La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez penal de control de garantías a tres hombres señalados de integrar un grupo delincuencial dedicado al secuestro de conductores de plataformas virtuales de transporte. Los procesados fueron identificados por las autoridades como Ronald Camilo Vera Pulido, Pedro Alexis Téllez Ariza y Carlos Anderson Méndez Pulido. La organización criminal centraba sus operaciones ilícitas en diferentes sectores de la capital de la república.
El material probatorio recaudado por los investigadores demostró que las capturas permitieron el desmantelamiento de una red delictiva dedicada a retener a las víctimas para hurtarles sus pertenencias y automotores. El modus operandi de la banda consistía en la creación de perfiles falsos en las aplicaciones digitales para solicitar servicios de traslado hacia destinos específicos de la ciudad. Al abordar los carros, los sospechosos sometían inmediatamente a los trabajadores legítimos.
Los informes judiciales indican que los asaltantes utilizaban armas de fuego y elementos cortopunzantes para amedrentar a los conductores tan pronto se iniciaba la ruta. Bajo constantes amenazas de muerte, las víctimas eran obligadas por la fuerza a desplazarse hacia la parte trasera de las cabinas para ser inmovilizadas por completo. Esta maniobra les permitía a los delincuentes tomar el control absoluto de los vehículos sin levantar sospechas.
Durante el tiempo en que mantenían retenidos a los ciudadanos, los capturados ejercían intensas maniobras de intimidación psicológica y física. La finalidad principal de este proceder radicaba en obligar a los choferes a entregar las claves de acceso de sus aplicaciones bancarias personales. Con esta información financiera en su poder, los asaltantes realizaban de manera simultánea diversas transacciones virtuales, compras electrónicas y transferencias de dinero.
El curso de la investigación liderada por los peritos del ente acusador permitió establecer que la organización delincuencial contaba con roles claramente definidos entre sus miembros. En la estructura, Vera Pulido cumplía las funciones de cabecilla principal, encargándose además de conducir los carros hurtados y reclutar a otros integrantes. Por su parte, los otros dos procesados asumían la tarea operativa de amenazar a las víctimas y despojarlas de sus valores.
Ante los elementos materiales presentados en las audiencias concentradas, una fiscal adscrita al Gaula de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales asumió la judicialización del caso. La funcionaria judicial les imputó de manera formal los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro simple y hurto calificado y agravado. Durante la diligencia pública, ninguno de los tres investigados aceptó los cargos formulados en su contra.
El juez de control de garantías evaluó la gravedad de las conductas punibles y la necesidad de salvaguardar la seguridad de la comunidad frente a este tipo de conductas. En consecuencia, el administrador de justicia dictó medida de aseguramiento en centro carcelario para el señalado cabecilla Vera Pulido y para Téllez Ariza. El tercer procesado, Méndez Pulido, permanecerá privado de la libertad bajo la modalidad de detención en su lugar de residencia.
Las autoridades competentes mantendrán activas las líneas de investigación para determinar si existen más denuncias relacionadas con el accionar de este grupo delictivo en la capital. Los gremios de conductores de plataformas digitales manifestaron su expectativa frente al avance del proceso penal que busca frenar esta modalidad de delincuencia. La Fiscalía continuará con el recaudo de testimonios para la etapa de juicio que definirá las condenas correspondientes.
