Disturbios postelectorales en Bogotá: saqueos en Usme y Kennedy, y tensión en Corferias y Calle 26


Grupos aislados de personas portando objetos contundentes y elementos incendiarios atacaron este domingo las estaciones de Policía de Usme y Kennedy en Bogotá, así como otras infraestructuras de movilidad, según reportó el secretario de Gobierno Distrital, Gustavo Quintero Ardila. Los hechos ocurrieron en la noche del 21 de junio, horas después del cierre de las urnas y en medio de la divulgación de los resultados del preconteo que dan como ganador a Abelardo de la Espriella sobre Iván Cepeda con el 99,99% del conteo rápido completado.

En el sector de La Marichuela, en la localidad de Usme, se reportaron además intentos de saqueo a establecimientos de comercio. Las autoridades identificaron en la zona a personas con el rostro cubierto, algunas de ellas presuntamente menores de edad. A la hora del reporte, la intervención de la Fuerza Pública ya avanzaba en ese sector para preservar el orden público y proteger a los comerciantes afectados por los intentos de vandalismo registrados en esa zona de la ciudad.

Durante los intentos de contención en Usme y Kennedy, un miembro del equipo de Diálogo del Distrito fue agredido, lo que obligó a todo el equipo a resguardarse. La agresión a un funcionario de diálogo representa un escalamiento significativo, al traspasar la línea que separa el desorden público de la violencia directa contra servidores del Estado que actuaban como mecanismo de desescalamiento. Ante esta situación, la Secretaría de Gobierno decretó el levantamiento de la etapa de diálogo en ambos casos, enmarcado en el Decreto 053 de 2023.

Con el diálogo formalmente levantado en Usme y Kennedy, la Secretaría solicitó la intervención de la Fuerza Pública para contener los ataques y restablecer el orden en ambas localidades. La solicitud activa los protocolos policiales de control de disturbios en una ciudad que hasta ese momento había cerrado su jornada electoral sin novedades significativas. Apenas horas antes, el propio secretario Quintero Ardila había reportado desde el PMU Distrital que los 1.083 puestos de votación cerraron a las 4:00 de la tarde sin ninguna novedad relevante.

A los focos de violencia en Usme y Kennedy se suman movimientos de protesta registrados en la Calle 26 y en los alrededores de Corferias, precisamente el recinto donde funciona el centro de escrutinio oficial de la Registraduría Nacional para Bogotá. La presencia de manifestantes en inmediaciones de Corferias resulta especialmente sensible dado que allí se adelanta en este momento el conteo oficial de los votos, lo que convierte ese punto en un foco de tensión política y de orden público simultáneamente.

Los hechos en Bogotá se suman a los disturbios reportados en el oriente de Cali, donde también se registraron alteraciones del orden público tras el cierre de las urnas. El patrón de incidentes postelectorales en varias ciudades del país coincide con el clima de tensión generado por el anuncio de Cepeda de impugnar 33.000 mesas durante el escrutinio oficial y con la descripción que el presidente Gustavo Petro hizo esta noche de Colombia como “un país partido por la mitad”, en una jornada donde la diferencia entre los dos candidatos fue de menos de un punto porcentual.

La Secretaría de Gobierno informó que el PMU Distrital continúa activo gestionando las acciones necesarias para evitar cualquier alteración adicional del orden público. El despliegue de 2.200 servidores públicos y 12.000 uniformados de la Policía de Bogotá, activado desde la madrugada para garantizar la jornada electoral, se mantiene operativo en una noche que exige ahora una respuesta diferente: no la de acompañar votantes a las urnas, sino la de proteger la ciudad de los focos de violencia que han emergido horas después del cierre de las mesas.

Una capital que cerró su jornada diurna con un balance institucional positivo enfrenta ahora una noche donde grupos aislados pero violentos responden con piedras, fuego e intentos de saqueo a un resultado electoral que aún no tiene carácter oficial. El PMU Distrital, los 20 PMU locales y la Fuerza Pública trabajan en este momento para que la participación histórica que los bogotanos demostraron hoy en las urnas no quede opacada por los disturbios de una minoría que eligió la violencia sobre la vía institucional que el propio Iván Cepeda anunció al reconocer el preconteo y optar por la impugnación legal.

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