Colombia despide a Germán Vargas Lleras, quien falleció en las últimas horas en Bogotá tras una prolongada batalla contra un tumor cerebral que lo mantuvo alejado de la vida pública durante los últimos meses. Nacido el 19 de febrero de 1962 en la capital del país, Vargas Lleras fue una de las figuras más determinantes de la política colombiana de las últimas 4 décadas: senador, ministro, vicepresidente, fundador de partido y candidato presidencial en 3 ocasiones, su partida deja un vacío enorme en el escenario político nacional.
Vargas Lleras provenía de una de las familias más influyentes de la historia política colombiana. Era nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo, uno de los estadistas más reconocidos del siglo XX en el país, e hijo de Germán Vargas Espinosa y Clemencia Lleras de la Fuente. Desde niño creció entre los corredores del poder, pero eligió labrarse un camino propio desde la disidencia política. Realizó sus estudios de derecho en la Universidad del Rosario y posteriormente cursó un posgrado en Gobierno y Administración Pública en el Instituto Ortega y Gasset de la Universidad Complutense de Madrid.
Su vida política comenzó a los 19 años cuando fue elegido concejal de Bojacá, Cundinamarca, en 1981, bajo las banderas del Nuevo Liberalismo de Luis Carlos Galán, su primer gran mentor político. Tras el asesinato de Galán en 1989, se integró al Partido Liberal y fue elegido concejal de Bogotá en 2 períodos consecutivos entre 1990 y 1994. Ese año dio el salto al Senado de la República, donde ocupó curul durante 4 períodos consecutivos, convirtiéndose en uno de los legisladores más influyentes y combativos del Congreso colombiano en su generación.
Como senador, Vargas Lleras fue el principal crítico de las negociaciones de paz del gobierno Pastrana con las FARC y uno de los mayores opositores al despeje del Caguán. En 2002 fue víctima de un atentado terrorista con una bomba oculta en un libro que le arrancó varios dedos de la mano izquierda. Aun en recuperación, regresó al Congreso meses después, consolidando una imagen de resistencia y tenacidad que marcaría su narrativa política durante décadas. En 2003 fue elegido presidente del Senado y ese mismo año se vinculó al movimiento Cambio Radical, del cual asumiría la dirección en 2004.
En 2010 lanzó su primera candidatura presidencial con Cambio Radical, obteniendo más de 1.473.627 votos y el tercer lugar en primera vuelta. Ese mismo año, el presidente Juan Manuel Santos lo nombró ministro del Interior y de Justicia, cartera desde la que impulsó el Estatuto Anticorrupción. En 2012 fue designado ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio, rol desde el que lideró uno de los programas de vivienda gratuita más ambiciosos de la historia reciente del país, beneficiando a miles de familias de bajos recursos en distintas regiones del territorio nacional colombiano.
En enero de 2014, Santos lo escogió como su fórmula vicepresidencial para la reelección, resultando elegidos en segunda vuelta. Como vicepresidente coordinó la política de infraestructura del segundo gobierno Santos, incluyendo vivienda, agua, ambiente, minería, hidrocarburos y transporte. El 15 de marzo de 2017 renunció al cargo para poder aspirar nuevamente a la Presidencia en 2018, candidatura que lanzó por firmas recolectando más de 4 millones de apoyos ciudadanos, aunque terminó en el cuarto lugar de la primera vuelta, siendo ese su resultado electoral más difícil de asumir en toda su larga trayectoria pública.
En sus últimos años, Vargas Lleras mantuvo una activa presencia como líder de oposición al gobierno del presidente Gustavo Petro, a través de su columna dominical en El Tiempo y su dirección de Cambio Radical. En 2025 comenzó a batallar contra un tumor cerebral que lo fue alejando paulatinamente de la vida pública, sometiéndose a múltiples intervenciones quirúrgicas en Colombia y en Estados Unidos. Su última aparición pública fue en marzo de 2026 a través de un video en el que invitaba a votar por las listas de su partido en las elecciones legislativas, sin imaginar que sería su despedida de los colombianos.
Germán Vargas Lleras deja una hija, Clemencia, fruto de su matrimonio con María Beatriz Umaña Sierra. Su legado político es tan vasto como controvertido: impulsó leyes fundamentales, construyó infraestructura, democratizó el acceso a la vivienda y fundó un partido que moldeó a su imagen y semejanza. Fue un hombre de convicciones fuertes, carácter áspero y ejecutoria innegable. Colombia lo recordará como uno de los políticos más preparados, más resilientes y más complejos de su generación, uno que soñó toda su vida con llegar a la Presidencia y que la muerte le cobró esa deuda antes de tiempo.
