La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías de Medellín a Jaiver Arley Serna Areiza, alias Mono Milicio. El procesado es señalado como presunto integrante del frente 36 de las disidencias de las Farc. Los reportes judiciales, actualizados al 14 de junio de 2026, lo vinculan con múltiples acciones delincuenciales y terroristas contra la fuerza pública y la población civil. Las mallas de investigación penal señalan que sus operaciones criminales se concentraban en las subregiones del norte y nordeste antioqueño.
Uno de los eventos delictivos más graves atribuidos al investigado ocurrió el 1 de septiembre de 2025. Los informes técnicos indican que en la carretera que comunica los municipios de San Andrés de Cuerquia y Toledo, el sindicado presuntamente instaló y detonó un cilindro bomba. El artefacto improvisado causó la muerte instantánea de un suboficial del Ejército Nacional de Colombia. La víctima fatal había arribado al sector con el propósito de adelantar los manuales técnicos para desactivar de forma segura la peligrosa carga destructiva.
De igual forma, la fiscalía especializada acusa a alias Mono Milicio de participar directamente en el homicidio de dos ciudadanos. Los hechos se registraron el 9 de marzo de 2025 en el área rural de San Andrés de Cuerquia. Los elementos probatorios demuestran que las mallas de la red citaron mediante engaños a las víctimas, bajo el falso pretexto de contratarlas para reparar una motocicleta con fallas mecánicas. No obstante, al llegar al sitio residencial, fueron atacadas con armas de fuego bajo señalamientos de ser informantes.
Los elementos materiales de prueba recopilados por los investigadores sugieren que Serna Areiza asumió las funciones de explosivista principal del grupo ilegal en enero de 2025. Desde ese momento, el procesado coordinaba la preparación logística, el acopio de sustancias químicas y la ejecución sistemática de atentados en las provincias andinas. Las autoridades aduaneras y policiales determinaron que estas misiones delictivas buscaban sembrar el miedo colectivo y desestabilizar el normal desarrollo comercial de las pequeñas empresas formales que operan en los cascos urbanos.
Una fiscal adscrita a la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó formalmente al detenido una serie de cargos de alta gravedad jurídica. Los delitos consignados en el expediente incluyen concierto para delinquir agravado, homicidio con fines terroristas agravado, terrorismo agravado y la utilización ilegal de uniformes e insignias militares. Adicionalmente, se le formularon cargos por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego de defensa personal. El imputado decidió no aceptar la totalidad de las conductas punibles en la audiencia.
A pesar de su declaración de inocencia en los estrados judiciales, el administrador de justicia impuso una medida de aseguramiento restrictiva de la libertad. El procesado deberá cumplir de forma inmediata la detención preventiva al interior de un establecimiento carcelario de máxima seguridad. Los peritos de policía judicial mantendrán activas las mallas de análisis sobre el material informático decomisado durante su captura. Se pretende verificar si el detenido planeaba ataques adicionales contra la infraestructura de transporte pesado o torres de energía de la provincia.
Los comités comunitarios de base del norte de Antioquia expresaron su tranquilidad tras conocerse las mallas de judicialización de este presunto dinamizador del terror. Los analistas en seguridad regional señalan que remover del entorno a los técnicos en explosivos disminuye notablemente el riesgo de instalación de minas antipersonales en los senderos rurales habitados por los agricultores. Las secretarías de gobierno departamentales instaron a las juntas vecinales a continuar empleando las líneas nacionales de emergencia gratuitas para denunciar movimientos extraños en las veredas periféricas.
La difusión transparente de los resultados de este proceso penal se efectúa siguiendo estrictos criterios de interés general y derecho a la información pública. Los manuales informativos del ente acusador confirman que se mantendrán las mesas técnicas semanales para documentar de manera rigurosa los nexos de la estructura criminal con redes transnacionales de narcotráfico. El avance de las próximas etapas procesales medirá de forma clara la solidez de las evidencias físicas acopiadas por las misiones forenses para asegurar una condena ejemplar en la región.
