La planta de Henkel en Bogotá superó los 98 millones de unidades producidas de productos de cuidado capilar y personal, con más del 50% de esa producción destinada a exportaciones hacia mercados como Estados Unidos, Europa, Brasil, México y Argentina. En 2025, la compañía alemana de 150 años de historia invirtió más de €1,4 millones, equivalentes a US$1,5 millones, para fortalecer su capacidad productiva. La instalación opera con 480 colaboradores, 24 líneas de llenado y empaque y 16 líneas de fabricación para productos cosméticos y de cuidado del cabello.
“Colombia es una pieza estratégica clave dentro de nuestra red de manufactura en América Latina. La capacidad exportadora de la planta y el talento local nos permiten atender múltiples mercados desde el país, además avanzamos alineados a nuestra visión de innovación, sustentabilidad y creación de valor”, afirmó Fausto Buenfil, presidente de Henkel Colombia. Esta declaración refleja el peso que ha adquirido la operación colombiana dentro de la cadena global de producción de una compañía que opera en más de 120 países alrededor del mundo.
Más allá de la manufactura, desde Colombia se gestionan iniciativas comerciales para mercados andinos y parte de América Latina. La compañía también cuenta con un área de investigación y desarrollo enfocada en el negocio de cuidado capilar, donde se adaptan formulaciones y desarrollos de producto a las necesidades de los consumidores de la región. Esta combinación de producción, exportación e innovación convierte a la planta bogotana en un centro estratégico multifuncional dentro de la arquitectura global de operaciones de Henkel en el continente americano.
Para Carmen Caballero, presidenta de ProColombia, este tipo de operaciones refleja el potencial del país como destino para la inversión extranjera en sectores manufactureros con vocación exportadora. “Cuando una planta instalada en Colombia exporta más de la mitad de su producción, lo que vemos es la consolidación de El País de la Belleza dentro de cadenas globales de valor. Este tipo de operaciones demuestra cómo nuestra nación puede fortalecer su capacidad industrial y su conexión con mercados internacionales”, señaló la funcionaria, destacando el impacto de estas inversiones en el posicionamiento competitivo del país.
En materia ambiental, la planta de Bogotá ha sido reconocida dentro del programa PREAD de la Secretaría de Ambiente de Bogotá por sus buenas prácticas. Durante 2025, la operación recuperó más de 6.000 toneladas de plástico, evitando su disposición por incineración, y reutilizó 2.671 metros cúbicos de agua en sistemas de vacío dentro de sus procesos industriales, reduciendo el consumo de agua potable. Estos resultados forman parte de una estrategia de sostenibilidad que incluye el objetivo global de alcanzar emisiones netas cero en toda su cadena de valor para 2045.
La estrategia sostenible de Henkel también se extiende a la cadena de suministro a través del programa Farm2Bar, desarrollado en alianza con Solidaridad Network, Hada y Oleoflores. Esta iniciativa impulsa la producción sostenible de aceite de palma en Colombia y ha beneficiado a más de 500 pequeños productores, permitiendo producir más de 18.000 toneladas de aceite bajo estándares sostenibles. El programa conecta la operación industrial de la compañía con el desarrollo de comunidades rurales dedicadas al cultivo de palma en el territorio nacional.
En el plano social, Henkel impulsa el programa Shaping Futures, orientado a la formación profesional en peluquería para personas en contextos vulnerables, cuya edición 2026 acaba de iniciar con 15 estudiantes. Complementa esta apuesta el programa Make an Impact on Tomorrow (MIT), que promueve iniciativas de impacto social lideradas por los propios colaboradores de la compañía. Estas iniciativas reflejan una visión corporativa que integra la responsabilidad social como componente estructural de la operación y no como actividad periférica desvinculada del negocio principal.
A nivel global, Henkel registró en 2025 ventas cercanas a €20,5 mil millones, mientras que en Colombia superó los 461.000 millones de pesos, equivalentes a 100,8 millones de euros. La evolución de la planta bogotana ilustra una tendencia creciente en la inversión extranjera industrial en el país: operaciones que inicialmente atendían el mercado local están transformándose en centros regionales de producción y exportación dentro de cadenas globales de valor, posicionando a Colombia como plataforma competitiva para la manufactura con proyección internacional en sectores de alta demanda.
