Turismo sostenible en Colombia crece con récords de visitantes pero exige mayor preparación y seguridad

 

En el marco del Día de la Tierra, el turismo sostenible y de naturaleza se consolida como una de las principales tendencias en Colombia y el mundo. El país superó los 7 millones de visitantes internacionales en 2024, con un crecimiento sostenido del sector y un aumento del 12,9% en divisas por turismo en 2025. Desde 2023, el turismo ha aportado más de $33,2 billones a la economía colombiana, posicionándose como uno de los sectores más dinámicos y estratégicos para el desarrollo del país en el mediano plazo.

Este crecimiento está estrechamente ligado al auge del turismo de naturaleza, un segmento que incluye ecoturismo, avistamiento de fauna, turismo rural y actividades de aventura. Colombia, uno de los países más biodiversos del mundo, se ha convertido en un destino privilegiado para viajeros que buscan experiencias sostenibles. Más de 650 municipios han apostado por la inversión en turismo sostenible, desarrollando destinos certificados y modelos de turismo comunitario que involucran activamente a las poblaciones locales como protagonistas del desarrollo territorial y guardians de la biodiversidad.

Sin embargo, el auge del turismo de naturaleza también plantea nuevos desafíos en materia de seguridad y preparación. Actividades como trekking, buceo, rafting o avistamiento en zonas remotas requieren planificación especializada y coberturas ante riesgos médicos o logísticos que no están presentes en los viajes urbanos convencionales. Luz Dori Bustamante, Country Manager de Universal Assistance, lo resume con claridad: “Viajar de manera sostenible también implica hacerlo de forma responsable. Los destinos naturales suelen estar alejados de centros urbanos, lo que hace fundamental contar con asistencia adecuada”, señaló la experta.

Entre los destinos más destacados para el ecoturismo en Colombia se encuentran el Parque Nacional Natural Tayrona, con su combinación única de selva, playas y biodiversidad; Caño Cristales, conocido como el río de los cinco colores e ícono del turismo sostenible nacional; el Eje Cafetero, con su oferta de turismo rural y experiencias comunitarias; el Parque Nacional Natural Los Nevados, ideal para trekking de alta montaña; y el Amazonas colombiano, escenario de biodiversidad extrema y turismo científico de conservación. Varios de estos destinos forman parte de la estrategia del país para consolidarse como referente global en turismo responsable.

Los expertos coinciden en que el turismo sostenible exige una preparación que va más allá de la conciencia ambiental. Evaluar el tipo de destino y la naturaleza de las actividades es el primer paso, especialmente porque el turismo de naturaleza implica condiciones físicas y logísticas radicalmente distintas a las de un viaje urbano. No todos los planes de asistencia incluyen coberturas para deportes de aventura, lo que puede dejar a los viajeros desprotegidos ante emergencias en entornos de difícil acceso donde los tiempos de respuesta de los servicios médicos son significativamente mayores.

Contar con asistencia médica internacional es especialmente crítico en destinos remotos donde la infraestructura hospitalaria es limitada o inexistente. A esto se suman riesgos adicionales como cancelaciones de última hora, pérdida de equipaje especializado o la necesidad de traslados de emergencia desde zonas sin acceso vial convencional. El acompañamiento 24/7 se convierte en un elemento no negociable para los viajeros que optan por experiencias de naturaleza en territorios alejados de los centros urbanos, tanto en el contexto nacional como en los viajes internacionales hacia destinos de naturaleza en otros países.

El turismo sostenible no se limita a cuidar el entorno natural: implica también garantizar experiencias seguras y responsables para quienes lo practican. Esta dimensión de la sostenibilidad, que incluye la protección del viajero, suele quedar en segundo plano frente a la narrativa ambiental, pero es igualmente determinante para la viabilidad de largo plazo del sector. Un incidente médico sin cobertura adecuada en una zona remota no solo afecta al viajero: también impacta las comunidades locales que dependen del turismo sostenible como fuente de ingreso y desarrollo económico territorial.

Bustamante cierra el análisis con una reflexión que resume el reto del sector. “Hoy el viajero busca experiencias conscientes, pero también respaldo. La planificación, la prevención y la protección son esenciales para un turismo verdaderamente sostenible”, afirmó la directiva de Universal Assistance. Colombia tiene la biodiversidad, los destinos y el momentum turístico para liderar el ecoturismo en América Latina. El paso que sigue es consolidar una cultura de preparación responsable entre los viajeros, donde la sostenibilidad ambiental y la seguridad personal sean dos caras inseparables de la misma experiencia de viaje consciente.​​​​​​​​​​​​​​​​

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