Donald Trump encendió la campaña colombiana desde su red social Truth Social con un mensaje directo y sin matices. El presidente de Estados Unidos publicó un respaldo explícito a Abelardo de la Espriella de cara a la segunda vuelta del 21 de junio, llamándolo “El Tigre” y describiendo al candidato como un líder inteligente, fuerte y contundente que lucha sin descanso por su país. El mensaje llegó como una bomba política en medio de una campaña que ya mostraba señales de alta temperatura.
En su publicación, Trump destacó que De la Espriella sería tremendamente exitoso liderando a Colombia hacia el crecimiento económico, la generación de empleo, la promoción del comercio, la detención de la migración ilegal y el combate al crimen y las drogas. El mandatario estadounidense también mencionó explícitamente la restauración del orden como uno de los ejes del proyecto político del candidato cordobés, trazando un paralelo directo con su propia agenda de gobierno en Estados Unidos.
Trump no se limitó a los elogios programáticos. En su mensaje dejó claro que el respaldo tiene también una dimensión personal, al señalar que De la Espriella lo ha apoyado políticamente a él de manera directa. Esa declaración convierte el endoso en algo más que una simpatía ideológica y lo eleva a una alianza política explícita entre dos figuras que comparten una visión similar sobre seguridad, economía y soberanía nacional frente a lo que ambos denominan la izquierda radical.
El presidente estadounidense calificó a Iván Cepeda, rival de De la Espriella en la segunda vuelta, como un marxista radical de izquierda, sin usar su nombre directamente. Esa caracterización, lanzada desde la cuenta personal de uno de los líderes más influyentes del mundo, introduce un elemento de geopolítica en la recta final de la campaña colombiana y reencuadra el debate electoral más allá de las fronteras nacionales, situando el resultado del 21 de junio como un asunto de interés directo para Washington.
Trump fue enfático en señalar que los resultados de esta elección son muy importantes para el futuro de Colombia y para su relación con Estados Unidos. Esa frase no es retórica menor. En un contexto donde las tensiones diplomáticas entre Bogotá y Washington han marcado los últimos años, el mensaje del presidente republicano equivale a una advertencia implícita sobre lo que significaría para las relaciones bilaterales un resultado adverso a De la Espriella en la segunda vuelta del 21 de junio.
El endoso de Trump llega en un momento estratégicamente sensible. La primera encuesta postelecciones de primera vuelta, realizada por AtlasIntel para Semana, ya ubicaba a De la Espriella con 50.3% frente a 42.6% de Cepeda. El respaldo del mandatario norteamericano podría consolidar aún más esa ventaja entre sectores del electorado que valoran la alineación con Washington, especialmente en regiones donde el candidato cordobés ya domina con cifras superiores al 60%.
El mensaje de Trump circuló rápidamente en redes sociales colombianas y generó reacciones inmediatas en ambos extremos del espectro político. Para los seguidores de De la Espriella, el endoso del presidente estadounidense representa una validación internacional de su proyecto. Para el sector de Cepeda, en cambio, la intervención de Trump en la política interna colombiana se convierte en un argumento de campaña sobre soberanía y autonomía nacional que intentarán capitalizar en las semanas que restan.
Lo que era una segunda vuelta ya polarizada acaba de recibir una carga adicional de voltaje político. Trump selló su mensaje con letras mayúsculas asegurando que De la Espriella no defraudará al pueblo colombiano, una fórmula que el presidente norteamericano reserva para sus endorsements más comprometidos. Colombia entra a la recta decisiva de su proceso electoral con los ojos del mundo puestos encima y con la sombra de Washington proyectada sobre cada debate que viene.

