La congestión vial dejó de ser únicamente un problema de infraestructura urbana para convertirse en un factor determinante del mercado laboral colombiano actual. Así lo revela el estudio titulado "La experiencia laboral 2026 en Colombia: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar", desarrollado conjuntamente por WeWork y Page Resourcing. El informe destaca que el 71,96% de los trabajadores considera que la flexibilidad laboral es la principal respuesta frente a la crisis de movilidad.
La investigación presentada en la sede de WeWork de Calle 100 en Bogotá, se llevó a cabo consultando a cerca de 3.000 profesionales distribuidos en Colombia, México, Chile, Argentina y Perú. Los resultados demuestran que las personas ya no evalúan un empleo únicamente en función del salario devengado. El tiempo invertido en los desplazamientos diarios, el bienestar emocional y la conciliación personal están redefiniendo las decisiones sobre dónde trabajar.
En el contexto nacional, el 56,17% del talento prefiere un esquema de trabajo híbrido, al tiempo que apenas el 10,44% elegiría la presencialidad total. La verdadera prioridad de los colaboradores es recuperar tiempo valioso para su vida privada y mitigar el desgaste físico provocado por los trayectos cotidianos. El entorno urbano explica en gran medida esta transformación en las preferencias laborales.
El informe detalla que el 74,65% de quienes prefieren trabajar de manera flexible se concentra geográficamente en Bogotá y Medellín. Estas dos urbes registran altos niveles de congestión vehicular según el TomTom Traffic Index 2026, donde sus habitantes llegan a perder cerca de 153 horas al año en medio de las horas pico. Esta realidad impacta de forma directa las expectativas frente a la oferta laboral disponible.
La flexibilidad ha dejado de ser un simple beneficio adicional para consolidarse como una herramienta que optimiza la productividad. Después de reducir los tiempos de viaje con el 71,96%, los empleados identifican ventajas como el equilibrio personal (57,09%), la mayor productividad (51,69%) y el cuidado familiar (34,12%). Las organizaciones enfrentan ahora el reto de ofrecer espacios que realmente justifiquen el desplazamiento.
De hecho, el 85,14% de los profesionales que optan por esquemas híbridos prefieren realizar sus tareas de mayor concentración fuera de la oficina central. Dentro de este grupo, un porcentaje importante elige laborar desde espacios de coworking que mitigan el burnout y fomentan la colaboración. Las oficinas corporativas deben transformarse en destinos atractivos basados en la experiencia y no en la obligatoriedad.
El estudio también aborda la evolución de los beneficios laborales, señalando que el salario emocional se ha vuelto una estrategia clave de retención. Los beneficios tradicionales diseñados en el pasado ya no satisfacen las expectativas de las nuevas generaciones, que exigen opciones personalizadas. Factores como la salud integral, la flexibilidad y la capacitación constante encabezan las listas de prioridades del talento humano actual.
Asimismo, la Inteligencia Artificial se consolida como un habilitador tecnológico fundamental en el entorno corporativo de este año. El porcentaje de trabajadores que percibe la IA como una herramienta de apoyo aumentó significativamente al 85,77%, reduciendo los temores sobre la estabilidad laboral. Las tareas administrativas rutinarias son las más susceptibles de ser automatizadas, permitiendo que el núcleo humano se concentre en la estrategia.
Las diferencias generacionales también marcan pautas claras en la adopción de los modelos de trabajo vigentes. Los Baby Boomers y la Generación X muestran mayor afinidad por la presencialidad, mientras que los Millennials y la Generación Z dominan los esquemas remotos e híbridos. No obstante, los costos de transporte y las brechas salariales limitan a los perfiles operativos que desean asistir con mayor frecuencia a los centros de trabajo.
Para atender estos desafíos estructurales, directivos globales como Claudio Hidalgo, vicepresidente senior de WeWork para Latinoamérica, señalan que el reto actual radica en rediseñar la experiencia laboral. La compañía continúa posicionándose como un socio estratégico para facilitar esta transición hacia entornos flexibles que devuelvan el control del tiempo a las personas. El propósito empresarial debe alinearse con la calidad de vida de sus equipos.
Por su parte, Diego Kexel, en su rol como Gerente regional LATAM dentro de la organización, impulsa estrategias orientadas a la excelencia operativa y al crecimiento centrado en las personas en toda la región. Su experiencia en el sector corporativo fortalece la expansión de soluciones inmobiliarias flexibles que responden directamente a las nuevas dinámicas del mercado laboral moderno. La adaptabilidad se mantiene como el eje central de la competitividad empresarial.
En conclusión, el mercado laboral sudamericano atraviesa un punto de inflexión donde el trabajo se organiza en torno a la vida y no al revés. Las empresas que logren entender estas nuevas prioridades de movilidad y bienestar liderarán la atracción del mejor talento. La consolidación de espacios colaborativos y la gestión eficiente del tiempo definirán el éxito corporativo en los próximos años.

