Abelardo De la Espriella designó a Jaime Andrés Beltrán como ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, dentro del bloque de seis nombramientos anunciados el 7 de julio de 2026. Beltrán es comunicador social egresado de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, con especialización en Dirección de Empresas y una maestría en Gobierno del Territorio y Gestión Pública, una formación que combina lo comunicativo con lo administrativo y que ha marcado buena parte de su discurso público como funcionario territorial.
Su carrera política comenzó en el Concejo de Bucaramanga, corporación en la que fue elegido en dos periodos, antes de aspirar por primera vez a la Alcaldía de esa ciudad en 2019, elección en la que obtuvo cerca de 40.000 votos y terminó en segundo lugar. Esa primera derrota no lo alejó de la vida pública local, y cuatro años después volvió a intentarlo con un resultado distinto.
En 2023 resultó elegido alcalde de Bucaramanga con una votación amplia, y desde ese cargo construyó una imagen pública centrada en el discurso de mano dura contra la criminalidad, lo que le valió el apodo de “el Bukele colombiano” por la cercanía discursiva de sus políticas de seguridad con las del mandatario salvadoreño Nayib Bukele, una comparación que él mismo no rechazó públicamente durante su gestión.
Es indispensable incluir aquí un antecedente que cualquier lector debe conocer antes de valorar su llegada al gabinete: el 21 de agosto de 2025, el Consejo de Estado confirmó en segunda instancia la nulidad de su elección como alcalde, por haber incurrido en doble militancia durante la campaña de 2023, específicamente por apoyar públicamente a candidatos al Concejo de partidos distintos al que avaló su propia candidatura, Colombia Justa Libres.
Beltrán se mantuvo en el cargo hasta finales de septiembre de 2025, cuando se despidió formalmente tras casi veinte meses como alcalde, y fue reemplazado, tras unas elecciones atípicas realizadas en diciembre de ese mismo año, por Cristian Portilla, quien había sido su secretario privado durante la administración. El propio Beltrán insistió públicamente, en el momento de su salida, en que el fallo no equivalía a una destitución por corrupción ni a una inhabilidad, sino a la anulación de su elección, una distinción que él mismo ha planteado en varias ocasiones y que mantiene aquí tal como la formuló, sin que ello implique validar o descartar el fallo judicial.
Beltrán también ha estado vinculado a un proceso de responsabilidad fiscal abierto por la Contraloría Municipal de Bucaramanga, relacionado con un presunto faltante de material metálico almacenado por la Alcaldía durante su administración, valorado en decenas de miles de millones de pesos, un caso en el que también se ha mencionado a un familiar cercano suyo.
Durante la campaña presidencial de De la Espriella, Beltrán ejerció como gerente nacional de regiones, y el comunicado oficial de su nombramiento como ministro destaca que, con su llegada, el departamento de Santander se incorpora al gobierno nacional, una frase que corresponde al equipo de comunicaciones del presidente electo y que resume la lectura política que la propia campaña hace de este nombramiento.
