Salud preconcepcional: pilar fundamental para una maternidad segura

 

En el marco de la conmemoración del Mes de la Madre, diversos especialistas en salud han emitido una alerta sobre la importancia de la preparación previa a la gestación. Este proceso, denominado salud preconcepcional, se define como el conjunto de intervenciones físicas y emocionales que una mujer debe realizar antes de concebir. El objetivo principal es garantizar que el organismo materno se encuentre en condiciones óptimas para albergar una nueva vida, reduciendo significativamente los riesgos.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud revelan que durante el año 2023 fallecieron aproximadamente 260.000 mujeres debido a complicaciones asociadas al embarazo o al parto. Lo más preocupante para la comunidad médica es que una gran proporción de estos decesos ocurrió por causas que eran prevenibles mediante una atención oportuna. Una preparación adecuada antes de la etapa de gestación permitiría identificar factores de riesgo y tratarlos antes de que representen un peligro.

En el contexto nacional, los datos suministrados por el DANE reflejan una transformación en las dinámicas de la maternidad en Colombia. Durante el año 2024 se contabilizaron cerca de 445.000 nacimientos, de los cuales más de 66.000 correspondieron a madres con edades entre los 10 y 19 años. Estas estadísticas subrayan la urgencia de fortalecer los programas de educación reproductiva y planificación para lograr que los embarazos sean procesos deseados y seguros.

Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck, enfatiza que la salud preconcepcional es el cimiento de un desarrollo fetal exitoso. El experto recomienda que las mujeres alcancen un peso saludable y mantengan bajo estricto control médico enfermedades crónicas como la hipertensión arterial o la diabetes. Asimismo, resulta vital asegurar niveles adecuados de vitaminas esenciales, específicamente el ácido fólico, y abandonar hábitos nocivos como el consumo de alcohol o tabaco.

La evidencia científica internacional respalda contundentemente estas recomendaciones preventivas. Diversos estudios señalan que una preparación rigurosa antes del embarazo tiene la capacidad de evitar hasta el 54 % de las muertes maternas a nivel global. De igual manera, se estima que esta práctica reduce en un 33 % los casos de mortinatos y en un 71 % las muertes neonatales, al mitigar directamente los factores de riesgo ambientales.

Más allá de los controles en consultorio, los profesionales sugieren adoptar un estilo de vida que favorezca la salud cardiovascular y metabólica de la futura madre. Esto incluye mantener una dieta balanceada rica en nutrientes, realizar actividad física de forma regular y asegurar un descanso reparador mediante el sueño adecuado. El manejo del estrés crónico también se posiciona como un elemento determinante para evitar complicaciones durante los nueve meses de desarrollo.

Rivas concluye que el camino hacia la maternidad debe iniciarse mucho antes de la concepción biológica. Un cuerpo preparado ofrece mejores condiciones para la gestación, lo que incrementa las probabilidades de que el recién nacido goce de un desarrollo físico y cognitivo superior. La planificación consciente se traduce en un bienestar integral que impacta no solo a la progenitora y al hijo, sino a toda la estructura del núcleo familiar.

Finalmente, la organización emi Falck reitera que cuidar la salud antes de la concepción es una de las decisiones más trascendentales para la vida de las mujeres. En este mes dedicado a las madres, la invitación es a ver la salud como un proceso preventivo y no meramente reactivo. La preparación técnica y médica es, en última instancia, el mejor regalo que una mujer puede otorgarse a sí misma y a su futuro descendiente.

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