El Gobierno nacional fortaleció la operación retorno de Semana Santa mediante un despliegue sin precedentes del sector transporte, orientado a la prevención y el control en las principales vías del país. Según el reporte oficial emitido este 4 de abril de 2026, la temporada ha registrado una dinámica de movilidad masiva con más de 8,4 millones de vehículos transitando por las carreteras nacionales. En paralelo, las terminales terrestres movilizaron a 2,6 millones de pasajeros, mientras que el flujo por vía aérea alcanzó los 1,35 millones de viajeros en todo el territorio.
La ministra de Transporte, Mafe Rojas, destacó que la seguridad vial actual es fruto de una estrategia de acompañamiento institucional, aunque enfatizó la necesidad de la corresponsabilidad ciudadana para un regreso exitoso. Durante el balance, el Ejecutivo resaltó cifras históricas en materia de protección a la vida, reportando una disminución del 78% en siniestros viales en comparación con periodos anteriores. Asimismo, las estadísticas oficiales señalan una caída del 60% en el número de fallecidos y del 75% en la cifra de lesionados, resultados atribuidos a las acciones articuladas entre las entidades del sector.
Por su parte, el Instituto Nacional de Vías, bajo la dirección de Juan Guillermo Jiménez Gómez, redobló su capacidad operativa para garantizar la fluidez en los corredores estratégicos y atender eventualidades de manera inmediata. La entidad dispuso servicios de asistencia vial y reforzó sus canales de atención al usuario, como la línea 01 8000 519 1656 y el contacto de mensajería instantánea. Jiménez Gómez instó a los viajeros a planear sus recorridos con anticipación y a consultar permanentemente el estado de las rutas para evitar cierres prolongados o congestiones innecesarias durante el plan retorno.
En materia de control, las autoridades de tránsito intensificaron la vigilancia en carretera, registrando un total de 17.700 infracciones durante la semana mayor. Las principales causas de las sanciones incluyeron el tránsito sin licencia de conducción, fallas técnico-mecánicas detectadas en operativos y la ausencia del seguro obligatorio vigente. Además, se realizaron 8.611 pruebas de embriaguez en diferentes puntos del país, de las cuales 34 resultaron positivas, evidenciando un esfuerzo sostenido por retirar de las vías a conductores que representan un riesgo para la comunidad.
Desde la Agencia Nacional de Seguridad Vial, Luis Yair Aguilar informó que se mantendrán las acciones de sensibilización y pedagogía en los puntos críticos de accidentalidad hasta que finalice el ingreso de viajeros. Aguilar subrayó que la presencia institucional en los corredores busca prevenir conductas de riesgo mediante el contacto directo con los conductores. La consigna de la agencia para este cierre de temporada es priorizar la vida en la vía, manteniendo equipos técnicos distribuidos estratégicamente para vigilar el cumplimiento de los límites de velocidad permitidos.
La Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, liderada en la operación por el coronel Jair Parra, reiteró el llamado a la prudencia y al respeto por las señales de tránsito. El oficial recordó a los ciudadanos la importancia de no adelantar en zonas prohibidas y realizar pausas activas durante trayectos largos para combatir la fatiga al volante. La institución subrayó que, aunque el compromiso policial es total en el acompañamiento, la responsabilidad individual sigue siendo el factor determinante para evitar contratiempos y tragedias en el ingreso a las ciudades.
Para el ingreso a la capital del país, se implementó la medida de pico y placa regional, con el fin de organizar el flujo vehicular en las entradas de Bogotá. Entre las 12:00 m. y las 4:00 p. m. se permitió el ingreso de vehículos con placas pares, mientras que de 4:00 p. m. a 8:00 p. m. el turno fue para las placas impares. Antes del mediodía y después de las ocho de la noche, el acceso se mantuvo sin restricciones, permitiendo una distribución más equilibrada de la carga automotriz en los accesos principales.
Finalmente, el Gobierno nacional reafirmó su compromiso de mantener el monitoreo constante hasta que el último viajero llegue a su destino. La articulación entre el Ministerio de Transporte, la Policía Nacional y los organismos de socorro ha sido clave para lograr estas cifras positivas de seguridad. Se espera que el comportamiento ciudadano durante las últimas horas de la operación retorno mantenga la tendencia de reducción de víctimas. La gestión de la movilidad en 2026 se perfila así como una de las más eficientes en términos de prevención y respuesta operativa inmediata.
