Norte de Santander ha marcado un hito en su desarrollo económico al consolidar una etapa de crecimiento sin precedentes en los mercados internacionales. Bajo la estrategia liderada por la presidenta de ProColombia, Carmen Caballero, durante los últimos cuatro años, el departamento ha logrado transformar su tejido empresarial mediante un trabajo articulado entre el sector público y privado. Esta sinergia ha permitido diversificar la oferta exportable y proyectar el talento regional hacia escenarios globales altamente competitivos.
Los indicadores del cuatrienio revelan una evolución significativa en la capacidad exportadora del territorio. La regional de ProColombia acompañó a 408 empresas de 16 municipios, logrando un crecimiento del 43 % en negocios internacionales y un incremento del 18 % en nuevas empresas exportadoras. Con presencia en 49 países, sectores como el software, BPO, moda, calzado y la agroindustria han demostrado que la calidad nortesantandereana es capaz de conquistar mercados exigentes en Europa, América y África.
Un avance clave fue la profesionalización de la oferta turística y la atracción de capital extranjero. Por primera vez en la historia del departamento, operadores turísticos locales participaron en misiones internacionales, como la realizada en Ciudad de Panamá, posicionando al territorio como un destino de interés global. Paralelamente, la llegada de 13 empresas de inversión extranjera reafirma la confianza de los capitales foráneos en las ventajas competitivas y la estabilidad económica que ofrece la región para los nuevos negocios.
La internacionalización también llegó a los territorios más complejos mediante el apoyo a asociaciones productivas del Catatumbo. Se han puesto en marcha procesos de preparación para que beneficiarios de plantas de transformación en Teorama y Tibú accedan a mercados internacionales, integrando a los municipios PDET en la cadena global de valor. Este enfoque inclusivo busca que el progreso económico no se concentre únicamente en los centros urbanos, sino que genere oportunidades de desarrollo en zonas con alto potencial agroindustrial.
La integración binacional con Venezuela se ha consolidado como un eje dinamizador estratégico durante este periodo. A tres años de la reapertura fronteriza, eventos como la Macrorrueda Binacional en Caracas y el Encuentro Empresarial Binacional Visión Frontera han congregado a cientos de representantes gremiales y autoridades. Estos espacios han servido para estrechar lazos comerciales y facilitar el flujo de bienes y servicios, aprovechando la posición geográfica privilegiada de Cúcuta y su área metropolitana.
La industria del calzado, emblema productivo del departamento, vivió una transformación en su modelo de promoción con la primera misión de compradores internacionales en el marco de Expocúc. Este esfuerzo, respaldado por la Gobernación, las cámaras de comercio y la RAP Gran Santander, demuestra que la articulación regional es el motor principal para fortalecer la competitividad. El éxito en la Macrorrueda de las Américas, con 71 empresas participantes, confirma que el departamento ha aprendido a trabajar como un solo bloque sólido.
La labor de la regional de ProColombia no solo se ha limitado a cifras, sino a la construcción de una mentalidad exportadora. Carmen Caballero ha enfatizado que las regiones son las verdaderas protagonistas de la internacionalización del país, un concepto que Norte de Santander ha hecho realidad. La proyección de talento y la apertura de nuevos mercados demuestran que el departamento posee las herramientas necesarias para ser el líder en la reactivación comercial de la frontera colombiana hacia el mundo.
Esta nueva vocación internacional posiciona al departamento como un protagonista indiscutible en la agenda de desarrollo nacional. La continuidad de estas estrategias será fundamental para mantener el ritmo de crecimiento, fortalecer la infraestructura productiva y asegurar que los beneficios de la internacionalización se traduzcan en bienestar social. Con más empresas conectadas globalmente y una mayor confianza inversionista, la región mira hacia el futuro con la convicción de haber transformado sus retos históricos en oportunidades reales.
