España derrotó 2-1 a Bélgica este viernes 10 de julio, en el SoFi Stadium de Los Ángeles, en los cuartos de final del Mundial 2026. Fabián Ruiz abrió el marcador al minuto 30, De Ketelaere igualó al 41 y Mikel Merino, el mismo jugador que había anotado el gol histórico ante Portugal en los octavos, repitió su rol de héroe al minuto 88 para sellar la clasificación española a las semifinales. El tanto decisivo nació del error del portero Senne Lammens, quien ingresó en el minuto 74 en sustitución de un Thibaut Courtois lesionado que abandonó el campo entre lágrimas.
El partido comenzó con España en control del balón y Bélgica esperando las transiciones. La Roja generó las primeras llegadas al área belga con Lamine Yamal como principal desequilibrador por la derecha, aunque Courtois respondió con seguridad en sus primeras intervenciones. Luis de la Fuente sorprendió con la titularidad de Fabián Ruiz en lugar de Pedri, una decisión que generó debate previo pero que quedó justificada en los primeros 45 minutos. El mediocampista del PSG fue el más activo de España en el primer tiempo, con mayor presencia en el área contraria que en partidos anteriores.
El 1-0 llegó al minuto 30. Un remate de Dani Olmo desde dentro del área encontró la respuesta de Courtois, pero el rechace del portero quedó servido a los pies de Fabián Ruiz, quien no perdonó para el primer gol del partido. El tanto fue celebrado con alivio en el banquillo español, que en los cuartos de final del torneo nunca tiene garantizado el resultado hasta el último minuto. Bélgica respondió con mayor agresividad en el mediocampo, con Kevin De Bruyne organizando el juego desde atrás y Jeremy Doku generando peligro por la banda izquierda con sus habituales desbordes.
El empate llegó al minuto 41 en una acción de estrategia perfectamente ejecutada. Timothy Castagne metió un centro preciso desde la derecha y De Ketelaere se anticipó a toda la defensa española para conectar un remate de cabeza que superó a Unai Simón para el 1-1. El gol fue revisado por el VAR ante una posible posición adelantada, pero el sistema confirmó que el delantero estaba habilitado. Con el empate al descanso, el partido quedó completamente abierto y la afición española en Los Ángeles comenzó a vivir la incertidumbre característica de los encuentros de eliminación directa.
El punto de inflexión del partido llegó al minuto 74. Courtois, figura indiscutida de Bélgica durante todo el torneo, cayó al suelo tras un giro sin contacto de rival y los médicos tuvieron que atenderlo en el campo durante varios minutos. El portero del Real Madrid abandonó el campo entre lágrimas, consolado por sus compañeros, en una imagen emotiva que marcó el partido. Su sustituto, Senne Lammens del Manchester United, ingresó al campo con la presión enorme de mantener el 1-1 en uno de los partidos más importantes de su carrera.
La jugada decisiva llegó al minuto 88. Pau Cubarsí, el central de apenas 18 años que vive su primer Mundial, sacó un disparo potente al arco que Lammens detuvo con cierta dificultad pero sin controlar el rebote. El balón quedó suelto dentro del área y Mikel Merino, que había ingresado desde el banco minutos antes, llegó con más velocidad que cualquier defensor belga para empujar el esférico al fondo de la red y poner el 2-1. El SoFi Stadium estalló en una celebración que se extendió varios minutos mientras los jugadores belgas caían al césped sin poder creer lo ocurrido.
Bélgica intentó el empate desesperadamente en los últimos 7 minutos de tiempo añadido. Lukaku, Witsel y los refuerzos del banco subieron líneas buscando el gol que evitara la eliminación, con una última oportunidad en la que Laporte despejó providencialmente cuando Unai Simón había salido mal y Lukaku se acercaba al arco vacío. El pitazo final del árbitro en el minuto 90+7 selló el 2-1 definitivo y mandó a España a las semifinales, donde se medirá ante Francia en el MetLife Stadium de East Rutherford el miércoles 15 de julio.
La clasificación de España a semifinales fue la segunda en la historia del país, después del título conseguido en Sudáfrica 2010. Mikel Merino, con 2 goles decisivos en 2 partidos de eliminación directa, se convirtió en el gran hombre providencial de esta selección en los momentos más exigentes del torneo. La semifinal España-Francia, que definirá al primero de los finalistas del Mundial 2026, promete ser uno de los partidos más atractivos y equilibrados en la historia de los Mundiales, con los dos conjuntos europeos más sólidos del torneo enfrentados en Nueva Jersey.
