Bogotá amaneció con el rugido de las guitarras, el olor a parrilla encendida y el tintineo de vasos cerveceros chocando entre sí en pleno mediodía capitalino. Así fue, una vez más, Bandas, Pola y Parrilla, el festival que La Toma Cervecera ha convertido en una de las citas obligadas del calendario cervecero colombiano. Entre bandas tributo, cervecerías artesanales y maestros parrilleros trabajando sin descanso desde temprano, un hombre recorría el evento con la tranquilidad de quien conoce cada rincón de su propia creación desde hace ya varios años de trabajo constante y disciplinado.
Ese hombre es Juan Diego Beuth Bernal, cervecero, empresario y director general de La Toma Cervecera, la organización antioqueña que desde hace años lidera la escena de festivales cerveceros en Colombia con propuestas cada vez más ambiciosas y mejor organizadas. Bajo su liderazgo nacieron Bandas, Pola y Parrilla, el Oktoberfest Artesanal y la Pola Dorada, eventos que hoy reúnen a decenas de cervecerías, marcas gastronómicas nacionales e internacionales y miles de asistentes en Bogotá y Medellín cada temporada del año cervecero colombiano, consolidando así una marca reconocida en toda la industria.
Beuth también dirige Somos Parrilleros, un proyecto paralelo que ha unido su pasión por el fuego con su experiencia cervecera, consolidando la fórmula que caracteriza a todos sus eventos: cerveza, parrilla y música en vivo compartiendo siempre un mismo escenario compartido con el público. Esa combinación, que parecía simple en sus primeros años de operación, terminó convirtiéndose en un modelo de negocio replicado con éxito en distintas ciudades del país, atrayendo cada vez a más público y a más marcas interesadas en hacer parte de la propuesta cervecera.
Su trabajo al frente de La Toma Cervecera no solo ha impulsado a decenas de cervecerías artesanales colombianas a ganar visibilidad frente a un público masivo y diverso, sino que también ha promovido prácticas sostenibles dentro de la industria del entretenimiento cervecero, como el uso de vasos conmemorativos reutilizables que han evitado la circulación de cientos de miles de vasos plásticos desechables en sus festivales a lo largo de los últimos años de operación continua en distintas ciudades del país colombiano, marcando una diferencia notable frente a otros eventos masivos.
Ese liderazgo, sostenido y muchas veces silencioso, le valió recientemente un reconocimiento especial: la Mención del Jurado en la categoría Empresario del 2025, dentro de Personaje del 2025 de Revista Impacta, un premio que celebra a quienes han transformado sus sectores con visión, disciplina y perseverancia constante a lo largo del tiempo y el esfuerzo diario. Un galardón que, según cuentan quienes lo conocen de cerca, Beuth recibió con la misma sencillez con la que atiende personalmente cada uno de sus festivales cerveceros año tras año en Colombia.
Jhonatan Rojas, director de Revista Impacta, entrevistó a Juan Diego Beuth Bernal, director general de La Toma Cervecera, para conocer de primera mano la historia detrás de Bandas, Pola y Parrilla, los desafíos de construir una industria de festivales cerveceros en Colombia y lo que representa para él, personalmente, este reconocimiento como Empresario del 2025 dentro del especial Personaje del 2025 de esta revista, además de conocer en detalle los planes que tiene la organización hacia el futuro cercano de la marca.
Director Impacta. Juan Diego, ¿cómo nació la idea de crear La Toma Cervecera y, con ella, festivales como Bandas, Pola y Parrilla?
Juan Diego Beuth. La idea nació de una necesidad muy simple: no existía en Colombia un espacio serio y bien organizado donde las cervecerías artesanales pudieran mostrar su trabajo frente a un público masivo. Empezamos con eventos pequeños, casi caseros, y con el tiempo entendimos que la gente no solo quería tomar cerveza, quería vivir una experiencia completa, con música, comida y comunidad alrededor. De ahí nació la fórmula de bandas, pola y parrilla, que hoy es nuestra marca insignia y la que más identifica a La Toma Cervecera en todo el país y en cada ciudad nueva a la que llegamos con el festival.
D.I. ¿Qué tan difícil fue convencer a las cervecerías artesanales de sumarse a un proyecto que apenas comenzaba?
J.B. Al principio fue muy cuesta arriba, porque muchas cervecerías pequeñas no tenían la capacidad logística ni la confianza para exponerse ante miles de personas de un momento a otro. Tocó puerta a puerta, festival a festival, demostrando resultados concretos: más ventas, más reconocimiento de marca y contactos comerciales reales dentro del gremio cervecero nacional. Con el tiempo la confianza se fue construyendo sola, porque las cervecerías empezaron a ver crecer sus negocios después de cada Toma, y eso terminó generando una comunidad que hoy nos busca directamente para hacer parte de cada nueva edición del festival que organizamos con cuidado.
D.I. ¿Cómo describiría el crecimiento de Bandas, Pola y Parrilla desde su primera edición hasta la de este año?
J.B. El crecimiento ha sido exponencial. Empezamos con eventos de unos pocos cientos de asistentes y algunas cervecerías locales, y hoy hablamos de miles de personas, decenas de cervecerías artesanales y hasta marcas internacionales que también quieren estar presentes en cada edición del festival. Ampliamos ciudades, mejoramos la producción, sumamos tributos musicales de alto nivel y fortalecimos la parte gastronómica con maestros parrilleros reconocidos en el gremio nacional. Ese crecimiento no ha sido casualidad, sino resultado de escuchar constantemente a nuestro público y de reinvertir cada año en mejorar por completo la experiencia del festival para todos los asistentes.
D.I. ¿Qué significó para usted recibir la Mención del Jurado en la categoría Empresario del 2025 de Revista Impacta?
J.B. Fue un reconocimiento que me tomó por sorpresa, porque uno normalmente está enfocado en la operación, en que todo salga bien el día del evento, y rara vez se detiene a pensar en el impacto real que ha tenido su trabajo con el paso del tiempo. Recibir esa mención como Empresario del 2025 dentro de Personaje del 2025 me hizo valorar el camino recorrido junto a mi equipo, y también me generó una responsabilidad enorme de seguir haciendo las cosas bien, con la misma pasión con la que empezamos hace ya varios años en este negocio cervecero tan exigente y competido.
D.I. ¿Qué papel juega la sostenibilidad dentro de los festivales que organiza La Toma Cervecera?
J.B. Para nosotros es un eje central, no un simple accesorio de marketing para la marca. Desde hace varias ediciones implementamos vasos conmemorativos reutilizables en todos nuestros eventos, lo que nos ha permitido evitar la circulación de cientos de miles de vasos plásticos desechables en cada festival que organizamos año tras año. Sabemos que un evento masivo genera un impacto ambiental importante, así que trabajamos constantemente en reducirlo, buscando que la fiesta cervecera vaya siempre de la mano con prácticas responsables que respeten el entorno y la ciudad donde recibimos a nuestros asistentes cada temporada del año, sin sacrificar nunca la calidad de la experiencia.
D.I. Para cerrar, ¿qué le espera a La Toma Cervecera y a Bandas, Pola y Parrilla en los próximos años?
J.B. Queremos seguir creciendo sin perder la esencia que nos trajo hasta acá: la cercanía con las cervecerías, la calidad musical y el cuidado en cada detalle gastronómico del festival que organizamos. Estamos evaluando nuevas ciudades para llevar el formato de Bandas, Pola y Parrilla, así como alianzas internacionales que sigan trayendo marcas de otros países a compartir escenario con nuestros cerveceros locales colombianos en cada edición del festival. La meta es que, dentro de unos años, La Toma Cervecera sea sinónimo de la mejor experiencia cervecera de toda la región latinoamericana, sin excepción alguna en el continente. Y un detalle extra: los esperamos el 24 de octubre en el Oktoberfest Artesanal en Bogotá, ya pronto sabrán más de este encuentro.

