Bajo el liderazgo del brigadier general Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre, la Quinta División del Ejército Nacional presentó este 6 de abril de 2026 un balance contundente sobre sus operaciones del primer trimestre. La ofensiva militar logró impactar de manera directa a múltiples organizaciones criminales, registrando 15 afectaciones a los Grupos Armados Organizados residuales (GAO-r), 9 al Clan del Golfo y 3 al ELN. Estos resultados evidencian una estrategia sostenida que ha permitido la intervención de más de 20 estructuras delictivas, incluyendo redes vinculadas a la Segunda Marquetalia en el centro del país.
Durante los primeros tres meses del año, las tropas desarrollaron 61 operaciones ofensivas, de las cuales el 51 % estuvieron dirigidas específicamente a golpear las economías ilícitas. Esta focalización permitió la incautación de 1.403 kilogramos de cocaína y 5.229 kilogramos de marihuana, además de 17.180 galones de hidrocarburos. Según el reporte oficial, estas acciones generaron una reducción del 70 % en la producción de pasta base de coca dentro de su jurisdicción, logrando una asfixia financiera que debilita la capacidad de sostenimiento y expansión de las estructuras criminales.
En cuanto a la degradación del poder bélico de los grupos ilegales, el Ejército neutralizó 190 artefactos explosivos y 46 minas antipersonal, protegiendo así la integridad de las comunidades rurales. Los operativos también permitieron el decomiso de 153 kilogramos de explosivos, 174 detonadores y 77 armas cortas. Estas incautaciones representan un golpe directo a la logística terrorista, logrando una reducción del 76 % en la disponibilidad de municiones para estas bandas, lo que limita significativamente la ejecución de posibles atentados contra la población civil y las unidades de la Fuerza Pública.
La protección de la libertad ciudadana fue otro eje fundamental de la campaña militar en este primer trimestre de 2026. Las autoridades reportaron 30 capturas relacionadas con los delitos de extorsión y secuestro, logrando además la liberación de 8 personas que permanecían retenidas ilegalmente. Estos resultados son el fruto de la campaña institucional denominada #YoDenuncioYoNoPago, la cual ha fortalecido la capacidad de respuesta frente a los flagelos que vulneran la seguridad ciudadana y ha fomentado la confianza de los habitantes en las instituciones del Estado.
El brigadier general Carlos Ernesto Marmolejo Cumbre afirmó que estas operaciones demuestran una ofensiva sostenida y focalizada en debilitar las estructuras de mando y las fuentes de ingresos ilícitos de los grupos armados. El alto oficial enfatizó que la Quinta División continuará desarrollando maniobras contundentes para garantizar el orden público en su área de responsabilidad. La estrategia se basa en la presión simultánea sobre los corredores de movilidad que conectan el centro con el sur del país, impidiendo que las organizaciones criminales logren consolidar rutas de narcotráfico.
La jurisdicción de la Quinta División abarca regiones estratégicas como Boyacá, Cundinamarca, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas, siendo considerada el corazón geográfico y económico de Colombia. La efectividad de la campaña militar en estos departamentos es vital para la estabilidad nacional, ya que permite desfinanciar estructuras que pretenden expandir su influencia hacia las zonas urbanas. El uso de inteligencia técnica y humana ha sido clave para localizar depósitos ilegales y centros de procesamiento de alcaloides en áreas de difícil acceso montañoso.
Los resultados consolidados hasta marzo de 2026 reflejan una campaña militar basada en la focalización de blancos de alto valor y la protección de los activos estratégicos de la nación. La reducción de la capacidad armada de los GAO-r en el Tolima y el Huila ha permitido el retorno de la tranquilidad a zonas que históricamente fueron epicentro del conflicto. La presencia constante de las tropas en las vías principales y secundarias también ha contribuido a mejorar la percepción de seguridad de los viajeros y transportadores de carga.
Finalmente, el Ejército Nacional reiteró que la meta para el segundo trimestre es intensificar las operaciones contra la extorsión en las áreas metropolitanas y mantener la vigilancia en los parques naturales que son utilizados como refugio por los ilegales. Con el apoyo de la ciudadanía y la articulación con la Fiscalía General de la Nación, se espera seguir desmantelando las redes de apoyo al terrorismo. La Quinta División reafirma así su compromiso de servicio y sacrificio para asegurar que el centro del país permanezca libre de amenazas armadas.
