Rahimi rompió el equilibrio al conseguir el rebote en el área y marcar el 3-2, en una jugada que le dio definitivamente la ventaja a los Leones del Atlas. El tanto del delantero marroquí fue el resultado de una segunda jugada dentro del área que la defensa haitiana no pudo resolver, y abrió el camino hacia el triunfo final. A partir de ese momento, Marruecos administró el resultado con mayor calma, aunque nunca bajó la intensidad en busca de ampliar el marcador en los minutos finales del encuentro.
Yassine cerró el marcador con el 4-2, sentenciando definitivamente el resultado y la clasificación marroquí. Para Haití, que disputaba el segundo Mundial de su historia y el primero en 52 años, la jornada significó su tercera derrota consecutiva. El equipo caribeño se despidió del torneo sin puntos pero con la cabeza alta, tras haber generado situaciones de peligro real en cada uno de los tres partidos del grupo, incluyendo este último ante los semifinalistas de Qatar 2022.
El rendimiento de Achraf Hakimi fue la principal referencia ofensiva de Marruecos a lo largo de toda la fase de grupos. El lateral del PSG anotó un gol y repartió asistencias decisivas en distintos momentos del torneo, confirmando su estatus como uno de los mejores jugadores del mundo en su posición. La actuación ante Haití fue quizás su noche más completa en el torneo, con llegadas constantes por la derecha que generaron el desequilibrio necesario para que los Leones del Atlas impusieran su superioridad.
Marruecos cerró el Grupo C como segundo, emparejado en puntos con Brasil pero por debajo en diferencia de goles al comparar sus respectivos +3 y +6. Los africanos, que llegaron al torneo como subcampeones de la Copa Africana de Naciones, confirmaron en la fase de grupos que cuentan con la calidad individual y colectiva para competir con cualquier rival en la fase de eliminación directa. El próximo compromiso será ante el líder del Grupo F el 29 de junio en el Estadio de Monterrey.
Para Haití, el balance de la Copa del Mundo 2026 dejó una imagen de dignidad que el pueblo caribeño atesorará. El equipo entrenado por Migné jugó con valentía ante Brasil, Escocia y Marruecos, y aunque no logró sumar ningún punto, demostró que el fútbol haitiano tiene condiciones para competir en el mayor escenario del mundo. Los goles de Lenny Joseph y Wilson Isidor ante Marruecos quedaron como los registros históricos de una generación que escribió su primer capítulo mundialista.
