“Con nosotros pasaremos de la Patria migaja a la Patria Milagro”: Candidato vicepresidencial José Manuel Restrepo rompe los mitos frente a las propuestas de campaña

 

A una semana de la segunda vuelta presidencial, programada para el 21 de junio, la campaña de Abelardo de la Espriella atraviesa su tramo más tenso. Mientras el candidato concentra su discurso en seguridad y orden público, su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, libra otra batalla: la de las redes sociales, donde circulan decenas de versiones sobre lo que haría —o no haría— un eventual gobierno suyo. Economista, exministro de Hacienda y exrector universitario, Restrepo se ha convertido en el rostro encargado de poner orden en medio del ruido digital, en una contienda donde cada frase, cada video y cada cifra puede inclinar la balanza entre él y la fórmula de Iván Cepeda.

En el terreno económico y social, las preguntas se repiten en cada plaza pública y en cada transmisión en vivo: ¿es cierto que los subsidios desaparecerían?, ¿qué pasaría con el salario mínimo?, ¿seguiría existiendo el Sisbén tal como lo conocen millones de familias? A esto se suman versiones puntuales, como la de un supuesto peaje para motociclistas, que han generado indignación entre gremios y usuarios. Restrepo ha optado por no dejar ninguna de esas dudas sin respuesta, aunque algunas explicaciones generan más preguntas que certezas entre los votantes indecisos. ¿Qué hay detrás de cada uno de esos señalamientos y cuánto de cierto tienen? Parte de esas respuestas llegan en la conversación que sostuvo el medio con el candidato.

La educación es otro de los campos minados de la campaña. Padres de familia, estudiantes y profesores se preguntan si la gratuidad universitaria seguirá vigente o si instituciones como el SENA podrían quedar en el limbo bajo una administración De la Espriella. La discusión se extiende también a temas sensibles como los derechos de las mujeres, de la comunidad LGBTIQ+ y la protección de la niñez a través del ICBF, frentes donde organizaciones sociales han expresado preocupación pública. Son temas que tocan la vida diaria de millones de colombianos y que, según Restrepo, han sido manipulados con fines electorales. La pregunta de fondo sigue abierta: ¿qué tan lejos llegarían los cambios que propone esta fórmula presidencial?

El malestar también llegó al sector cultural, uno de los más sensibles a cualquier anuncio de recorte presupuestal. Un documento filtrado, que circuló de la mano del senador Ariel Ávila, encendió las alarmas sobre el futuro del Ministerio de Cultura, de Proimágenes y de otras entidades vinculadas al cine y al ahorro de los colombianos, como el Fondo Nacional del Ahorro y el Icetex. Para gestores culturales, artistas y miles de beneficiarios de programas de crédito educativo, la incertidumbre se instaló rápidamente en redes sociales. ¿Existe realmente ese listado? ¿Qué entidades estarían en riesgo y cuáles no? Restrepo aborda directamente esa controversia en la entrevista, entre acusaciones cruzadas y un ambiente cargado de desinformación.

El componente ambiental añade otra capa de tensión a la discusión. El fracking, una de las propuestas más mencionadas del plan de gobierno, divide opiniones entre quienes lo ven como una salida necesaria para la economía y quienes advierten riesgos para el agua y los ecosistemas. La presentación de la agenda ABC —agua, biodiversidad y comunidades—, de la mano de la ambientalista Sandra Bessudo, intentó dar respuesta a esas críticas, pero no logró cerrar el debate. ¿Cómo concilia la fórmula de De la Espriella el crecimiento económico con la protección del medio ambiente? Es una de las preguntas que más interés genera entre analistas y gremios ambientales antes de la votación del 21 de junio.

Pero ningún tema concentra tanta expectativa como el futuro de Ecopetrol y la política energética del país, un asunto que toca los bolsillos y los ahorros de cientos de miles de colombianos. Jhonatan Rojas, director de Revista Impacta, conversó con José Manuel Restrepo, candidato vicepresidencial de la fórmula de Abelardo de la Espriella, para indagar qué cambios plantea su equipo para la petrolera estatal y qué lugar ocuparían las energías renovables frente a los hidrocarburos. ¿Habrá relevo en la administración de la empresa? ¿Se sacrificará la transición energética en nombre del crecimiento? Estas son algunas de las preguntas que se abordan a continuación, en una entrevista contundente, realizada días antes del cierre de las urnas.

Restrepo desmiente mitos y revela su plan para Ecopetrol y la energía

A una semana de la segunda vuelta presidencial, programada para el 21 de junio, la campaña de Abelardo de la Espriella atraviesa su tramo más tenso. Mientras el candidato concentra su discurso en seguridad y orden público, su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, libra otra batalla: la de las redes sociales, donde circulan decenas de versiones sobre lo que haría —o no haría— un eventual gobierno suyo. Economista, exministro de Hacienda y exrector universitario, Restrepo se ha convertido en el rostro encargado de poner orden en medio del ruido digital, en una contienda donde cada frase, cada video y cada cifra puede inclinar la balanza entre él y la fórmula de Iván Cepeda.

En el terreno económico y social, las preguntas se repiten en cada plaza pública y en cada transmisión en vivo: ¿es cierto que los subsidios desaparecerían?, ¿qué pasaría con el salario mínimo?, ¿seguiría existiendo el Sisbén tal como lo conocen millones de familias? A esto se suman versiones puntuales, como la de un supuesto peaje para motociclistas, que han generado indignación entre gremios y usuarios. Restrepo ha optado por no dejar ninguna de esas dudas sin respuesta, aunque algunas explicaciones generan más preguntas que certezas entre los votantes indecisos. ¿Qué hay detrás de cada uno de esos señalamientos y cuánto de cierto tienen? Parte de esas respuestas llegan en la conversación que sostuvo con Revista Impacta.

La educación es otro de los campos minados de la campaña. Padres de familia, estudiantes y profesores se preguntan si la gratuidad universitaria seguirá vigente o si instituciones como el Sena podrían quedar en el limbo bajo una administración De la Espriella. La discusión se extiende también a temas sensibles como los derechos de las mujeres, de la comunidad LGBTIQ+ y la protección de la niñez a través del ICBF, frentes donde organizaciones sociales han expresado preocupación pública. Son temas que tocan la vida diaria de millones de colombianos y que, según Restrepo, han sido manipulados con fines electorales. La pregunta de fondo sigue abierta: ¿qué tan lejos llegarían los cambios que propone esta fórmula presidencial?

El malestar también llegó al sector cultural, uno de los más sensibles a cualquier anuncio de recorte presupuestal. Un documento filtrado, que circuló de la mano del senador Ariel Ávila, encendió las alarmas sobre el futuro del Ministerio de Cultura, de Proimágenes y de otras entidades vinculadas al cine y al ahorro de los colombianos, como el Fondo Nacional del Ahorro y el Icetex. Para gestores culturales, artistas y miles de beneficiarios de programas de crédito educativo, la incertidumbre se instaló rápidamente en redes sociales. ¿Existe realmente ese listado? ¿Qué entidades estarían en riesgo y cuáles no? Restrepo aborda directamente esa controversia en la entrevista, entre acusaciones cruzadas y un ambiente cargado de desconfianza.

El componente ambiental añade otra capa de tensión a la discusión. El fracking, una de las propuestas más mencionadas del plan de gobierno, divide opiniones entre quienes lo ven como una salida necesaria para la economía y quienes advierten riesgos para el agua y los ecosistemas. La presentación de la agenda ABC —agua, biodiversidad y comunidades—, de la mano de la ambientalista Sandra Bessudo, intentó dar respuesta a esas críticas, pero no logró cerrar el debate. ¿Cómo concilia la fórmula de De la Espriella el crecimiento económico con la protección del medio ambiente? Es una de las preguntas que más interés genera entre analistas y gremios ambientales antes de la votación del 21 de junio.

Pero ningún tema concentra tanta expectativa como el futuro de Ecopetrol y la política energética del país, un asunto que toca los bolsillos y los ahorros de cientos de miles de colombianos. Jhonatan Rojas, director de Revista Impacta, conversó con José Manuel Restrepo, candidato vicepresidencial de la fórmula de Abelardo de la Espriella, para indagar qué cambios plantea su equipo para la petrolera estatal y qué lugar ocuparían las energías renovables frente a los hidrocarburos. ¿Habrá relevo en la administración de la empresa? ¿Se sacrificará la transición energética en nombre del crecimiento? Estas son algunas de las preguntas que se abordan a continuación, en una entrevista contundente, realizada días antes del cierre de las urnas.

Director Impacta. En esta recta final hacia el balotaje del 21 de junio, usted ha dedicado buena parte de sus apariciones a desmentir versiones sobre su programa económico. ¿Cuál es el mito que más le preocupa que se haya viralizado?
José Manuel Restrepo. El que más daño hace es el que dice que vamos a acabar con los subsidios, el salario mínimo y el Sisbén. Eso es falso y lo hemos repetido con cifras: los programas para adultos mayores, madres comunitarias, mujeres cabeza de familia y cuidadoras no solo se mantienen, se van a fortalecer y a ampliar. El subsidio de adultos mayores, por ejemplo, pasaría de 250.000 a 400.000 pesos. Lo que proponemos es un ajuste fiscal basado en combatir la corrupción, que le cuesta al país más de 100 billones de pesos al año, no en quitarle nada a quien más lo necesita. Esa narrativa busca generar miedo y respondemos con información verificable.

D.I. También se le ha vinculado con el cierre del SENA y con el fin de la Matrícula Cero. ¿Qué hay de cierto en eso, y qué pasa con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar?
J.M.R. Nada de eso es cierto y, en el caso de la Matrícula Cero, hasta resulta irónico, porque yo fui quien la creó y le asignó financiación de largo plazo cuando estuve en el Ministerio de Hacienda. No tendría ningún sentido que la eliminara. Con el SENA pasa lo mismo: la propuesta es fortalecerlo, no acabarlo, porque es clave para la formación técnica que necesitamos, sobre todo para los jóvenes que ni estudian ni trabajan. En cuanto al ICBF, ahí han circulado versiones falsas. La niñez es sagrada para nosotros y la entidad va a recibir más recursos, no menos. Lo que buscamos es profesionalizar a quienes trabajan con esa población, no desmantelar el sistema de protección.

D.I. Un borrador filtrado por el senador Ariel Ávila mencionó al Ministerio de Cultura, a Proimágenes, al Fondo Nacional del Ahorro y al Icetex como entidades en riesgo de desaparecer o privatizarse. ¿Qué responde a eso?
J.M.R. Es falso, y lo hemos dicho con claridad: no existe ningún documento oficial, interno, programático ni estratégico de nuestra campaña con una lista de entidades para privatizar o eliminar. Lo que circula es un invento convertido en video, sin origen, sin fecha y sin autor identificado. Sobre el Icetex puedo ser concreto: lejos de cerrarlo, lo vamos a fortalecer para que haya más crédito subsidiado para los jóvenes colombianos, repara recordar quien lo tiene cerca de destruirlo ha sido Petro. Lo mismo aplica para el Fondo Nacional del Ahorro y para la institucionalidad cultural, incluido el Ministerio de Cultura y los fondos que apoyan al cine nacional, que requieren más recursos y mejor gestión, no su desaparición. Si tienen el documento real, que lo publiquen. Pero les digo, el cine y las industrias creativas son motor de desarrollo, de una economía colombiana fuerte y vamos a trabajar por ello, por eso propuestas como el Bono MinCultura que busca acercar a los jóvenes a los espectáculos culturales, mejorar los recursos para el FDC, escuchar a los sectores culturales y buscar que los fondos de CoCrea y los estímulos lleguen a todos de manera ordenada y con menor burocracia son fundamentales.

D.I. El fracking sigue generando debate, especialmente entre quienes defienden el medio ambiente. ¿Cómo responde a las críticas?
J.M.R. Entiendo la preocupación, pero el fracking no es un capricho ideológico, es una herramienta que el país necesita para garantizar su soberanía energética. La propuesta ha sido aplicarlo de manera responsable, con estándares ambientales y bajo criterios de sostenibilidad, evaluando caso por caso dónde sí y dónde no se puede hacer. No se trata de arrasar territorios, sino de aprovechar reservas que hoy tenemos sin explotar mientras seguimos importando combustibles. Además, esto va de la mano con la agenda ABC de agua, biodiversidad y comunidades, que prioriza el acceso al agua y la lucha contra la deforestación y la minería ilegal. La idea es que desarrollo productivo y protección ambiental avancen juntos, no que se excluyan.

D.I. Hablemos de Ecopetrol. ¿En qué consiste el plan para, como ustedes dicen, “salvar” a la petrolera?
J.M.R. Ecopetrol es la mejor demostración de lo que pasa cuando desaparece la gerencia pública. En los últimos años su patrimonio cayó entre el 20 % y el 30 %, afectando a cientos de miles de colombianos que tienen acciones de la compañía, muchos de ellos pensionados. Lo primero que haríamos, desde el 7 de agosto, es expedir un decreto para reactivar contratos de exploración y producción de petróleo y gas que hoy están suspendidos. Lo segundo es cambiar la administración y devolverle criterios técnicos a la junta directiva. No se trata de reproches, sino de recuperar el manejo gerencial de la principal empresa del Estado, debilitada por decisiones equivocadas en materia energética.

D.I. ¿Y qué papel tendrían las energías renovables dentro de ese plan energético?
J.M.R. Las apoyamos, pero con realismo: las vemos como energía complementaria, no como energía firme, porque el sistema necesita generación que responda en cualquier momento, y hoy esa base la dan el petróleo, el gas y el carbón. La transición energética no la negamos, pero debe hacerse de manera gradual y financiada, sin arriesgar el sistema con un apagón, algo que preocupa por el fenómeno de El Niño. Por eso proponemos licencias exprés para proyectos de generación y conexión, atacar los monopolios que frenan nuevas conexiones y devolverle rigor técnico a la Comisión de Regulación de Energía y Gas. También incluimos una política de energía nuclear, solar y eólica como motores complementarios. Y claramente, beneficios tributarios al inversionista que desee venir a impulsar proyectos energéticos beneficiosos para el país, de manera responsable y con el menor efecto al entorno.

D.I. Cambiando de frente, el candidato presentó una propuesta para convertir a Colombia en el hub gamer de América Latina. ¿Cómo se sostiene esa apuesta desde el punto de vista fiscal?
J.M.R. Esa propuesta hace parte del programa de gobierno y responde a una lógica fiscal. El desempleo juvenil llegó al 23,7 % en 2024, y la economía digital es de las formas más rápidas de revertirlo sin años de formación tradicional. Miramos referentes: Corea del Sur exportó contenido digital por USD 14,08 mil millones en 2024, y Turquía factura más de USD 500 millones al año con su industria audiovisual. La apuesta combina exenciones de renta hasta $400 millones anuales para creadores, créditos a tasa cero hasta $150 millones para equipos tecnológicos y becas de reconversión en inteligencia artificial. Es la manera de convertir a los NINIs en SISIs, jóvenes que generan divisas desde el país y mejoran su calidad de vida y la de sus familias.

D.I. Para cerrar, ¿qué mensaje le deja a los colombianos antes del 21 de junio?
J.M.R. Que verifiquen la información antes de creer en un meme o en un video sin firma. Hemos enfrentado una campaña de desinformación fuerte, y nuestra respuesta ha sido la transparencia: explicar, cifra por cifra, qué proponemos en economía, educación, cultura, medio ambiente y energía. No venimos a destruir lo que funciona, venimos a corregir lo que está mal gestionado, desde Ecopetrol hasta los programas sociales. El 21 de junio Colombia tiene la oportunidad de elegir entre seguir profundizando un modelo que ha debilitado a nuestras instituciones o construir un país con gerencia pública, inversión y oportunidades para todos. Esa es la decisión que está sobre la mesa, y confiamos en que los colombianos elegirán con información.

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