Tropas del Gaula Militar de la Décima Tercera Brigada lograron frustrar un intento de secuestro en el municipio de Une, Cundinamarca, este 15 de abril de 2026. La operación se activó tras una denuncia ciudadana que reportó una retención ilegal bajo la peligrosa modalidad de "falso servicio". Gracias a la rápida intervención de la unidad élite del Ejército Nacional, se evitó el pago de una millonaria suma y se garantizó el retorno seguro de la víctima a su hogar.
El incidente comenzó cuando delincuentes contactaron a los familiares del ciudadano, residente en Bogotá, simulando ser integrantes de las disidencias de las FARC. Los captores exigían 10 millones de pesos a cambio de la supuesta liberación del afectado, quien había sido citado en una zona rural bajo engaños laborales. Esta modalidad criminal busca atraer a las víctimas a lugares apartados y sin señal celular para generar pánico en sus allegados y presionar el pago inmediato del rescate.
Una vez recibida la alerta a través de la línea gratuita nacional 147, las tropas desplegaron un operativo de presión directa en el área de influencia de los delincuentes. La presencia sostenida y el cerco militar en las zonas limítrofes de Une obligaron a los perpetradores a abandonar sus pretensiones, logrando la liberación de la víctima sin que se realizara ninguna transacción monetaria. La efectividad de la maniobra técnica permitió neutralizar la amenaza en un tiempo récord de ejecución.
El Ejército Nacional destacó que la denuncia oportuna es el factor determinante para el éxito de estas misiones de rescate. Estadísticas institucionales señalan que la colaboración ciudadana permite una efectividad superior al 90 % en la lucha contra los delitos que atentan contra la libertad personal. El caso de Une evidencia cómo la comunicación inmediata entre la población y la Fuerza Pública desarticula las estrategias de engaño utilizadas por las bandas de extorsión carcelaria y rural.
En el marco de la campaña nacional «Yo no pago, yo denuncio», el Gaula Militar reiteró la importancia de no ceder ante las presiones psicológicas de los criminales. Los delincuentes suelen utilizar nombres de estructuras armadas reconocidas para incrementar el temor en las familias, aunque en muchos casos se trata de delincuencia común. La recomendación oficial es verificar siempre la veracidad de los servicios contratados en zonas alejadas y mantener contacto permanente con el núcleo familiar.
Este resultado operativo fortalece la percepción de seguridad en el departamento de Cundinamarca, especialmente en las provincias de Oriente y Almeidas. La Décima Tercera Brigada ha intensificado los patrullajes en los corredores viales que conectan a la capital con los municipios rurales para prevenir la movilidad de grupos delictivos. El compromiso institucional busca proteger la tranquilidad de los habitantes de la región, asegurando que el comercio y la agricultura se desarrollen sin interferencias ilícitas.
La víctima recibió acompañamiento especializado por parte de psicólogos militares antes de ser trasladada de regreso a Bogotá para reencontrarse con sus parientes. Las autoridades judiciales iniciaron las investigaciones pertinentes para dar con el paradero de los responsables de las llamadas extorsivas, analizando las celdas de comunicación utilizadas durante el intento de secuestro. Este operativo ratifica que la inteligencia militar permanece alerta ante las mutaciones del crimen organizado que busca lucrarse del miedo ciudadano.
Finalmente, el Ejército Nacional recordó que la línea 147 está disponible las 24 horas del día para reportar cualquier actividad sospechosa relacionada con extorsión o retenciones ilegales. La protección de la vida y la libertad individual sigue siendo la prioridad de la gestión militar en el centro del país este 2026. Con acciones contundentes como la de Une, se envía un mensaje claro de que no habrá espacios para la impunidad en las zonas rurales de Colombia.
