La Armada de Colombia activó una intensa operación de búsqueda y rescate tras recibir el reporte de desaparición de dos jóvenes identificados como Luciana Dangond Farah y Jerónimo Ibarra Cavalli. Los ciudadanos, oriundos de Montería y Cartagena respectivamente, fueron vistos por última vez durante la tarde del pasado domingo 28 de junio de 2026. Según las versiones iniciales, ambos se desplazaban a bordo de una motonave tipo jet ski en la bahía de Barbacoas, zona insular cercana a Barú.
El reporte entregado por los familiares indica que los jóvenes alquilaron la moto acuática con fines recreativos cerca de las 2:30 de la tarde en el sector de Punta Barú. Desde aquel momento, se perdió todo contacto con ellos, lo que encendió las alarmas de los organismos de socorro. La complejidad de las corrientes y la extensión de la zona marítima dificultaron las labores iniciales, obligando a las autoridades a desplegar un operativo de gran escala en el sector.
Para cubrir el área marítima, la institución naval movilizó de forma inmediata tres buques principales: la fragata misilera ARC Almirante Padilla, la patrullera de costa ARC Batalla de Cispatá y el buque de desembarco anfibio ARC Golfo de Urabá. A este despliegue se sumaron 5 unidades de Reacción Rápida de Guardacostas, junto con el apoyo aéreo de un avión patrullero marítimo y un helicóptero. Estas unidades coordinan patrones de búsqueda basados en cálculos técnicos especializados del módulo de búsqueda y salvamento.
Los equipos de rescate operan bajo variables que consideran las condiciones meteorológicas y los modelos de corrientes de agua presentes en la zona. Esta metodología permite ajustar los cuadrantes de exploración conforme a los últimos avistamientos reportados. El mando naval ha solicitado la colaboración activa de la comunidad marítima, incluyendo operadores turísticos, pescadores y personal de seguridad, para suministrar información verídica que ayude a trazar la ruta seguida por los jóvenes tras su salida de Punta Barú.
Un avance significativo en el operativo se registró durante la mañana de este lunes 29 de junio, cuando el buque ARC Golfo de Urabá localizó el jet ski en alta mar, específicamente a la altura de San Onofre, en el golfo de Morrosquillo. La motonave fue encontrada sin sus ocupantes, situación que ha llevado a los comandantes de la operación a intensificar y concentrar los esfuerzos de búsqueda en este nuevo punto geográfico, descartando otras zonas inicialmente prospectadas por los equipos.
La institución militar ha reiterado que no escatimará esfuerzos ni recursos tecnológicos para dar con el paradero de los dos ciudadanos. Las labores de rastreo se mantienen activas durante las 24 horas del día con el objetivo de cubrir el mayor terreno posible y analizar cualquier evidencia hallada en el mar. Los familiares de los jóvenes han sido informados sobre cada avance de la operación, manteniendo un canal de comunicación directo con los mandos de la Fuerza Naval del Caribe.
El alto mando naval extendió un llamado urgente a los navegantes y a la comunidad en general para que se sumen a las labores de búsqueda. Cualquier información relevante puede ser reportada a través de la línea 146 o mediante el sistema de comunicación VHF Marino en el canal 16. La efectividad de estas misiones depende en gran medida de la cooperación entre las autoridades y la gente de mar, quienes conocen a profundidad las dinámicas de estas aguas.
Mientras el operativo continúa su curso, las autoridades marítimas se mantienen en alerta máxima en todo el litoral del golfo de Morrosquillo. El despliegue de las capacidades navales refleja el compromiso de la Armada con la seguridad humana y la atención de emergencias en las áreas bajo su jurisdicción. La sociedad espera resultados prontos en esta misión de búsqueda, mientras se analizan los registros de navegación y testimonios recolectados para comprender las circunstancias exactas que rodearon este preocupante evento.
