La Secretaría Distrital de la Mujer y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) consolidaron una estrategia integral de formación diseñada para fortalecer la autonomía de las mujeres con discapacidad y sus personas cuidadoras. Este proceso, implementado en seis Manzanas del Cuidado de la capital, ha permitido que cerca de 120 personas cuidadoras accedan a herramientas técnicas y pedagógicas sobre rutas de atención, vida independiente y enfoques especializados en discapacidad para mejorar su calidad de vida.
La intervención destaca por integrar una visión transformadora del cuidado, reconociendo que fomentar la independencia de las personas con discapacidad contribuye directamente a redistribuir las cargas de trabajo no remunerado que han recaído históricamente sobre las mujeres. A través de capacitaciones específicas en las localidades de Suba, Bosa, Teusaquillo, Usaquén, Fontibón y Kennedy, el programa ha logrado posicionar la autonomía como un eje central para la equidad dentro del Sistema Distrital de Cuidado de la ciudad.
De forma complementaria, la Dirección de Enfoque Diferencial de la Secretaría Distrital de la Mujer impulsó el Semillero de Empoderamiento y la Escuela Amar-te. Estos espacios ofrecieron un entorno seguro para el intercambio de vivencias sobre autoestima, reconocimiento corporal y mecanismos para enfrentar la discriminación. La participación activa en estas dinámicas permitió que las mujeres fortalecieran su capacidad de agencia, consolidando redes de apoyo mutuo que trascienden los espacios formativos y promueven su liderazgo en la comunidad.
Uno de los hitos de esta alianza fue la creación colectiva del mural "Mi cuerpo es diversidad y autonomía", obra entregada el pasado 10 de julio en el SuperCADE Engativá. Este ejercicio artístico, realizado en articulación con la Secretaría General de la Alcaldía Mayor, simboliza las narrativas y memorias de las participantes. La entrega del mural estuvo acompañada por una jornada de bienestar y autocuidado, donde los asistentes recibieron aditamentos de baja complejidad para apoyar sus labores diarias.
Los resultados de esta colaboración reafirman que la autonomía de las personas con discapacidad está intrínsecamente ligada al bienestar de sus cuidadores. La metodología aplicada en las Manzanas del Cuidado ha demostrado ser efectiva para profesionalizar el cuidado y humanizar la atención estatal. Estos aprendizajes nutrirán las futuras políticas del Sistema Distrital de Cuidado, garantizando que el apoyo institucional sea cada vez más pertinente, inclusivo y adaptado a las necesidades reales de toda la población bogotana.
El enfoque diferencial de la estrategia permite que el Distrito Capital avance en la eliminación de barreras sociales y físicas que limitan la participación plena de las mujeres con discapacidad. Al dotar a las personas cuidadoras de conocimientos sobre salud mental, primeros auxilios emocionales y técnicas de cuidado, la administración local reduce el agotamiento físico y psicológico que suele acompañar estas tareas, permitiendo una configuración del cuidado basada en la dignidad, el respeto y la corresponsabilidad social.
La entrega de kits especializados y el desarrollo de la Escuela Amar-te constituyen pasos firmes hacia la consolidación de un entorno urbano que valora la diversidad. La administración distrital continúa consolidando su compromiso con la inclusión, transformando los servicios de las Manzanas del Cuidado en centros de innovación social. Cada herramienta entregada y cada experiencia compartida fortalecen el tejido social, demostrando que la autonomía no es un objetivo individual, sino un derecho colectivo respaldado por la articulación interinstitucional.
Este modelo de cooperación internacional, ejecutado de la mano con el PNUD, ha servido como un laboratorio de prácticas exitosas para otras regiones del país. Al finalizar este proceso, la Secretaría Distrital de la Mujer reitera que el bienestar de quienes cuidan es el cimiento de una sociedad equitativa. La visibilización de estos temas en la agenda pública garantiza que la discapacidad deje de ser tratada como una carga y se reconozca plenamente como una parte esencial de la diversidad humana.
