El rector de la Fundación Universitaria San José, Carlos Eduardo Rodríguez Pulido, compareció ante diversos medios de comunicación para aclarar la postura oficial frente a los cuestionamientos por títulos académicos. Durante su intervención, el directivo enfatizó que la institución ha operado históricamente bajo el estricto cumplimiento de la normativa educativa nacional vigente. Rodríguez Pulido señaló que los casos mencionados, incluido el de Juliana Guerrero, están siendo revisados bajo estándares de transparencia total.
Respecto a las presuntas irregularidades en la titulación de Guerrero, el rector precisó que la universidad cuenta con el respaldo documental de los procesos administrativos surtidos en su momento. No obstante, aclaró que la oficina jurídica mantiene una auditoría interna permanente para verificar la autenticidad de cada folio en las carpetas de grado. Esta medida busca desestimar cualquier duda sobre la legitimidad de los diplomas otorgados por la institución en los últimos años.
Rodríguez Pulido fue enfático al desmentir la existencia de una red organizada para la comercialización de títulos profesionales dentro de las facultades de la San José. Según el rector, las acusaciones recientes forman parte de una campaña de desprestigio que no refleja la realidad operativa de la comunidad académica. Para contrarrestar estas versiones, la rectoría ha puesto a disposición de los entes de control toda la base de datos de egresados, incluso poniendo en acción un plan de contingencia frente a esta situación.
En cuanto a los otros títulos señalados como sospechosos, el rector explicó que corresponden a modalidades de grado debidamente autorizadas por el Ministerio de Educación. El directivo defendió el uso de diplomados y seminarios de profundización como rutas válidas para la obtención del título, siempre que se cumplan los requisitos de ley. De este modo, buscó dar tranquilidad a los estudiantes actuales sobre la validez de su futuro ejercicio profesional.
La recién iniciada gestión de Carlos Eduardo Rodríguez Pulido también ha priorizado la modernización de los sistemas de registro y control para evitar posibles suplantaciones o alteraciones documentales. El rector anunció que se han implementado nuevas tecnologías de seguridad en las actas de grado que impiden su falsificación por terceros externos. Estas innovaciones formarán parte de un plan de mejora continua que pretende blindar la fe pública de los certificados emitidos.
Durante el espacio con la prensa, el alto directivo reiteró que la Fundación Universitaria San José ha superado satisfactoriamente múltiples inspecciones estatales en el pasado reciente. "Nuestro compromiso con la legalidad es innegociable y estamos prestos a responder cualquier requerimiento oficial", afirmó Rodríguez Pulido. El rector insistió en que la autonomía universitaria no es un escudo para la impunidad, sino una responsabilidad con la excelencia académica.
Para la rectoría, es fundamental diferenciar los errores administrativos menores de las conductas fraudulentas que algunos sectores pretenden endilgar a la universidad bogotana. Rodríguez Pulido manifestó que la institución no dudará en tomar acciones legales contra quienes difundan información calumniosa sin sustento probatorio real. Este enfoque defensivo pretende proteger el patrimonio reputacional de los miles de egresados que han pasado por sus aulas con honestidad, siendo una institución reconocida por acercar la educación superior a las clases más populares.
El proceso de esclarecimiento continuará con la entrega de informes detallados a las autoridades competentes en las próximas semanas de este año 2026. Carlos Eduardo Rodríguez concluyó que la universidad saldrá fortalecida de esta crisis gracias a la solidez de sus procesos institucionales y la verdad documental. La confianza de la opinión pública sigue siendo el objetivo primordial de la actual administración, que apuesta por la claridad informativa total.
