La Feria Internacional del Libro de Bogotá 2026 ha abierto sus puertas con una propuesta que desafía los sentidos tradicionales. La exposición titulada "Las formas del silencio" se presenta en Corferias como una experiencia visual y emocional profunda. Esta muestra busca que los asistentes escuchen aquello que no se pronuncia, utilizando un recorrido histórico fascinante. La iniciativa es impulsada por la Secretaría Distrital de Cultura de Bogotá y el FotoMuseo nacional.
A través de la fotografía, esta exhibición logra trascender la simple estética para convertirse en un espacio de reflexión política. Los visitantes pueden explorar cómo el silencio se impone en la sociedad colombiana por medio de la fuerza o el miedo. Sin embargo, también se resalta el silencio como un refugio necesario para la resistencia y el encuentro ciudadano. Es una apuesta ambiciosa que integra archivos históricos con miradas contemporáneas sobre el conflicto actual.
El recorrido está meticulosamente organizado en cuatro ejes fundamentales que son el poder, la memoria, el lenguaje y la contemporaneidad. Cada sección propone un tránsito sensorial que va desde la tensión política hasta la contemplación íntima. En el eje del poder, se evidencia cómo la violencia ha intentado callar voces democráticas durante décadas. Es una denuncia visual que utiliza imágenes de la militarización de los años 70 y 80 en Colombia.
Por su parte, la sección dedicada a la memoria refleja las huellas imborrables que el silencio deja en los cuerpos. Se examinan paisajes y arquitecturas que narran historias de duelo, pero también de justicia y de persistencia social. Santiago Trujillo, Secretario de Cultura, indicó que la muestra invita a reconocer que el silencio construye cultura. La Alcaldía Mayor de Bogotá respalda esta visión dentro de sus programas de laboratorios de paz.
El lenguaje del silencio se manifiesta en la exposición a través de la creatividad y las formas de cuidado mutuo. Aquí, el silencio no es ausencia de sonido, sino una presencia cargada de significados compartidos por la comunidad. Los fotógrafos y colectivos participantes han capturado momentos donde la naturaleza y el cuerpo se entrelazan. Esta perspectiva permite entender el silencio como una búsqueda activa de identidad en medio del caos urbano bogotano.
La muestra dialoga directamente con el concepto central de la FILBo 2026, que prioriza la escucha sobre el ruido constante. Al articular experiencias individuales, la exposición abre un espacio necesario para pensar cómo sanar las heridas del pasado nacional. Helena Urán, directora de la fundación socia, afirma que esta es una confrontación directa con los silencios heredados. La meta es cuestionar qué tipo de sociedad estamos construyendo hoy.
Las fotografías expuestas provienen de archivos resguardados que documentan la evolución de la vida social en diversas regiones del país. Este esfuerzo conjunto entre BibloRed y la Fundación Carlos Urán celebra además los 25 años de la red de bibliotecas. Se trata de un hito cultural que posiciona a la capital como un epicentro de la memoria histórica. Los asistentes encontrarán relatos que, aunque carecen de palabras, gritan verdades necesarias.
Esta experiencia imperdible en Corferias estará disponible hasta el 2 de mayo, antes de trasladarse al Centro Felicidad Chapinero. Los organizadores esperan que miles de ciudadanos se conecten con estas narrativas visuales que transforman la mirada sobre el territorio colombiano. La exposición demuestra que el silencio es una práctica cultural poderosa que regula la vida colectiva y el reconocimiento histórico. El arte se convierte así en el puente para entender nuestra propia esencia.
