Somos Internet: la startup que desafía a los monopolios con ingeniería propia y creatividad

 

La startup antioqueña Somos Internet se ha consolidado como uno de los actores más disruptivos del sector tecnológico en Colombia al priorizar la inversión en infraestructura física sobre el modelo de reventa de servicios. Fundada en Medellín por el estadounidense Forrest Heath, quien inició el proyecto instalando puntos Wi-Fi en la Comuna 13 tras notar la baja calidad de los operadores locales, la compañía ha logrado desplegar una red de fibra óptica independiente que ya conecta a más de 70.000 hogares. A diferencia de las empresas tradicionales, su propuesta se basa en el diseño de hardware propio y un modelo de centros de datos distribuidos que garantiza conexiones de ultra alta velocidad.

En términos de inversión, la visión de Heath ha captado la atención de los fondos de capital de riesgo más prestigiosos del mundo, permitiendo sostener un ambicioso despliegue técnico. Tras una exitosa ronda semilla de 13,4 millones de dólares liderada por Kaszek, la empresa cerró en agosto de 2025 una Serie A por 18 millones de dólares con el respaldo de Union Square Ventures y Ribbit Capital. Estos recursos han sido inyectados directamente en la creación de una red que compite en calidad con los grandes monopolios, logrando alcanzar un flujo de caja positivo en tiempo récord para una empresa de infraestructura pesada.

Recientemente, la startup elevó el tono de la competencia tras denunciar actos de sabotaje bajo el lema: “¡Ey, nos cortaron los cables!”. Ante esta situación, en lugar de recurrir exclusivamente a la confrontación legal tradicional o abogados de "letra pequeña", la empresa decidió responder con creatividad. Utilizaron potentes proyectores para lanzar mensajes con "las letras más grandes" posibles sobre las sedes principales de Claro y Tigo en Medellín, comunicando que la mejor respuesta al monopolio no es imitarlos, sino hacer las cosas de manera completamente distinta.

Esta campaña de marketing de guerrilla reforzó la identidad de la marca como una alternativa audaz que no teme confrontar a los actores establecidos. Los mensajes proyectados subrayaron que la disputa por la conectividad en el país debe centrarse en la innovación y el servicio al usuario, rechazando las narrativas negativas y las tácticas de bloqueo corporativo. Esta acción fue celebrada por la comunidad digital como un ejemplo de resiliencia, demostrando que Somos Internet busca nivelar el campo de juego mediante el ingenio y la transparencia absoluta hacia sus clientes.

Tras consolidar su dominio en Medellín, la startup inició oficialmente su ingreso al mercado de Bogotá, enfocándose inicialmente en sectores como Chapinero y el Chicó. El plan de expansión para este 2026 contempla la cobertura progresiva de localidades como Cedritos, Suba, Engativá y Kennedy. El despliegue en la capital sigue la misma filosofía aplicada en Antioquia: instalar infraestructura propia de forma ágil, eliminando la dependencia de redes ajenas para ofrecer planes de fibra óptica desde los 50.000 pesos mensuales.

La apuesta por Bogotá representa el desafío más grande para la compañía, pues implica competir en el mercado más saturado del país con una propuesta de valor basada en la honestidad. Los planes de Somos Internet, que ofrecen hasta 2 Gbps simétricos sin cláusulas de permanencia, buscan captar a un usuario urbano que exige estabilidad total para el teletrabajo. La empresa ha demostrado que la digitalización de los procesos de contratación es una ventaja competitiva clave frente a la burocracia de las empresas de telecomunicaciones convencionales.

A nivel operativo, la startup ya cuenta con 900 empleados y cerca de 100 ingenieros que diseñan desde los routers hasta las tarjetas electrónicas de sus equipos. Su modelo de negocio permite que el capital se destine casi exclusivamente a la expansión de la red de fibra, manteniendo procesos eficientes y una estructura organizacional horizontal. Esta visión técnica les ha permitido migrar a miles de usuarios que antes dependían de conexiones inestables, ofreciendo ahora una experiencia de navegación superior basada en ingeniería pensada para el contexto local.

Finalmente, el impacto de Somos Internet trasciende lo comercial, recordando sus orígenes en los puntos de conexión comunitaria de la Comuna 13. Al llevar tecnología de vanguardia a zonas donde la inversión tradicional suele ser lenta o inexistente, la empresa está cerrando la brecha digital mediante la innovación directa. Con su llegada a Bogotá y su reciente demostración de audacia creativa frente a los gigantes del sector, la startup reafirma que el futuro del internet en Colombia pertenece a quienes se atreven a pensar diferente.

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