En una operación de interdicción marítima de gran envergadura, la Armada de Colombia logró la incautación de más de tres toneladas de clorhidrato de cocaína en aguas del mar Caribe. La acción, que representa un impacto directo a las finanzas del grupo armado organizado conocido como “Clan del Golfo”, impidió que el alijo, avaluado en más de 120 millones de dólares, llegara a su destino en Centroamérica. El material ilícito fue interceptado en una embarcación de alta velocidad que navegaba hacia el norte.
La detección del objetivo fue posible gracias a un avión de patrullaje marítimo de la institución, que realizaba labores de vigilancia aérea. Una vez identificada la lancha tipo “Go Fast” con cinco tripulantes a bordo, se coordinó el despliegue inmediato de una Unidad de Reacción Rápida de Guardacostas. A pesar de las difíciles condiciones climáticas en la región, la unidad logró interceptar la embarcación a unas 100 millas náuticas de Cartagena, neutralizando la capacidad de transporte de la organización criminal.
Tras la interdicción, la Fragata Misilera ARC “Almirante Padilla” brindó apoyo táctico para el traslado seguro de los cinco capturados y la mercancía ilícita hacia el puerto de Cartagena. En el recinto portuario, las autoridades realizaron las pruebas técnicas reglamentarias a los 3.112 paquetes hallados en 124 bultos, confirmando la presencia de 3.121 kilogramos de cocaína de alta pureza. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para iniciar el debido proceso judicial.
En un operativo previo realizado en la Isla de San Bernardo, la Armada de Colombia identificó una embarcación oculta entre los manglares. Al realizar una inspección detallada, los uniformados detectaron un compartimiento tipo doble fondo en el casco, donde se encontraban ocultos 474 kilogramos adicionales de clorhidrato de cocaína. Esta incautación refuerza la efectividad de los patrullajes de control en zonas costeras y áreas de difícil acceso que frecuentemente son utilizadas como centros de acopio temporal por los narcotraficantes.
La sumatoria de ambas operaciones da cuenta de un total superior a las 3,5 toneladas de estupefacientes incautadas en un periodo reducido. Este resultado es parte de la estrategia sostenida de la Fuerza Naval del Caribe para desmantelar las cadenas logísticas de los grupos armados organizados. Las autoridades resaltan que la interrupción de estos cargamentos no solo golpea la capacidad operativa del narcotráfico, sino que protege las rutas de comunicación marítima esenciales para la región.
El coronel Edgar Andrés Correa Tobón, director de Antisecuestro y Antiextorsión, ha enfatizado reiteradamente que la contundencia de las operaciones militares y policiales es una constante. La institución mantiene un despliegue permanente para blindar el territorio contra las economías ilícitas que financian la violencia en las zonas costeras y rurales de Colombia. El mensaje institucional es claro: el control territorial será ejercido con toda la capacidad técnica disponible para asegurar la legalidad en el Caribe.
La Fiscalía General de la Nación avanza en la recolección de pruebas que permitan determinar los alcances de la red de narcotráfico implicada en estos hechos. La cooperación entre las unidades de superficie, guardacostas y el componente aéreo ha sido fundamental para alcanzar estos resultados positivos durante el año 2026. Los esfuerzos se mantendrán concentrados en la desarticulación total de estas estructuras, atacando no solo el producto, sino toda la cadena de abastecimiento y distribución.
La Armada de Colombia ratifica su compromiso con la seguridad del país mediante la protección de las líneas marítimas y la lucha frontal contra las organizaciones delictivas. Este balance operacional se suma a la estadística nacional de capturas y decomisos, posicionando a la institución como un actor clave en la defensa de la soberanía y el orden público. El trabajo en los puertos y la vigilancia sobre el lecho marino continuarán siendo prioridades para mitigar el impacto de estas organizaciones criminales.
