El cierre de la herida quirúrgica: la pregunta que los pacientes no hacen pero deberían

 

Cuando una persona se prepara para una cirugía, suele investigar sobre el procedimiento, el cirujano y los resultados esperados. Sin embargo, existe un detalle que la mayoría pasa por alto y que puede influir directamente en el resultado final: el cierre de la herida quirúrgica. Este paso, frecuentemente considerado un trámite menor, es en realidad el punto de partida de una recuperación exitosa y un factor determinante en la calidad final de la cicatriz y el bienestar del paciente.

Solo en 2024 se realizaron en Colombia cerca de 500.000 cirugías estéticas, según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS). Esta cifra refleja no solo una alta demanda de intervenciones quirúrgicas en el país, sino también el reto de garantizar procesos de cicatrización seguros y eficaces. Una recuperación bien gestionada desde el cierre de la herida puede marcar la diferencia entre un resultado estético satisfactorio y complicaciones que afecten tanto la salud del paciente como su retorno a la vida cotidiana.

La doctora Marcela Sánchez, cirujana plástica y reconstructiva, señala que existe un gran desconocimiento entre los pacientes sobre este tema. “Ningún paciente se pregunta cómo va a cerrar y cuidar la herida. Existe una confianza total en el cirujano, pero también un gran desconocimiento sobre las tecnologías disponibles y el impacto que tiene esta decisión en el resultado final de cicatrización”, explica la especialista. Este vacío de información puede tener consecuencias concretas en la experiencia quirúrgica y en los resultados que el paciente espera obtener tras la intervención.

Una buena cicatrización no solo incide en la estética de la cicatriz, sino también en la prevención de complicaciones como infecciones o aberturas de la herida, situaciones que pueden comprometer seriamente la salud del paciente y prolongar su proceso de recuperación. Por eso, la conversación sobre el método de cierre debería ocurrir durante la planeación de la cirugía y no después de que el procedimiento ya fue realizado, cuando las decisiones más importantes han sido tomadas sin la participación informada del paciente.

Hablar con el especialista sobre las opciones de cierre disponibles permite al paciente entender qué tecnologías existen, cómo funcionan y qué implicaciones tienen en la recuperación. “Es importante que el paciente conozca que hoy existen diferentes tecnologías que pueden apoyar el cierre de la herida, no solamente la sutura tradicional. Esto hace parte de una decisión médica, pero también de una conversación que le permite al paciente escoger y estar más preparado para el proceso”, señala la doctora Sánchez, subrayando el valor de la participación activa del paciente en su propio proceso.

Entre las alternativas disponibles se encuentran los adhesivos tópicos, una tecnología que actúa como capa protectora sobre la piel, manteniendo los bordes de la herida unidos y protegidos durante la cicatrización sin necesidad de suturas, grapas ni vendaje. Estos adhesivos crean una barrera frente a agentes externos que contribuye a reducir el riesgo de complicaciones y favorece una recuperación más cómoda, al disminuir la manipulación de la zona afectada. Su existencia amplía las posibilidades de personalizar el proceso de cierre según las características específicas de cada paciente y procedimiento.

Con la campaña #CierraBienCicatrizaMejor, J&J MedTech busca generar conciencia sobre la importancia del cierre de la herida quirúrgica e invitar a los pacientes a hacer preguntas e informarse antes de entrar a cualquier procedimiento. La iniciativa parte de una premisa clara: cuidar el cierre de una herida no es responsabilidad exclusiva del equipo médico, sino un compromiso compartido con el paciente. Cuanto más informado esté quien se somete a una cirugía, mejor podrá seguir las indicaciones y participar activamente en su recuperación para mejorar los resultados.

“Cuando el paciente entiende desde el principio qué es lo que va a pasar después de la cirugía, puede seguir mejor las indicaciones y participar activamente en su recuperación”, concluye la doctora Sánchez. Esta afirmación resume el espíritu de una conversación que el sistema de salud y los pacientes colombianos están llamados a tener con mayor frecuencia. Preguntar cómo se va a cerrar la herida no es un exceso de detalle: es un derecho del paciente y una responsabilidad compartida que puede transformar significativamente la experiencia quirúrgica completa.​​​​​​​​​​​​​​​​

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