quien ya sostuvo una reunión con el Banco Interamericano de Desarrollo para avanzar en la agenda de cooperación tecnológica. La declaración de De la Espriella en Montería abre ahora un debate interno en el gobierno entrante sobre la orientación de esa cartera: si la ministra llegó con el encargo de fortalecer la soberanía digital del país, el presidente acaba de agregar a esa agenda un mandato explícito de apoyo a los medios comunitarios y una revisión del propio nombre y misión del ministerio, en una conversación que Angarita desde el empalme seguirá orientando.

El respaldo de De la Espriella a los medios regionales, alternativos e independientes también tiene una lectura política que no puede ignorarse. Durante su campaña, el presidente electo tuvo una relación compleja con varios de los grandes medios nacionales, y su victoria del 21 de junio fue construida en buena medida a través de canales alternativos y del contacto directo con comunidades en todo el país. Que hoy, en el marco de su sexto empalme territorial, elija reafirmar esa preferencia ante los propios medios regionales, es una señal de coherencia con el relato de un gobierno que dice gobernar desde el territorio y para el pueblo.

El programa especial para medios comunitarios que De la Espriella anunció en Montería no tiene todavía detalles concretos sobre su estructura, financiación o alcance. Lo que el presidente electo dejó claro es la intención de construirlo como una política diferenciada, reconociendo que los medios comunitarios, alternativos e independientes cumplen una función que los grandes medios nacionales no pueden reemplazar: ser el termómetro real de lo que ocurre en las comunidades y en los territorios más alejados del poder central. Ese diagnóstico, si se traduce en política pública concreta bajo la orientación del equipo que Angarita lidera en el empalme, podría representar un cambio significativo en la manera en que el Estado colombiano se relaciona con el ecosistema de medios que opera fuera de Bogotá.

De la Espriella cerró su intervención ante los medios comunitarios de Montería con una frase que resume el tono general de su paso por Córdoba: “Total contra la corrupción”. Con esas palabras, el presidente electo conectó su apuesta por los medios regionales con su promesa de transparencia, dejando implícito que un ecosistema mediático más diverso y descentralizado es también un mecanismo de control social y veeduría ciudadana que su gobierno está dispuesto a fortalecer, con una agenda que comenzó a construirse desde la campaña y que hoy toma forma concreta en los empalmes territoriales que recorren el país de norte a sur.

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