Procuraduría advierte al Ministerio de Vivienda por riesgos en decreto de la VIS

 

La Procuraduría General de la Nación urgió al Ministerio de Vivienda a realizar ajustes técnicos en el proyecto de decreto que modifica los topes de precio. El organismo de control expresó su preocupación por los cambios propuestos en el esquema de comercialización de la Vivienda de Interés Social este 15 de abril de 2026. La alerta busca prevenir vacíos legales que afecten tanto a los constructores como a los ciudadanos beneficiarios.

En ejercicio de su función preventiva, la Delegada para la Vigilancia de la Función Pública identificó cuatro aspectos críticos que requieren fortalecimiento inmediato por parte del Gobierno. Se trata de la seguridad jurídica, el sustento económico territorial, las reglas de transición para obras vigentes y el impacto social integral. Estas observaciones pretenden garantizar que la nueva normativa sea aplicable y no paralice el sector constructor en las diferentes regiones colombianas.

El ente de control señaló que, aunque la iniciativa pretende proteger a los compradores de incrementos imprevistos, podría generar efectos adversos en la oferta habitacional nacional. Existe un riesgo latente sobre la viabilidad de nuevos proyectos en territorios con costos de insumos elevados, lo que dificultaría el acceso efectivo de los hogares. Por ello, se solicitó un análisis más profundo sobre cómo estas medidas impactarán la rentabilidad del sector.

La Procuraduría aclaró que esta actuación no pretende coadministrar ni sustituir las competencias exclusivas del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio dentro del gabinete ejecutivo. El objetivo es anticipar riesgos legales que puedan derivar en demandas futuras o en la ineficiencia de la política pública de vivienda social. La sostenibilidad financiera de los subsidios actuales también hace parte de los puntos que el ministerio debe aclarar con urgencia técnica.

Se enfatizó la necesidad de definir reglas de transición claras para aquellos proyectos que ya se encuentran en fase de preventa o construcción avanzada en 2026. La incertidumbre normativa podría llevar a la suspensión de créditos hipotecarios y afectar la entrega de llaves a miles de familias que esperan su casa. Un marco jurídico confuso desincentiva la inversión privada en un sector que es motor fundamental para la economía regional.

El sustento económico con enfoque territorial es otra de las demandas del organismo de control, considerando que los costos de construcción varían significativamente entre ciudades. No es lo mismo edificar en centros urbanos densos que en zonas rurales o municipios con dificultades logísticas de transporte de materiales. El decreto debe reconocer estas particularidades para no excluir a las poblaciones más alejadas de los beneficios de la vivienda propia y digna.

La evaluación integral del impacto social permitirá determinar si la modificación de los topes realmente favorece a la población con menores ingresos del país. La Procuraduría recordó que toda decisión pública debe adoptarse bajo estrictos criterios de legalidad y sostenibilidad para evitar retrocesos en derechos adquiridos. El seguimiento preventivo continuará durante las próximas semanas para verificar que las recomendaciones técnicas sean incorporadas en el texto definitivo del decreto ministerial.

Finalmente, el Ministerio de Vivienda deberá responder formalmente a estos requerimientos antes de la firma oficial de la normativa por parte de la Presidencia. La transparencia en la construcción de este decreto es vital para mantener la confianza de los diversos actores que integran la cadena productiva. La protección del patrimonio de los ahorradores sigue siendo el eje central de la intervención preventiva realizada por la Procuraduría este miércoles.

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