La victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026 generó una ola de felicitaciones desde distintos países y líderes internacionales, que sumaron sus mensajes al reconocimiento del resultado electoral colombiano. Entre las voces más destacadas figura la del alcalde de Lawrence, Massachusetts, el dominicano Brian A. DePeña, quien se convirtió en uno de los primeros funcionarios públicos de Estados Unidos en pronunciarse públicamente tras conocerse el preconteo que favoreció al abogado barranquillero.
DePeña fue categórico en el alcance simbólico del resultado: “Lo que pasó este domingo en Colombia, y recientemente en el Perú, es un claro mensaje de que nuestros países latinoamericanos quieren democracia, y en esa dirección deben continuar otros países que carecen de sentido democrático”, afirmó. El alcalde de Lawrence, ciudad con una de las comunidades latinas más grandes del noreste de los Estados Unidos, extendió así la lectura de los comicios colombianos al escenario político más amplio de la región latinoamericana.
El mensaje de DePeña aludió también a las recientes elecciones en Perú, donde Keiko Fujimori se impuso sobre Roberto Sánchez, del partido Juntos por el Perú, en otro resultado que el alcalde calificó como una expresión del querer democrático de los pueblos latinoamericanos. Con ambos ejemplos, el funcionario trazó una línea entre las dos jornadas electorales y planteó que la voluntad ciudadana de la región apunta hacia el fortalecimiento de las instituciones y el rechazo de modelos que, en su concepto, se alejan de los principios democráticos.
La felicitación de DePeña se suma a las de otros líderes internacionales que reaccionaron al resultado colombiano. El presidente chileno José Antonio Kast celebró el triunfo de De la Espriella y señaló que una Colombia más libre y segura es una buena noticia para toda la región. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también felicitó al presidente electo, mientras que el Gobierno chino manifestó su disposición a trabajar con la nueva administración colombiana.
Desde el Congreso de los Estados Unidos, la congresista republicana María Elvira Salazar señaló que los resultados envían un mensaje contundente, al considerar que millones de colombianos optaron por recuperar la seguridad, la prosperidad y la libertad. También el senador Bernie Moreno, quien participó como observador internacional durante la jornada, se reunió con el presidente electo en la mañana siguiente a los comicios y lo felicitó en persona por lo que calificó como una victoria histórica en términos de participación electoral.
En Colombia, las reacciones institucionales también fueron inmediatas. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, hizo un llamado a la unidad nacional y expresó confianza en que De la Espriella actuaría como el presidente de todos los colombianos. El alcalde de Barranquilla, Alex Char, declaró que ganó la democracia, la libertad y la esperanza, mientras que la Federación Nacional de Departamentos expresó su disposición a trabajar articuladamente con la nueva administración en pro del desarrollo de las regiones.
El resultado de la segunda vuelta se definió por una diferencia ajustada. Según el preconteo con el 99,9% de las mesas reportadas, De la Espriella obtuvo 12.959.542 votos, equivalentes al 49,66% del total, frente a 12.708.712 de Iván Cepeda, que representaron el 48,70%. La jornada quedó registrada además como la de mayor participación en la historia reciente del país, con un 63,6% del censo electoral acudiendo a las urnas, cifra que superó los registros históricos de segunda vuelta.
La lectura del alcalde DePeña, que proyecta el resultado colombiano como parte de una tendencia democrática más amplia en la región, coincide con el tono predominante de las reacciones internacionales, en su mayoría provenientes de gobiernos y figuras de centroderecha y derecha latinoamericana. El presidente electo tomará posesión el 7 de agosto de 2026 , con un respaldo externo significativo y en medio de la polarización interna que caracterizó los comicios y que se extendió a las calles de Bogotá durante la noche de resultados.
