Autoridades distritales emiten protocolo de protección tras avistamiento de zorros perrunos

 

La Secretaría Distrital de Ambiente intensificó las labores de seguimiento técnico en la localidad de Usaquén tras el reporte de avistamientos frecuentes de zorros perrunos en áreas próximas a los Cerros Orientales. El equipo especializado de fauna silvestre adelanta recorridos de inspección en el sector para evaluar las condiciones de habitabilidad, confirmando que la zona dispone de los recursos naturales necesarios para el refugio y alimentación autónoma de la especie. La entidad busca mitigar los riesgos derivados de la interacción humana con estos animales.

Las indagaciones preliminares de la Secretaría revelaron que el comportamiento de los zorros ha sido alterado debido a la alimentación proporcionada directamente por los residentes de los conjuntos aledaños. La secretaria de Ambiente, Adriana Soto, advirtió que suministrar comida a estos mamíferos interrumpe sus ciclos biológicos naturales de caza y recolección. Este hábito, lejos de ayudar, genera una dependencia peligrosa que incentiva la permanencia de los individuos en perímetros urbanos, exponiéndolos a diversos riesgos físicos.

El zorro perruno, también denominado zorro cangrejero, es un componente vital del ecosistema de los Cerros Orientales que cumple una función esencial en el control biológico de plagas e insectos. Con un peso promedio de 4 a 7 kilogramos, esta especie posee hábitos nocturnos y tiende a evitar el contacto directo con la presencia humana. La dispersión de semillas mediante sus heces contribuye activamente a la regeneración natural de los bosques, proceso que se ve afectado cuando el animal modifica su dieta.

Ante esta situación, el Distrito estableció un protocolo ciudadano de cinco puntos para asegurar la conservación de la especie: primero, se prohíbe terminantemente suministrar alimento a los animales; segundo, se debe mantener una distancia prudente sin intentar capturarlos; tercero, los habitantes deben garantizar una disposición técnica adecuada de los residuos orgánicos para no atraerlos; cuarto, se requiere alejar a perros y gatos para prevenir el contagio de enfermedades zoonóticas; y quinto, reportar cualquier emergencia.

La Secretaría de Ambiente habilitó líneas telefónicas de atención especializada para la ciudadanía que observe ejemplares heridos, atrapados o que hayan sido víctimas de ataques por parte de animales domésticos o atropellamientos. Los reportes pueden realizarse a través de las líneas 317 427 6828, 318 827 7733 o el número fijo (601) 377 8854. Adicionalmente, el correo electrónico fauna@ambientebogota.gov.co está disponible para recibir denuncias sobre situaciones que pongan en riesgo la integridad de los individuos.

La tenencia responsable de animales de compañía es otro factor determinante para evitar interacciones fatales entre la fauna silvestre y las mascotas domésticas en las zonas perimetrales. Las autoridades recordaron que el zorro perruno posee mecanismos naturales de defensa y, al sentirse amenazado por el acercamiento excesivo o intentos de captura, podría reaccionar de manera instintiva, causando incidentes. La prudencia y la observación a distancia son las mejores herramientas para garantizar la supervivencia del animal en su entorno silvestre.

Las brigadas de sensibilización continuarán realizando pedagogía en la localidad de Usaquén para explicar los riesgos de habituar a la fauna silvestre a entornos humanos. El objetivo es que los residentes comprendan que el bienestar de estos zorros depende de su capacidad para mantenerse alejados de las actividades productivas y de movilidad de las personas. La conservación de la biodiversidad urbana requiere la participación activa de los ciudadanos, quienes deben ser garantes del respeto por los ciclos biológicos de los animales.

Este trabajo integral se alinea con los lineamientos distritales de protección animal y preservación de los corredores ecológicos que atraviesan la capital colombiana. La Secretaría de Ambiente reiteró que el respeto por la fauna silvestre es un deber cívico que fortalece el equilibrio de los Cerros Orientales como activo ambiental de la ciudad. Se espera que, con el cese inmediato de la alimentación asistida, los grupos de zorros recuperen paulatinamente sus patrones de comportamiento natural dentro del ecosistema forestal.

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