La plenaria de la Cámara de Representantes aprobó por unanimidad el Proyecto de Ley 625 de 2025, el cual busca el fortalecimiento integral de la Ley General de Cultura en Colombia. Esta iniciativa legislativa, impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, representa un hito al actualizar un marco jurídico que no había sido modificado en los últimos 28 años. El articulado propone una transformación profunda del sector a través de cuatro ejes fundamentales: la dignificación del oficio artístico, la gobernanza participativa, el fortalecimiento intersectorial y la creación de nuevos mecanismos de financiación y estímulos fiscales.
Este proyecto es el resultado de un proceso de construcción colectiva sin precedentes en la historia legislativa del sector cultural colombiano. Para su formulación se llevaron a cabo 85 mesas de diálogo en 17 encuentros regionales, logrando la participación de más de 7.000 personas, entre artistas, gestores y portadores de saberes. Esta metodología garantizó que las necesidades de los territorios quedaran plasmadas en la propuesta, asegurando que la normativa no afecte los beneficios ya establecidos en la Ley 397 de 1997, sino que los potencie y adapte a las expresiones culturales emergentes del país.
La aprobación en la Cámara fue posible gracias a un ejercicio de concertación técnica que incluyó aportes de las distintas bancadas, permitiendo que la iniciativa fuera asumida como una apuesta de Estado y no exclusivamente de una administración. El texto aprobado robustece el Sistema Nacional de Cultura para ampliar la incidencia directa de las comunidades en el diseño de las políticas públicas locales. Tras este paso exitoso, la iniciativa legislativa se prepara para su tercer debate en la Comisión sexta del Senado de la República, donde se espera ratificar el compromiso con el desarrollo social de Colombia.
Durante la jornada, se destacó que la reforma busca integrar la cultura con sectores estratégicos como la educación, el turismo, la ciencia y la tecnología para potenciar el impacto social. Se pretende que los agentes culturales tengan mayor incidencia en las decisiones que afectan sus derechos y condiciones de vida. La actualización del marco jurídico responde a las demandas históricas de un sector que exige transparencia en la gestión de recursos y mayor apoyo estatal. Este avance legislativo sienta las bases para una institucionalidad más moderna, representativa y articulada en todo el territorio nacional.
Una de las principales apuestas de esta iniciativa es no afectar ninguno de los beneficios establecidos en la legislación cultural actual, sino ampliar el acceso a la cultura de todos los colombianos. Al simplificar los accesos a fondos y crear nuevos incentivos, se busca impulsar la sostenibilidad de las industrias culturales en los territorios más apartados. El reconocimiento de los artistas como protagonistas del desarrollo nacional es el eje central de esta propuesta que hoy celebra un paso decisivo. La construcción de esta "Ley que nos une" refleja la voluntad de resolver los problemas estructurales de la escena artística.
En el marco de esta jornada legislativa, el director de Impacta, Jhonatan Rojas, sostuvo un diálogo exclusivo con la ministra de las Culturas, Artes y Saberes, Yanai Kadamani, para analizar las implicaciones de esta reforma técnica. La funcionaria detalló cómo la nueva estructura busca dignificar el oficio de los portadores de saberes y fortalecer la gobernanza en las regiones. A continuación, presentamos los puntos clave de esta entrevista sobre el futuro de la escena artística colombiana y los retos que vienen para asegurar la sostenibilidad de las industrias creativas en todos los rincones del territorio nacional tras este histórico resultado.
Director Impacta. ¿Qué significa para el país este avance logrado hoy en la Cámara de Representantes tras dos años de intenso trabajo legislativo y técnico?
Yanai Kadamani. Significa reconocer de manera oficial que Colombia es una potencia creativa inmensa, diversa e intercultural donde las expresiones artísticas nos pertenecen a todos los ciudadanos por igual. Hemos propuesto un proyecto de ley diseñado para que nos pertenezca a todos los sectores, permitiéndonos construir un futuro colectivo desde el arte, que es donde los seres humanos expresamos nuestras coincidencias y diferencias. Logramos un consenso técnico fundamental entre las distintas bancadas para apostarle a un sector que está resuelto a solucionar sus problemas en la escena, demostrando que el espacio artístico permite disentir constructivamente para edificar un horizonte común para nuestra nación.
D.I. ¿Cómo se logró integrar las visiones de los sectores de oposición en un texto que finalmente fue respaldado de manera unánime por la plenaria?
Y.K. Este logro es el resultado de una escucha activa donde nos dedicamos a analizar técnicamente todas las proposiciones, incluyendo las de los sectores normalmente llamados oposición, que son parte de la tensión normal de la vida democrática. Lo que sucedió hoy en el Congreso es la culminación de un proceso donde personajes protagónicos y antagónicos decidieron construir una misma obra legislativa. Para nosotros, desde el Gobierno, es vital apostarle a lo que el sector artístico tiene que decir, y gracias a esa apertura hoy tenemos una apuesta que es más de sector que de administración, garantizando que para todos y todas exista un espacio digno en la cultura.
D.I. ¿Cuáles son los ejes fundamentales que busca fortalecer esta actualización de la Ley General de Cultura y cómo impactarán directamente a los artistas?
Y.K. El proyecto se sostiene sobre cuatro pilares esenciales: la dignificación del sector, la gobernanza, el fortalecimiento intersectorial y la financiación. Buscamos valorar a los creadores y portadores de saberes como protagonistas del desarrollo nacional, garantizando condiciones justas para su oficio. Además, queremos robustecer la participación ciudadana en la toma de decisiones para que el sistema sea más democrático y representativo en cada territorio. Esto se complementa con una integración estratégica con la educación, el turismo y la ciencia, además de proteger y aumentar los recursos destinados a incentivos y estímulos que impulsen la sostenibilidad y la innovación en todas las industrias culturales del país.
D.I. Existe preocupación sobre los beneficios actuales, ¿esta nueva ley garantiza que no se pierdan los logros alcanzados en la Ley 397 de 1997?
Y.K. Una de nuestras prioridades absolutas es asegurar que ningún beneficio establecido en la legislación cultural actual se vea afectado; al contrario, queremos actualizarlos para que respondan a las demandas actuales. Hace 28 años se trazó una ruta que hoy requiere evolución para incluir expresiones emergentes y ampliar el acceso de todos los colombianos a sus derechos culturales. Al simplificar el acceso a los fondos y crear nuevos mecanismos de financiamiento, estamos brindando herramientas reales para que el arte no sea solo una expresión del espíritu, sino también un motor de vida social y económica que transforme realidades en las regiones más apartadas de Colombia y fortalezca nuestra identidad.
D.I. ¿Cómo fue el proceso de participación ciudadana para llegar a este texto y qué garantiza que las regiones estén representadas?
Y.K. Esta es una iniciativa construida desde las bases, con la participación de más de 7.000 personas a través de 85 mesas de diálogo realizadas en diversas regiones del país durante 17 encuentros. No es una ley escrita desde un escritorio en Bogotá, sino un mandato colectivo que recoge el sentir de quienes viven la cultura día a día. Tras la aprobación unánime en la plenaria de la Cámara de Representantes, el proyecto cuenta con el respaldo de haber sido validado por las comunidades. Estamos muy optimistas porque el respaldo recibido demuestra que el país entiende la necesidad de actualizar nuestro marco jurídico cultural para fortalecer nuestra identidad nacional de forma definitiva.
D.I. Tras este éxito en el segundo debate, ¿qué camino le resta al proyecto en el Senado para convertirse oficialmente en ley de la República?
Y.K. El proyecto de fortalecimiento pasará ahora a su tercer debate en la Comisión sexta del Senado de la República, donde esperamos mantener este mismo espíritu de diálogo y construcción colectiva. Seguiremos defendiendo cada artículo con rigor técnico, asegurando que el fortalecimiento sectorial sea una realidad que beneficie a los colectivos de forma directa. Nuestro objetivo es que la Ley General de Cultura se convierta en la ley que nos une, permitiendo que la gobernanza y los espacios de participación sean verdaderamente efectivos. Continuaremos trabajando de la mano con todas las bancadas para que esta apuesta del sector cultura llegue a su etapa final y se traduzca en mejores oportunidades.
Fotografia de Lina Rozo
