La Policía Nacional, a través de la Seccional de Investigación Criminal, capturó en la localidad de Kennedy a un hombre de 67 años por el delito de actos sexuales con menor de 14 años, en concurso homogéneo y sucesivo. La captura se realizó mediante orden judicial expedida por el Juzgado 43 Penal Municipal con función de control de garantías. Las investigaciones establecieron que el capturado habría cometido tocamientos contra 4 menores de 4, 5, 6 y 7 años de edad, aprovechando que se encontraban solos en un inmueble de su propiedad el 11 de abril de 2026.
Según las investigaciones, el capturado habría intimidado a las víctimas advirtiéndoles que si contaban lo ocurrido a su madre, no volvería a darles los alimentos con los que las persuadía para mantener su silencio. Este mecanismo de control revela un patrón deliberado de manipulación que aprovechaba la vulnerabilidad y la dependencia afectiva y material de los menores para garantizar su impunidad. Las autoridades lograron establecer además que este tipo de conductas venían ocurriendo desde hace aproximadamente 1 año.
El patrón delictivo del capturado consistía en aprovechar los momentos en que la madre de los menores se encontraba trabajando para cometer los abusos. Esta circunstancia evidencia una premeditación sistemática que le permitió operar durante un periodo prolongado sin ser descubierto. La situación de los niños, solos y en condición de vulnerabilidad mientras su madre trabajaba, fue el escenario que el agresor explotó de manera reiterada para perpetrar las agresiones en el interior del inmueble de su propiedad.
Fue gracias a la valentía de uno de los menores, quien le contó a su madre lo sucedido, que se pudo iniciar el proceso judicial. A partir de ese relato, las autoridades recolectaron las evidencias necesarias para solicitar la orden de captura ante el Juzgado 43 Penal Municipal. Este testimonio infantil fue el punto de quiebre que permitió romper el ciclo de silencio que el agresor había construido a través de la intimidación y el uso de alimentos como herramienta de control sobre las víctimas más vulnerables.
El capturado fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la Nación, y un juez de la República le dictó medida de aseguramiento en centro carcelario. Esta decisión judicial garantiza que el implicado no pueda representar un riesgo adicional para las víctimas ni para otros menores mientras avanza el proceso penal en su contra. La medida intramural refleja la gravedad que el sistema judicial colombiano le atribuye a los delitos sexuales cometidos contra niños en condición de especial vulnerabilidad.
El caso pone de relieve la importancia de que los niños cuenten con adultos de confianza a quienes puedan acudir cuando son víctimas de abuso. La cadena que permitió la captura comenzó con un menor que decidió hablar con su madre, demostrando que la comunicación abierta entre padres e hijos es una de las herramientas más poderosas de protección contra este tipo de delitos. Las autoridades reiteran la importancia de que los adultos cercanos a los niños estén atentos a cambios de comportamiento que puedan ser señales de alerta ante posibles situaciones de abuso.
La Policía Nacional, a través de la Seccional de Investigación Criminal, continuará adelantando las acciones necesarias para proteger a los menores de edad y judicializar a quienes cometan delitos en su contra. Los casos de abuso sexual infantil requieren una respuesta institucional oportuna, coordinada y centrada en el bienestar de las víctimas, quienes merecen atención psicosocial especializada y acompañamiento durante todo el proceso judicial para minimizar el impacto del trauma sufrido.
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Bogota
