El candidato presidencial Abelardo de la Espriella difundió un pronunciamiento oficial denominado "Manifiesto Ético del Tigre", con el objetivo de fijar las pautas de conducta de su proyecto político en la recta final de la contienda electoral. El documento busca marcar una distancia definitiva frente a las dinámicas tradicionales del ejercicio proselitista en el territorio colombiano. Con esta declaración, el aspirante a la jefatura del Estado pretende consolidar un mensaje de transparencia institucional y rigurosidad administrativa ante la opinión pública nacional.
La directriz central del documento establece una prohibición tajante para que personas del entorno cercano al candidato presidencial realicen gestiones, acercamientos o acuerdos políticos a su nombre. La restricción cobija de manera explícita a padres, hermanos, parientes y amistades personales, determinando que carecen de autorización o validez legal ante el movimiento ciudadano. De la Espriella argumentó que la medida no obedece a conflictos de índole personal, sino a una delimitación necesaria de roles para salvaguardar la legitimidad del mandato popular.
El manifiesto ratificó de igual manera los lineamientos de financiación que rigen la estructura de la actual campaña de cara a los comicios programados para el próximo 21 de junio de 2026. Según el texto oficial, los recursos económicos provienen de una fuente centralizada y una cuenta única, rechazando aportes que puedan comprometer la independencia del proyecto. El candidato presidencial reiteró que su propuesta no aceptará el respaldo orgánico de colectividades tradicionales ni de estructuras basadas en esquemas de negociación.
En el plano de las alianzas, la jefatura del movimiento aclaró que la convocatoria permanece abierta exclusivamente para las bases patrióticas y ciudadanas que deseen sumarse sin necesidad de intermediarios interesados. El pronunciamiento enfatiza que quien decida acompañar la propuesta deberá ajustarse a estándares estrictos de rectitud y transparencia en el servicio público. De la Espriella concluyó señalando que la verdadera transformación de las instituciones estatales debe comenzar por el ejemplo ético proyectado desde el propio entorno familiar.
Paralelamente, este documento surge en un contexto donde el debate por el uso de los símbolos patrios y la indumentaria de la Selección Colombia ha encendido la confrontación entre las distintas campañas presidenciales. La postura de transparencia radical adoptada por el movimiento busca blindar la propuesta frente a las acusaciones de oportunismo político que han cruzado los diferentes sectores en contienda. Con esto, la campaña busca posicionarse como una alternativa completamente ajena a las viejas costumbres de los partidos tradicionales.
Por otra parte, los señalamientos éticos del manifiesto se dan a conocer en un momento de alta tensión política tras los recientes choques verbales con el candidato Iván Cepeda, quien cuestionó el uso de la prenda tricolor. De la Espriella ha defendido que los colores nacionales representan el orgullo y la identidad de todo el pueblo, rechazando que exista una exclusividad sobre estos distintivos. La publicación del texto reafirma la intención de mantener una línea de confrontación basada en la legalidad y la independencia absoluta.
Asimismo, el aspirante presidencial dedicó un mensaje de profundo cariño y gratitud hacia sus seres queridos, aclarando que la medida no representa un distanciamiento afectivo bajo ninguna circunstancia. El líder político argumentó que el rigor ético aplicado a su círculo más íntimo es indispensable para garantizar que el futuro gobierno se mantenga limpio de compromisos oscuros. La delimitación de funciones busca proteger los lazos familiares al tiempo que se preserva la pureza del programa de gobierno propuesto.
Finalmente, el documento cierra ratificando el compromiso de avanzar en la contienda electoral con transparencia y con la mirada puesta en las profundas transformaciones normativas que requiere el país. Los coordinadores de la campaña aseguraron que las directrices éticas impartidas se aplicarán de forma inmediata y estricta en todas las regiones del territorio nacional. Con estas reglas claras de juego, el movimiento se declara listo para la jornada de sufragios generales que definirá el rumbo de la jefatura del Estado.

