La uchuva colombiana cerró 2025 con una señal de alerta. Las exportaciones de la fruta sumaron US$41,3 millones, lo que representó una caída del 9,2% frente a los US$45,5 millones registrados en 2024, según cifras de la Dian con análisis de Analdex. En términos de volumen, la disminución fue del 2,4%, al pasar de 7.938 toneladas en 2024 a 7.749 toneladas en 2025. Sin embargo, los primeros datos de 2026 apuntan en otra dirección y generan expectativas moderadas de recuperación para el sector.
Del top 5 de países compradores de uchuva colombiana, 4 registraron caídas en sus adquisiciones durante 2025. Países Bajos, que concentra cerca del 60,8% de las compras totales, redujo sus adquisiciones un 1,8%. Estados Unidos cayó un 10,8%, Bélgica un 21,8% y Canadá un 17,1%. Esta contracción simultánea en los principales mercados de destino explica en gran medida el retroceso general de las exportaciones y pone sobre la mesa la necesidad de diversificar los mercados compradores para blindar al sector frente a futuras fluctuaciones de la demanda internacional.
A nivel departamental, Cundinamarca se consolidó en 2025 como el principal origen de las exportaciones de uchuva con US$21,5 millones, una participación del 52,3% y un crecimiento del 31,3% frente al año anterior. Este desempeño contrasta de forma marcada con el de Bogotá D.C., que pasó de US$19 millones a US$7,2 millones, registrando una caída del 62,2% y reduciendo su participación al 17,4%. Antioquia se ubicó como tercer origen con exportaciones por US$6,8 millones, una participación del 16,6% y un crecimiento del 30,6% frente a 2024.
El inicio de 2026 ofrece señales más alentadoras para el sector. Entre enero y febrero, las exportaciones de uchuva registraron US$8,5 millones, es decir, US$500.000 más que en el mismo periodo de 2025, cuando alcanzaron US$8 millones, lo que representa un crecimiento del 6,5%. El volumen exportado también mostró una variación positiva: de 1.455 toneladas netas en los dos primeros meses de 2025 a 1.486 toneladas netas en el mismo lapso de 2026, un incremento del 2,1%, aunque a un ritmo más moderado que el observado en valor.
Países Bajos mantuvo su liderazgo en el acumulado de enero a febrero de 2026, con US$5,4 millones y una participación del 64,5%, además de registrar un crecimiento del 22,3% frente al mismo periodo del año anterior. En segundo lugar se ubicó Estados Unidos con US$940.313, una participación del 11,1%, aunque con una contracción del 15,6%. La alta concentración en el mercado neerlandés, si bien refleja una relación comercial consolidada, también representa un factor de vulnerabilidad estructural que el sector exportador deberá atender con estrategias de diversificación más agresivas.
“En los dos primeros meses del año, las exportaciones de la fruta ya empiezan a mostrar una tendencia más positiva que en 2025. Esperamos que pueda ser un jalonador del crecimiento de las agroexportaciones, junto con las demás frutas que se han posicionado de gran manera en el exterior”, indicó Javier Díaz Molina, presidente ejecutivo de Analdex. Sus palabras reflejan un optimismo cauteloso que el sector comparte: la uchuva tiene potencial, pero necesita consolidar mercados y estabilizar su oferta exportable para sostener el repunte.
La uchuva es uno de los productos emblema de la agroexportación colombiana, con una identidad geográfica fuerte y una demanda internacional sostenida gracias a sus propiedades nutricionales y su versatilidad gastronómica. Su posicionamiento en mercados europeos y norteamericanos ha sido el resultado de años de trabajo entre productores, exportadores y entidades de promoción comercial. Mantener ese posicionamiento en un entorno de tensiones arancelarias globales y contracción de la demanda en algunos mercados clave representa el principal desafío del sector para los próximos meses.
Los datos del primer bimestre de 2026 sugieren que la caída de 2025 no marcó una tendencia irreversible, sino una corrección temporal que el sector está en condiciones de superar. La recuperación de Cundinamarca y Antioquia como orígenes exportadores dinámicos, sumada al repunte en valor y volumen de los primeros meses del año, traza un camino posible hacia la reconquista del terreno perdido. El reto está en sostener ese impulso a lo largo del año, diversificar destinos y fortalecer la cadena productiva desde los territorios donde la uchuva colombiana nace y crece.

