El Sistema Articulado de Alertas Tempranas, conocido como SAAT, representa una estrategia integral liderada por la Secretaría Distrital de la Mujer, diseñada para prevenir la ocurrencia de feminicidios mediante la intervención oportuna en el distrito. El modelo operativo coordina a diversas entidades, tales como las secretarías de Salud, Integración Social, Seguridad y General, con el fin de realizar un seguimiento riguroso a las situaciones de riesgo, fortalecer las medidas de protección y asegurar el acceso efectivo a la justicia.
El funcionamiento del sistema se basa en las valoraciones de riesgo emitidas por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. A partir de estos diagnósticos técnicos, el sistema activa protocolos de seguimiento interinstitucional que garantizan el intercambio de información relevante y la protección de los derechos humanos. Desde su implementación, el sistema ha acompañado a 12.571 mujeres valoradas en alto riesgo, consolidándose como un eje central de la respuesta distrital contra las violencias extremas.
Además de la labor preventiva, la estrategia ejecuta un seguimiento detallado a los casos de feminicidio registrados en la capital. Entre el año 2025 y lo corrido de 2026, el sistema analizó 65 episodios de violencia extrema con el objetivo de optimizar la respuesta institucional. Esta labor permite identificar fallas estructurales y ajustar los mecanismos de protección para evitar la repetición de hechos lamentables que afectan profundamente a la seguridad de la población femenina en Bogotá.
El SAAT amplía su enfoque hacia la atención integral de las víctimas indirectas, incluyendo a hijas, hijos y familiares de mujeres asesinadas. Mediante la Estrategia de Justicia de Género, se brinda acompañamiento psicosocial, orientación jurídica y representación judicial. Este soporte busca facilitar el acceso a bienes y servicios estatales, garantizando que los menores de edad y familiares afectados cuenten con las condiciones necesarias para reconstruir su proyecto de vida tras el trauma experimentado en la ciudad.
Entre 2025 y lo corrido de 2026, la estrategia ha atendido a 300 víctimas indirectas, asegurando que la respuesta del Estado cubra las necesidades de protección a largo plazo. Con la expedición del Decreto 134 de 2026, la administración distrital institucionalizó esta estrategia, incorporándola al Decreto Único del Sector Mujeres. Este paso normativo establece responsabilidades claras para todas las entidades encargadas, asegurando que la protección de las mujeres en riesgo sea una política permanente y obligatoria en la capital.
La institucionalización del SAAT fortalece la capacidad de respuesta distrital y posiciona a Bogotá como una experiencia pionera en el país para la salvaguarda de la vida. Al formalizar las responsabilidades de atención y acceso a la justicia, la capital busca cerrar los espacios de impunidad y prevenir activamente la ocurrencia de nuevas agresiones mortales. La articulación eficaz entre las diferentes secretarías garantiza que la protección institucional llegue de forma efectiva a quienes más lo necesitan en la ciudad.
Los ciudadanos pueden encontrar en este sistema un respaldo frente a las dinámicas de violencia que amenazan la integridad de las mujeres en las 20 localidades. La integración tecnológica y administrativa del SAAT permite que el Estado actúe con celeridad antes de que las amenazas escalen a desenlaces fatales. La prevención se traduce en la salvaguarda de los derechos humanos, reafirmando que la seguridad es una responsabilidad compartida que debe guiar el accionar del gobierno distrital durante este periodo.
Con este modelo de gestión de riesgos, la ciudad avanza hacia la eliminación de las violencias extremas basándose en la cooperación interinstitucional. La inversión en protocolos de protección y acompañamiento psicológico refleja el compromiso de la administración con la equidad y la paz en los hogares. El SAAT continúa adaptándose a los desafíos del entorno actual, asegurando que Bogotá mantenga un liderazgo sostenido en la defensa de los derechos de las mujeres ante cualquier forma de agresión.
