La NASA ordenó el viernes 5 de junio a varios astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional refugiarse en su nave y prepararse para una posible evacuación de emergencia. La medida se activó mientras el equipo ruso de Roscosmos intentaba reparar una fuga de aire que se agravó en el segmento ruso del laboratorio orbital. La alerta encendió las alarmas en los centros de control terrestres de ambas agencias espaciales.
La instrucción partió del control de misión de la NASA exactamente a las 9:04 de la mañana hora del este de Estados Unidos, equivalente a las 15:04 hora peninsular española. Los astronautas recibieron la orden de abordar la nave Crew Dragon de SpaceX, acoplada a la estación, y ponerse sus trajes espaciales como medida preventiva ante el riesgo de que la situación derivara en una evacuación de emergencia inmediata. El protocolo se activó con precisión y rapidez inusual.
La fuga de aire se localiza en el túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, conocido como PrK, ubicado en el segmento ruso de la ISS. Bethany Stevens, portavoz del equipo de comunicaciones de la NASA, explicó que esa sección de la estación ha presentado grietas y fugas desde hace tiempo, un problema que la agencia ha vigilado de cerca y que Roscosmos ha intentado contener con medidas operativas y reparaciones parciales periódicas.
La medida preventiva no afecta a los 7 tripulantes que se encuentran actualmente a bordo de la ISS por igual. Stevens precisó que la orden alcanzó a los estadounidenses Jessica Meir, Jack Hathaway y Chris Williams, de la NASA; a la francesa Sophie Adenot, de la Agencia Espacial Europea; y al cosmonauta ruso Andrey Fedyaev, de Roscosmos. Los 5 se trasladaron a la Crew Dragon mientras Roscosmos operaba en la zona afectada.
La portavoz de la NASA aclaró que la situación en el módulo Zvezda arrastra un historial documentado de deterioro estructural. Según sus declaraciones, tanto la NASA como Roscosmos han trabajado de forma coordinada para identificar la causa raíz de las grietas, mientras la agencia rusa aplicaba medidas de mitigación operativa. Sin embargo, tras reportarse nuevas fugas este viernes, Roscosmos decidió ejecutar una operación de reparación más extensa e integral.
La distinción entre alerta de evacuación y evacuación efectiva es técnicamente relevante. Lo que la NASA activó fue una postura de seguridad elevada, no una salida confirmada de la estación. La diferencia importa: la tripulación se posicionó en la nave de rescate con los trajes puestos, lista para reaccionar, pero la ISS no fue abandonada. La agencia indicó que el resto de la estación permaneció bajo seguimiento continuo desde tierra.
La ISS, que orbita la Tierra a aproximadamente 400 kilómetros de altitud, es operada de forma conjunta entre la NASA, Roscosmos y otras agencias internacionales. El módulo Zvezda, donde se origina la fuga, es uno de los componentes centrales del segmento ruso y cumple funciones de propulsión, habitabilidad y soporte vital. Cualquier compromiso en su integridad estructural representa un riesgo directo para la operatividad del laboratorio orbital completo.
La NASA indicó que continuará trabajando con sus contrapartes rusas y con la comunidad internacional de soporte de la estación espacial para alcanzar una resolución más permanente al problema de las grietas. La situación permanece en desarrollo a la hora de publicación de esta nota, con la tripulación bajo vigilancia estricta y los equipos técnicos de ambas agencias evaluando el alcance real de los daños en el módulo afectado.

