Las Fuerzas Militares de Colombia asestaron este domingo un nuevo golpe a la estructura disidente del Estado Mayor Central liderada por alias Iván Mordisco en el Cauca, con la neutralización de cuatro integrantes del grupo armado en el marco de una operación militar en desarrollo en el departamento. Entre los abatidos figura alias Ñeque, señalado por la inteligencia como la mano derecha del ya neutralizado alias Marlon, quien a su vez había amenazado al presidente Gustavo Petro y era el máximo cabecilla de las disidencias en el suroccidente colombiano.
La caída de alias Ñeque se produce apenas días después de la neutralización de alias Marlon, ocurrida el 21 de junio en la vereda San Isidro, zona rural de Buenaventura, en una operación ejecutada por unidades de Fuerzas Especiales del Ejército Nacional. Alias Marlon era el segundo hombre del Estado Mayor Central en esa región y uno de los disidentes más buscados del país, por cuya captura se había ofrecido una recompensa de 5.000 millones de pesos a raíz de una escalada de atentados en el suroccidente.
Alias Ñeque era identificado por las autoridades como el sucesor natural de Marlon dentro de la estructura. Según el comunicado de la Fuerza Pública, el subversivo estaba señalado además de haber proferido amenazas directas contra el presidente Gustavo Petro, lo que lo convertía en un objetivo de alta prioridad para el aparato de inteligencia y las operaciones ofensivas que mantienen las Fuerzas Militares en el departamento del Cauca y en la región del Naya, zona limítrofe entre Cauca y Valle del Cauca.
El antecedente más grave atribuido a la estructura en meses recientes fue el atentado del 25 de abril de 2026 en el sector del túnel de la vía Panamericana, a la altura de Cajibío, en el Cauca, donde la activación de artefactos explosivos dejó 20 personas muertas entre la población civil. El presidente Petro señaló en su momento a alias Marlon como el principal responsable de esa masacre, mientras el ministro de Defensa Pedro Sánchez anunció la recompensa de 5.000 millones de pesos por información sobre su paradero.
Tras la muerte de Marlon, las autoridades previeron posibles acciones de retaliación y reforzaron los esquemas de seguridad en instalaciones militares y policiales de la región, restringieron el parqueo de vehículos en zonas aledañas a sedes oficiales y mantuvieron alerta permanente en el Cauca y en las principales ciudades del suroccidente. La caída de Ñeque en las horas posteriores confirma que la ofensiva de las Fuerzas Militares en la zona no cedió tras el primer resultado y que continúa el impulso operacional en terreno.
La estructura disidente que opera bajo las órdenes de Mordisco en el Cauca y el Valle ha sido responsable de una escalada sostenida de violencia que incluye al menos ocho atentados recientes contra militares, civiles y líderes sociales, incluyendo ataques con drones explosivos contra instalaciones del Ejército en el norte del Cauca. A lo largo de los últimos años, la columna móvil Jaime Martínez, que lideraba Marlon, fue considerada la estructura armada más peligrosa del suroccidente colombiano.
El comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, confirmó que las operaciones en el Cauca continúan activas y que se mantiene el envío de tropas adicionales a la zona. El comunicado oficial señaló que los resultados son producto de labores de inteligencia acumuladas durante semanas y que la presión sobre los mandos medios de la estructura se sostendrá hasta desmantelar la cadena de mando descabezada con la caída de Marlon y Ñeque.
Los resultados obtenidos en las últimas dos semanas representan el golpe más severo a las disidencias de Mordisco en el suroccidente colombiano en los últimos años. La caída consecutiva de Marlon y Ñeque deja vacante el mando del Comando Coordinador de Occidente, instancia creada en 2019 para articular los frentes de Nariño, Cauca y Valle, y abre una disputa interna cuyo desenlace las autoridades de inteligencia están monitoreando de cerca de cara a los próximos meses de operaciones.
